miércoles, 6 de noviembre de 2013

Eliminar la fricción de tareas y momentos

Por: Berto Pena

Hay un concepto de Productividad Personal del que creo nunca te he hablado: es la fricción. Se trata de la resistencia que a veces te encuentras frente a una tarea, o incluso un momento, un evento o una actividad. Saber detectarla por adelantado, y anticiparte, hará que trabajes notablemente mejor. Te cuento un poco más.


¿Dónde hay fricción?


La fricción llega sin avisar. Y habitualmente la encontramos al hacer…


TAREAS CLAVE

Las tareas de gran exigencia y resultados que habitualmente hacemos al inicio del día o en los momentos más productivos. Son tareas que piden concentración, ganas, energía y tiempo. Te piden mucho (aunque te dan mucho a cambio).


UN MOMENTO

De la semana o del día. Como por ejemplo el arranque de la semana: hay mucho trabajo por delante, se acumulan las tareas formando un atasco, llueven las falsas urgencias, y a veces cuesta encontrar ritmo tras la inactividad del fin de semana.


PROCRASTINACIÓN

Son tareas que no nos apetece hacer, no sabemos qué hacer, o no tenemos claro por dónde empezar… la retrasamos por el motivo que sea. Se resisten un día tras otro.


EVENTOS O ACTIVIDADES

Desde reuniones importantes donde tocar un tema delicado, hasta una llamada de teléfono, o incluso un email. Y además la resistencia no sólo aparece en el trabajo, también en las cosas de casa, personales y familia.


Aparece la fricción


La fricción se manifiesta en que la tarea se revela más complicada de lo que esperabas. Que te cuesta avanzar. Que desde el primer minuto todo parece cuesta arriba. Que no sabes cómo enfocar la tarea, hay dudas, falta material, no encuentras las palabras, vacilas ante cuál debería ser tu primera acción…


No es que te falten ganas, ni que estés distraído, o los de alrededor te estén interrumpiendo… sencillamente esto no avanza y la tarea, el momento o la actividad se tuercen. ¿Por qué hay fricción si lo tengo todo en orden, e incluso había planificado bien esa tarea?



La preparación reduce la fricción


Lo que ocurre es que no habías preparado la tarea y no te habías preparado tú. Para ciertas tareas, momentos y actividades no basta con lanzarte a hacer. Hay un que poner un extra de trabajo ANTES de ponerte con ello. En esos casos, la preparación siempre es la primera acción.



Prepararlo. Prepararte.


Y ¿cómo preparar esas tareas, momentos o actividades para reducir o eliminar la fricción?



  • Ten claro el objetivo real de lo que vas a hacer: lo que tienes que hacer o conseguir.

  • Asegúrate que tienes las herramientas, medios y materiales que necesitas. Incluidos datos e información

  • Comprueba si lo puedes hacer solo o si necesitas la intervención de alguien (pedir algo, confirmar algo…).

  • Decide y visualiza los primeros minutos de la tarea o el momento: cómo vas a meterle mano.

  • Decide si conviene dividir la tarea en varias partes o fases para hacerla de forma escalonada, sin atragantarte.

  • Pregúntate si tienes que leer o revisar algo antes, como un documento, una página web o un email.


¿Cuándo preparar?


No hay que preparar todo lo que hacemos, claro está. Y tampoco pasarse con los preparativos (porque prepararse no es hacer). Pero sí que hay que adelantarse a determinadas tareas o actividades que por experiencia o intuición sabes que pueden darte guerra. Merece la pena invertir unos pocos minutos si con ello eliminas fricción y ganas en intensidad, ritmo de trabajo y eficiencia.


En mi caso personal siempre invierto unos minutos del día o la semana anterior para preparar todas las tareas clave del día, el arranque de la semana y ciertas reuniones. ¿Quiere decir que nunca encuentro fricción? Claro que no, también noto resistencia en mi trabajo. Pero muchísimo menos de lo que experimentaría si no me preparase.




∞ 6 consejos para mejorar la productividad descansando (link)

Por: Jeroen Sangers

Es imposible hablar de la productividad personal sin hablar de las horas no productivos. ¿Existen los momentos no productivos?



Todos los minutos cuentan, así pues, el tiempo de descanso también está ahí para que le saques el máximo provecho. Una persona productiva, se esfuerza por exprimir y disfrutar cada minuto de su vida, de su trabajo, de su descanso, de su vida personal, de su diversión.



Joaquin Olivas comparte los 3 beneficios del descanso efectivo y da algunas sugerencias para aprovechar al máximo tu descanso del fin de semana.


∞ Lea el artículo en El Canasto



La única cosa que no deberías hacer nunca

Por: Iago Fraga

problemas-complejos


Planificar tareas, escoger objetivos, gestionar prioridades, todo eso son tareas cotidianas de productividad personal pero, ¿a qué nos dedicamos de forma general cuando intentamos ser productivos?


Exacto: a resolver problemas.


No es de extrañar por tanto que si te quieres convertir en un ninja de la productividad personal, mi siguente recomendación sea que le dediquemos dos minutos a aprender de resolución de problemas desde un punto de vista abstracto. Al menos, echarle un ojo a lo fundamental puede probarse muy útil para el día a día.


Un problema complejo


Para ello, imagínate que estás en la entrada de un laberinto y que tu objetivo es llegar al otro lado. Emplearemos este laberinto imaginario como ejemplo práctico de problema complejo para que resulte menos abstracto lo que quiero decir.


Los muros son altísimos y planos y es imposible trepar para ver desde arriba. Desde tu perspectiva, todo son paredes y rectas, y a simple vista todas las paredes son homogéneas e indistinguibles.


problemas-complejos


El método simple no siempre vale


Cualquier objetivo que tengas implica múltiples tareas triviales. Pero también decisiones, decisiones que tomas sin estar seguro de si con ello lograrás tu objetivo. Esa decisión es lo mismo que optar en tu laberinto por izquierda o derecha sin ver aún la salida por ninguna.


A priori, la única cosa que es posible hacer en un laberinto es caminar, confiar en tu memoria y echarle horas. Pero eso no es productivo. Esa metodología, que yo llamo la fuerza bruta (o intentarlo aleatoriamente) es probar caminos esperando por azar e insistencia que uno te lleve al final. Eso es lanzarte a hacer cosas antes de tener un plan, y elaborar un plan es un esfuerzo que nunca deberías saltarte.


Y he aquí el problema, en la inmensa mayoría de los problemas complejos de la vida real, puedes intentar una y otra vez la misma cosa sin ni siquiera darte cuenta de que ya has intentado eso (exactamente igual que en el laberinto si te falla la memoria).


Una máxima en productividad es que no intentes resolver nunca un problema complejo por impulsos (haciendo tareas sin coordinar). Una vez que estás intentando resolverlo activamente, es más difícil salir de tu rutina.


En productividad: prohibido olvidar la experiencia


Por eso cada intento tiene que dejar un poso, tiene que acercarte más.


No pasa nada por andar un pasillo y descubrir que al fondo no está la salida. Pero lo que sí debes asegurarte es de que nunca más tomarás ese pasillo por una posibilidad.


Y ahora bien, si estamos de acuerdo en que caminar sin más por un laberinto es una forma absurda de intentar resolverlo porque no tiene en cuenta la información que acaba de obtener (que ese pasillo no llevaba a la salida), me gustaría llamar tu atención sobre otra situación curiosa.


Empezar desde 0


Y es que a menudo, somos nosotros mismos quienes voluntariamente decidimos borrar lo aprendido porque no lo sabemos controlar. Te estoy hablando de ese punto en el que tienes la cabeza tan saturada que decides volver a empezar desde 0 un proyecto.


Piensa por ejemplo en cuando estás planeando un viaje y tras mirar vuelos, precios, hoteles te pierdes en tus notas y vuelves a empezar. O cuando tienes tanta documentación con respecto a algo que no sabes por dónde continuar.


¿Lo correcto? Para de buscar vuelos, piensa en qué necesitas obtener al final de cada tarea e intenta rescatar (sin volver a hacerlas) la información de las tareas pasadas.


¿Difícil de implementar?


No pienses en esto como algo a usar de inmediato, sino como a una herramienta a guardar. Para problemas grandes, necesitas hacer que cada avance cuente y asegurarte de que no volverás a empezar.


Hay ejemplos más claros que otros y sé que no resulta evidente dónde y cómo aplicar esto para todo el mundo. Por eso, ¿qué os parece si hacemos entre todos una lista de ejemplos precisos de problemas de este tipo en los comentarios?


Por ejemplo yo proponía:


Problema: Búsqueda de vuelos para un viaje

Solución para evitar eternizarse: Apuntar los detalles del vuelo aunque parezca a priori inútil

¿Se te ocurre alguno? ¡Seguro que así podemos encontrar varios ejemplos útiles y aplicables!


Imagen original de Svilen



» Ver el artículo en el blog



Tecnicas de Organizacion

De Iago Fraga en Técnicas de Organización





martes, 5 de noviembre de 2013

∞ No necesitas organizarte (link)

Por: Jeroen Sangers


“Necesito organizarme: Elijo una aplicación de gestión de tareas, me doy de alta, introduzco mis tareas pendientes y listo.”


Si eres de los que creen en lo que expresa la primera frase de este post, deberás asumir que la vida es un lío, o pronto empezarás a sentirte frustrado porque la organización que algún día conseguiste no se sostiene por sí sola.



Francisco Sáez tiene toda la razón: organizarte no es suficiente; sólo es una fase intermedia de tu flujo de trabajo. Antes de poder organizarte, debes recopilar todo el material que quieres organizar y decidir qué quieres hacer con cada elemento. Y una vez que tendrás todo organizado, hay que utilizar el material, porque sin acción nunca podrás ser productivo.


∞ Lea el artículo en El Canasto



lunes, 4 de noviembre de 2013

✓ El centro de control de David Allen

Por: Jeroen Sangers

Centro de control


Creo que he leído todos los artículos y he escuchado todas las entrevistas con David Allen. No lo hago porque son tan interesantes — casi siempre explica exactamente lo mismo, utilizando incluso las mismas palabras. Lo hago porque de vez en cuando descubro un pequeño secreto, un consejo o una herramienta del que el maestro no habla en su libro.


Uno de estos pequeños secretos es el centro de control, un fichero que David Allen guarda en su escritorio para tener una visión general de los grandes temas en que está trabajando. He copiado la idea de David y llevo utilizándolo desde hace unos años, pero nunca expliqué aquí en El Canasto cómo funciona.


¿Qué es el centro de control?


El fichero que David y yo tenemos en el escritorio del ordenador — para tenerlo siempre a mano — es un mapa mental. Un mapa mental con cinco ramas para poder ver rápidamente qué es importante:



  • Atención principal

    Bajo esta rama hay una sub-rama para cada proyecto importante en el que estoy trabajando. En mi lista de proyectos GTD tengo todos los proyectos, grande o pequeño, pero en mi centro de control sólo quiero ver los proyectos que yo considero importantes.

  • Horizonte próximo

    A veces hay proyectos grandes que no están activos en este momento, pero que empezarán dentro de poco, como, por ejemplo, una formación que tengo el mes que viene. Seguramente el proyecto aún esta en la lista Algún día/Quizás, pero cuando planifico quiero tenerlo en cuenta. Bajo esta rama también tengo un enlace a la hoja de cálculo dónde gestiono los posibles nuevos clientes.

  • Producción creativa

    En esta rama anoto mis proyectos más creativos que estoy incubando: productos nuevos, estrategias, etc. Son proyectos que necesitan tiempo para generar ideas u opciones. Tenerlos en el centro de control es la garantía que al menos una vez al día reciben un poco de atención.

  • Intereses varios

    Aquí van otros temas que quiero mantener en mi radar, pero que no pertenecen a las grupos anteriores.

  • Niveles de perspectiva

    Finalmente tengo una rama que simplemente contiene enlaces a los documentos para gestionar cada nivel de perspectiva.


El resultado es un mapa mental con mucha información que consulto al menos una vez al día para refrescar mi memoria sobre mis prioridades. ¿Qué te parece este centro de control?



domingo, 3 de noviembre de 2013

Capturar: El Primer Paso para Obtener el Control en GTD

Por: Jose Miguel Bolivar

chico cazando mariposas Capturar: El Primer Paso para Obtener el Control en GTDCapturar, también llamado a veces Recopilar, es el primero de los cinco pasos para obtener el control en GTD.


Del mismo modo que decimos capturar o recopilar, podríamos decir “acorralar”, “recoger”, “cosechar”, “reunir” y algún otro sinónimo de los anteriores. En realidad la palabra concreta que uses da un poco igual ya que el sentido de todas las anteriores es el mismo: aislar de forma consciente lo que llama tu atención en un momento dado.


No se trata de decidir en qué centras tu atención sino en reconocer qué es lo que está llamando tu atención, por la razón que sea.


Hay muchas cosas, entre ellas todas esas a las que calificarías de “normales” o “cotidianas”, que es poco probable que llamen tu atención. Por ejemplo, que las bombillas se enciendan al accionar el interruptor de la luz.


Sin embargo, hay otras muchas que de algún modo rompen ese equilibrio y, cuando lo hacen, es en forma de interrupción. Por ejemplo, hace demasiado calor en el trabajo, la impresora imprime raro y te llega un email de un cliente en el que se queja mucho aunque no te acaba de quedar claro de qué. Con ellas la situación no es tan evidente como en las primeras ya que, aunque también se podrían considerar hasta cierto punto “normales” o casi “cotidianas”, si no haces nada al respecto, es posible que no solo no desaparezcan sino que acaben secuestrando parte de tu atención de forma más o menos permanente y, en muchos casos, molesta e inoportuna.


Porque el problema no acaba en que pasen los días y siga haciendo demasiado calor en el trabajo, ni en que la impresora imprima raro de cuando en cuando, ni en que ese cliente envíe emails de queja cada dos por tres. El problema es que todo eso se enquista en tu mente y comienza a incordiarte cuando no debe.


De repente, algo en tu cabeza comienza a interrumpirte de forma más o menos aleatoria, por lo general cuando no estás en circunstancias de hacer nada al respecto, y lo hace en forma de pensamientos del tipo “debería hablar con mantenimiento para que miren el aire acondicionado” o “a ver si llamo al técnico de la impresora para que la revise” o “tengo que llamar a este cliente y tener una conversación a fondo con él”.


Todas estas interrupciones son un torpedo hacia la línea de flotación de tu productividad, ya que afectan a tu estado anímico y mental, estresándote, y también a tu capacidad de concentración, reduciéndola.


Por eso, lo primero que se debe hacer al sentir sensación de falta de claridad y de concentración es “limpiar el ambiente” y, para ello, el primer paso es capturar lo que está perjudicando tu enfoque.


¿Cómo capturarlo? La respuesta es sencilla: sacándolo de la mente. Esto puede hacerse escribiéndolo en cualquier sitio, enviándote un email, grabándote un mensaje en el móvil y de muchas formas más.


Es importante que lo que escribas sea lo suficientemente concreto como para que la próxima vez que lo veas te recuerde exactamente qué era eso que sacaste de tu cabeza. Por ejemplo, si anotas “impresora” cuando ves que la impresora imprime raro, podría no ser suficiente para que luego recordaras que en realidad querías decir “llamar al servicio técnico para que vengan a revisar la impresora”. Sin embargo, si anotas “llamar servicio técnico impresora” es mucho más probable que sí recuerdes qué querías decir.


Llegados a este punto, es importante no confundir esas cosas que recopilas con los recordatorios que muchas personas distribuyen por su casa y por su lugar de trabajo para acordarse de cosas que tienen que hacer.


Y es importante porque el objetivo de recopilar es únicamente sacar las cosas de la cabeza para que dejen de afectar a nuestra claridad y a nuestra capacidad de enfoque. Así que si de repente has imaginado tu casa empapelada de post-it, relájate porque recopilar no consiste en eso. Recopilar es solo el primer paso, no el único. Más adelante veremos qué hay que hacer con todas estas cosas recopiladas y cómo es el proceso.


Pero, por ahora, quédate simplemente con que sacar de la cabeza todo lo que llama tu atención es el primer paso para obtener el control en GTD.



optimainfinito rss Capturar: El Primer Paso para Obtener el Control en GTD Este artículo, Capturar: El Primer Paso para Obtener el Control en GTD , escrito por José Miguel Bolívar y publicado originalmente en Optima Infinito, está licenciado para su uso bajo una Licencia Creative Commons 3.0 España.

Muchas gracias por suscribirte a Optima Infinito.




viernes, 1 de noviembre de 2013

∞ Las 7 leyes psicológicas del tiempo (link)

Por: Jeroen Sangers

Aunque no podemos gestionar el tiempo, para ser productivo sí que hay que entender qué es el tiempo. Alberto Barbero revisa algunas comportamientos del tiempo:



Para contemplar la variable “tiempo”” de una manera más completa en relación a la productividad, reúno en este post las “leyes del tiempo” y las comento brevemente.



∞ Lea el artículo en El Canasto



jueves, 31 de octubre de 2013

✓ El ABC de la productividad para bloggers o las 11 mejores formas de ser más productivo en la generación de visitas hacia tu blog

Por: Franck Scipion

Productividad para bloggers ¿Eres blogger?


Entonces, te gusta la productividad personal. Fijo.


Trabajas o tienes tu propio negocio, tienes familia, quieres disfrutar algo de vida social y…has descubierto lo que realmente cuesta de mantener un gran blog: ¡muchas horas de trabajo!


Así que lees todo lo que puedes sobre productividad personal y tratas de poner en marcha lo aprendido en tu propio proyecto.


¡Genial!


Pero si eres blogger, tu productividad va más allá de cómo estás utilizando tu tiempo, ejecutando tu lista de tareas.


Definiendo la productividad para un blogger


Pues es bastante sencillo, en teoría.


Un blog se nutre de visitas


No conozco a ningún blogger que no quiera ser leído.


Ningún blogger que no quiera más visitas.


Podríamos definir la productividad de un blogger como el arte de escribir lo menos posible y conseguir el mayor número de visitas (cualificadas).


Pero las visitas no son un fin


¿Para qué sirve tu blog?


¿Cuál es su propósito?


Vender un libro, que te contacten, una petición de presupuesto, la venta de un curso.


Lo que sea.


Empieza por ahí, si no, no tienes criterios para medir tu productividad.


No quieres estar ocupado, quieres ser productivo.


Conversión, el acto productivo en tu blog


Si las visitas sólo son un medio, la mejor definición de la productividad para un blogger es que estas visitas realicen en tu blog la acción que habrás definido como objetivo nº1.


Entonces se trataría, mejor, de escribir lo menos posible y conseguir el mayor número posible de conversiones.


Veamos cómo lograr más visitas sin invertir más tiempo en tu blog


#1 - Domina el arte de los titulares que captan la atención


Puede que lleves 20 años trabajando en lo tuyo.


Para las mayores empresas del mundo.


Que te llamen para dar charlas de referencia.


De cara a Google y a sus páginas de resultados, sólo eres uno más.


Luchas contra otros 9 y a menudo, otros 10 anuncios de pago para captar la atención del usuario.


Si no aprendes a trabajar los titulares de tus posts y darle el gancho que requieren para conseguir estos clics, nadie te leerá.


Es el factor de mayor impacto en la generación de visitas.


No seas aburrido por querer ser purista.


#2 - Entiende el poder de la descripción y los rich snippets en las páginas de resultados de Google


¿Te has fijado la poca atención que le presta el 99% de los bloggers a la descripción de su entrada?


Es tu oportunidad para destacar.


Y si además haces aparecer tu foto en el resultado en Google, mejor que mejor. Las fotos humanas atraen los ojos y generan confianza.


No siempre va asociado a calidad, pero Google ha lanzado una cruzada sin retorno en contra de los contenidos anónimos.


Da la cara por las palabras de tus posts.


#3 - Mejora tu entendimiento de las palabras claves útiles para tu blog


He dejado de contar los expertos reconocidos que acuden a mí, desesperados o enfadados por no conseguir visitas.


Se equivocan de términos


Usan un lenguaje demasiado técnico que no es el idioma de la gente, y andan buscando clientes.


Ningún paciente busca “síndrome coronario agudo” en Google; la gente busca términos incorrectos (desde el punto de vista técnico) como “infarto” o “ataque al corazón”.


Se equivocan de competidores (en Google)


La cola larga sigue más que nunca efectiva en Google. Busca palabras claves de 4 o más palabras, que seguramente tendrán menos popularidad pero un nivel de competencia en Google mucho más débil:



  • “community manager” es un error. Demasiado genérico, demasiado competitivo

  • “contratar a un community manager en Madrid” es más inteligente de cara a la probabilidad de lograr a visibilidad a corto plazo y sobre todo, de cara a la probabilidad de conversión de esta visibilidad


Con el nuevo algoritmo de Google, Colibrí, te recomiendo plantear preguntas completas.


Y responderlas en tus posts.


#4 - Incentiva actos con Call-to-action


Otras de las armas con efecto inmediato muy mal usadas, en general.


Cuando tu lector termina de leer tu post ¿cuál es el próximo paso?


Aunque a ti te parezca natural, no des nada por hecho.


Escribe con palabras lo que quieres que haga tu lector ahora


Se llama Call-to-action:



  • Compra ahora

  • Reserva tu plaza

  • Cuéntame tu historia en el hilo de comentarios

  • Comparte a tus seguidores en las Redes sociales

  • Etc.


Incentiva la próxima acción en tu blog, de forma natural y con fuerza.


La gente busca un líder que les pueda guiar.


Haz tu trabajo. ¡Guíales!


#5 - Escribe mejor


Es mejor escribir menos y poner más valor en la mesa.


Lo increíblemente bueno se recuerda.


Lo increíblemente bueno llega a la gente y les transforma.


Lo increíblemente bueno se comparte como reguero de pólvora en las redes sociales.


Si sabes que tus entradas son mediocres, entonces no te sorprendas de que pocos lectores te terminen dedicando su tiempo.


La oferta es grande y la calidad está subiendo.


Apúntate también a los contenidos delicatessen.


#6 - Escribe menos en tu blog y más fuera de tu blog


La anti-regla de 20-80


Lo llamo la anti regla, porque la inmensa mayoría de los bloggers suelen hacer justo lo contrario.


20% de tu tiempo disponible en tu blog, 80% de tiempo disponible cultivando conexiones con gente relevante en tu nicho.


Sal de tu blog de una vez. Es la mejor forma de hacer crecer tu audiencia más rápido.


Si sólo puedes escribir una entrada a la semana, escribe una al mes para tu blog y trata de publicar las otras 3 como autor invitado en otros blogs de mayor audiencia en tu nicho.


Ya verás cómo tu audiencia crece más rápido. Escribir como autor invitado es una bendición para tu propio blog.


He aquí un caso de éxito realizado en este mismo blog, hace ya 3 años…


#7 - Haz tu poder de atracción irresistible


Hay bloggers con y bloggers sin.


Sí.


Marca un antes y un después.


De verdad.


¿Y se trata de …?


Tener una lista de suscriptores del blog (por email) e incentivar el alta a esta newsletter con un regalo gratis:



  • Híper relevante

  • Valioso

  • Gratuito


Puedes ofrecer un PDF, un ebook o un mini curso. Lo que quieras.


Pero hazlo.


Y por favor, no te equivoques.


Te estoy diciendo que tienes que regalar algo que deberías estar vendiendo.


A nadie le gusta una chapucilla barata, aunque sea gratis.


Apuesta por un gran imán y la gente vendrá hacia ti atraída por el boca a boca.


#8 - No les dejes sin respuesta. Fidelízalos!


Un buen blogger debe ser el comentarista nº1 de su blog.


Responde a todos los comentarios que puedas. Crearás lectores fieles. Y aprenderás sobre sus necesidades.


Ya que has entendido en el punto nº8 el interés de incentivar el alta a tu newsletter, puedes trabajar con autoresponders para generar más visitas por email, de forma automática.


Yo llevo 6 meses de contenidos gratis preparados en mis autoresponders.


Cada mes viene también una oferta para comprar uno de mis productos.


¿Y sabes qué?


Cuando ofreces, algunos de tus lectores terminan comprando.


#9 - Haz tu marca más sexy


Sí.


Lo sexy se comparte más.


¿Qué hay de tu diseño?


¿Qué hay de tu nombre?


¿Eres único? ¿Tus contenidos destacan?


¿Tienes un manifiesto para que la gente conecte profundamente con tus ideas y tu proyecto?


Sí, lo más sexy se comparte mejor.


#10 - Aporta valor en tu nicho


¿Cómo?


Dedicándole horas de tu tiempo haciendo curación de contenidos y haciendo de conector entre todos los bloggers de tu nicho:



  • Envía un post semanal con las mejores entradas publicadas en tu nicho. No me refiero a las entradas que has publicado tú, sino a una selección de las mejores entradas de tu nicho

  • Envía esta colección de valiosos enlaces en una newsletter, a tus suscriptores por email

  • Mantén un calendario de eventos relevantes para tu nicho

  • Coordina un ranking de blogs en tu nicho. Quién es quién, qué visitas tienen estos blogs, etc…

  • Saca una encuesta anual y transfórmate en un observatorio de tu nicho


Si te haces útil para los bloggers de tu nicho es probable que te lo agradezcan compartiendo (más) tus entradas, mencionándote cada 2 por 3 en Twitter y proponiéndote entrevistas sin parar.


Reciprocidad. Tú me ayudas, yo te devuelvo el favor.


#11 - No les hagas esperar


Cuidado con tu hoster.


La gente se va para siempre (y con una impresión a priori, muy negativa) si tus páginas tardan mucho en cargarse.


10 segundos es demasiado.


Las páginas cargan más lento aún en un dispositivo móvil.


La velocidad de carga tiene un impacto directo sobre la generación de visitas.


Cuidado. No malgastes tu tiempo


No escribas todos los días. No tiene sentido. No eres un gran medio de comunicación.


No busques visitas, trata mejor de atraer lectores. Personas con cara, personas con quienes conversar.


No cambies de diseño cada 2 por 3.


No toquetees tus plugins sin parar, en busca de un milagro.


No pierdas horas mirando las estadísticas en tiempo real de Google Analytics (ni entrando 7 veces al día a ver las visitas del día).


Deja de conversar en las redes sociales con desconocidos, lejos de tu nicho.


Para todo ello, lo que lees sobre productividad personal y la metodología GTD es realmente útil, una vez que hayas encontrado la variante que funciona mejor en tu propio caso.


Elige siempre la mejor próxima tarea. La que tendrá mayor impacto sobre la consecución del objetivo marcado.


Pero tu actitud y cómo superas (o no) las barreras mentales que tú mismo te impones son fundamentales para el potencial de crecimiento de tu blog.


No seas un obseso del control absoluto


Si trabajas a tiempo parcial en tu blog, deberías deber entender fácilmente que tu tiempo es extra limitado.


Llegar a tener un impacto mayor pasa por la contratación de terceros. Si no el riesgo es ver tu blog moverse a un ritmo tan lento como un caracol en un día soleado.


Ponle precio a una hora de tu tiempo y busca profesionales que te salen más baratos que tu tarifa/hora.


Desde el inicio en mi blog, opté por trabajar con colaboradores Freelance:



  • Un periodista para corregir mis textos y transcribir audios que yo le preparaba (¡es súper productivo!)

  • Una asistente virtual para atender a peticiones comunes de mis lectores y pre-publicar las entradas en el blog (sólo tengo que revisarlas antes de publicarlas)

  • Un diseñador web experto, que puede ayudarme cuando me atasco en WordPress


Hay muchas tareas de bajo valor que consumen mucho tiempo en el día a día de un blogger. Puedes externalizarlas.


Céntrate en tus ideas y en cómo hacer crecer tu proyecto.


Conseguí 102.897 visitas en 12 primeros meses y 2,3 veces más en los 12 siguientes. En “part-time”.


Unos años atrás, en 2010, mi blog superó las 100.000 visitas en sus primeros 12 meses, dedicándole un promedio de tiempo de unas 2 horas por día laboral.


En los 12 meses siguientes, las visitas subieron a 230.607 visitas.


El equipo del blog no cambió y si bien es cierto que Google ayudó a multiplicar las visitas (por su efecto bola de nieve) lo que realmente mejoró de forma notable, fueron mis habilidades como blogger:



  • Aprendí a escribir mejor y sobre todo a hacerlo de forma más inteligente, optimizando a la baja mi ratio horas de escritura/visitas logradas

  • Aprendí a conectar mejor con mis lectores

  • Aprendí a posicionar mejor mis contenidos

  • Aprendí a hacer mis posts más sexy para las redes sociales

  • Aprendí a reforzar la marca de mi proyecto y mi persona


Sí, es posible lograr ser más visible sin invertir más tiempo en tu proyecto.


Con las habilidades adecuadas y una buena metodología, el potencial de crecimiento en visitas de tu blog, a idéntico tiempo invertido, es enorme.


Franck Scipion


Franck Scipion es el autor del blog Lifestyle Al Cuadrado, dónde comparte estrategias, tácticas y herramientas probadas para ayudarte a diseñar el estilo de vida de tus sueños.


Si estás trabajando en transformar una idea o una pasión en un micro negocio, y lo tuyo es hacerlo tú mismo (DIY), este sito es para ti. ¡Apúntate al curso gratis!


También puedes seguir a Franck en Facebook o twitter.



¿Cómo puedo motivarme para trabajar al máximo?

Por: Iago Fraga

como-motivarme


Si en algo hay que darles la razón a los detractores de la productividad personal es en que: da igual lo bueno que sea tu método de productividad que si no tienes la motivación para llevarlo a cabo tus objetivos no se alcanzan.


Cae de cajón, es verdad. Ya puedes diseñar la máquina perfecta para resolver todos los problemas del mundo, que si no le das energía no va a producir ningún cambio.


Y ahora bien, ¿deberíamos abandonar todo lo que hemos aprendido y tirar la toalla tras semejante afirmación? Por supuesto que no. No deberíamos, porque en contra de lo que solemos pensar:



  • Tu motivación NO se gestiona mejor organizándote sin método.

  • Tu motivación SÍ es algo en lo que puedes influir.


7 ideas para aumentar tu motivación


Es verdad que la motivación es un sujeto bastante incontrolable pero por lo menos tengo 7 técnicas que pueden resultarte útiles. No se trata de usar siempre todas sino de usar la correcta en cada situación:



1. Trabaja tanto como puedas en cosas que te interesan


La primera y mayor razón por la que no trabajamos motivados es porque lo que hacemos no es de nuestro agrado. Es tan simple como eso. La mayor batalla por la motivación se libra decidiendo qué aceptas hacer. Así que primera regla: acostúmbrate a cuestionar lo que haces y lo que te pidan. La triste verdad es que mayoría de la gente ni lo intenta.


2. No tengas miedo de rectificar


Cuando pase el tiempo y te des cuenta de que un de los objetivos que tienes actualmente no es en realidad lo que te interesa no tengas miedo de cambiar. Mucho más estúpido sería seguir haciendo lo que no quieres que admitir el error previo.


3. Mantén siempre en mente el por qué haces algo


En tu cabeza se forman caminos lógicos. Yo quiero irme de viaje, pero para irme de viaje necesito dinero y para ese dinero, necesito trabajar. Si olvido el que me encanta irme de viaje cada hora de trabajo es un absoluto sufrimiento. Moraleja: apúntalo si hace falta, pero prohibido olvidar la razón por la que haces algo que no te apetece. ¿Y si no hay razón? Exacto, lo correcto es no hacerlo.


4. Intercambia lo que se te da bien por lo que no


Hay cosas que te molestan y te cuestan menos que otras. El psicólogo Denis Reagan demostró en 1971 que el hecho de hacer favores a otros crea en ellos una necesidad de devolver el favor, incluso si el favor original no era solicitado (Reciprocity principle, en inglés). Así que ofrece tus capacidades a otros, te crearás con esto una red de entreayuda con mucho potencial.


5. Reorienta un poco tu trabajo si es necesario


El camino de A a B más corto es la línea recta, pero no necesariamente el más rápido. Si algo no te motiva, cámbialo en parte. Puedes convertir, por ejemplo, la redacción de un documento en la excusa para aprender e informarte sobre temas anexos que te interesan. Mayor motivación implica mayor velocidad y acabarás antes a pesar de requerir más trabajo.


6. Crea indicadores y míralos una y otra vez


Las estadísticas enganchan. Especialmente en proyectos a largo plazo, es fácil creer que por perder un día no pasa nada. La solución: contar individualmente el resultado de cada día a través de un indicador bien diseñado. Comienza por lo simple (como monitorizar el peso durante una dieta), pero hazlo cada día y lleva una gráfica. Empezarás a identificar qué contribuye y qué no en seguida, y acabarás por convertir tu reto en un juego.


7. Búscate a alguien que comparta tus problemáticas


No puedes experimentar todo por tu cuenta, pero sí puedes compartir tus resultados con otro (uno o más) que compartan tus objetivos. Intentar resolver algo en comunidad es genial porque algunas soluciones las encontrarás pasivamente.



¿8? ¿9? ¿10…?


Guárdala, imprímela o cópiala en tu agenda, pero asegúrate de que tendrás esta lista delante cuando la necesites.


Ahora que conoces mis 7 técnicas preferidas me encantaría saber cuáles son las tuyas. Si tuvieras que escoger una y sólo una: ¿qué técnica empleas para acelerar tu ritmo cuando una tarea no te apetece inicialmente?


(Por cierto, ¡gracias por vuestros votos en los premios bitácoras! No sólo hemos entrado en el top50 sino que lo hemos ido directamente al número 39. ¡Muchísimas gracias a todos! Aquí explico cómo votar si aún quieres aportar tu granito de arena.)




» Ver el artículo en el blog



Tecnicas de Organizacion

De Iago Fraga en Técnicas de Organización





miércoles, 30 de octubre de 2013

∞ Ser productivo y ser humano (link)

Por: Jeroen Sangers

No somos maquinas; no somos infalibles.


Aunque trabajamos según una metodología establecida de productividad personal, de vez en cuando fallamos. Tenemos la lista de tareas perfectamente organizadas, pero algunas de las tareas en esta lista ya hace semanas están allí, y todavía no las has hecho. ¿Qué está pasando? David Torné nos habla en este post de la procrastinación y de las tareas residentes.



Muchas veces la situación es igual de gris y lamentable como la de cualquiera. La opereta empieza al final de la jornada, o durante la revisión semanal, cuando reviso mi lista de siguientes acciones. Marco las acciones ya finalizadas, pero en un segundo vistazo me percato de aquellas que aún continúan allí después de varios días - o semanas - de ser procesadas, me las miro y después de sentirme culpable suelo decantarse me por una de estas vías de actuación:



  • Asumo mi responsabilidad. Intento buscar un porqué y estructurar el trabajo a realizar de otra manera, para darle un nuevo aire, y quizás dar un primer paso.

  • Continuo sintiéndome culpable y para solucionarlo me tumbo en el sofá o la cama, a anestesiar me a través de la TV. Lentamente el sentimiento se desvanece …



David Torne nos habla de los problemas de tareas residentes y procrastinacion.


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