viernes, 22 de septiembre de 2017

7 puntos débiles que puedes tener ahora en tu Calendario

Por: Berto Pena

Tu Calendario-Agenda es una herramienta vital dentro de tu sistema de organización personal. Sin embargo, no se le suele prestar demasiada atención. Suele verse como «un sitio con espacios en blanco que se van rellenando muy rápido, y que te dice que tu semana está a tope».

Puntos Débiles

En mi experiencia, unos cuantos de los “problemas de tiempo” y de Gestión Personal que sufre una persona se cuelan por el Calendario. En concreto hay una serie de puntos débiles, muy extendidos hoy, que pueden estar haciéndote más daño de lo que imaginas. Y la razón está aquí: lo que pones en el Calendario, y cómo lo pones, tiende a repetirse, convirtiéndose en un hábito que se queda para siempre contigo. Si es bueno, genial… pero si es malo, te va a ir quitando día a día, sin que te enteres.

Estos son los siete puntos débiles que te recomiendo vigilar en tu Calendario. Compruébalos hoy mismo, no esperes…

1Reuniones y citas a primerísima hora

Yo, si puedo evitarlo, nunca tengo reuniones ni citas hasta pasadas las 11 de la mañana. Y es lo que te recomiendo. De esa manera despejarás el arranque de cada día, disfrutando de tiempo ininterrumpido para centrarte en tus tareas. Así podrás ponerte a tope, encontrar ritmo y poder terminar cosas de verdad. Ahora, si casi cada día empiezas y al cabo de media hora ya tienes que parar para una reunión, en ese tiempo solo vas a hacer una cosa: leer el Correo.

2No reservar tiempo para tus prioridades

A las que cosas que quieres que ocurran (actividades, compromisos, estar con ciertas personas) tienes que reservarles tiempo por adelantado. El Calendario es algo que tiende a llenarse rapidísimamemente con cosas que no siempre son importantes. Si no bloqueas tiempo por anticipado para hacer ejercicio, descansar, estudiar o pasar un rato con tus amigos, otras cosas se llegarán antes y se quedarán con ese tiempo. Seguro.

3Días fragmentados con citas aquí y allá

Reuniones, visitas, comidas, llamadas, algún viaje… Si colocas todo eso en tu Calendario sin un criterio definido, poniendo cosas aquí y allá, todo eso irá salpicando y fragmentando tus semanas, con días en los que no podrás ponerte a trabajar en serio. Y al final dirás esto: «Trabajo es eso que de vez en cuando hago entre reuniones». En la medida que puedas, procura concentrar citas y reuniones sin separarlos demasiado, sobre todo despejando el arranque del día y despejando un día o una mañana entera.

Suele verse como un sitio donde “los espacios en blanco se rellenan muy rápido”, y en realidad es el día a día de tus próximos 30 ó 40 años.

4Muchos eventos y reuniones que se repiten

Es una de las mayores trampas en las que cae la gente. Y es tremenda. Porque todas esas citas semanales, quincenales, etc. actúan como una hipoteca que pagas sí o sí. Alguien la propone (o impone) y desde ese momento hasta que te mueras vas a tener que ir a esa reunión o evento. Valga para algo o no. ¿Te imaginas la cantidad de Tiempo, Energía y Atención que todo eso te va a quitar de forma permanente?

5No ampliar la duración de los eventos

Todos nuestros calendarios mienten: nos dicen que una reunión dura una hora; que una comida dura hora y media; y que un viaje dura un día y medio. Pero en la vida real luego siempre es más. Porque a cada cita o evento hay que añadirle algo de tiempo para ir, llegar o empezar, y otro tanto para volver o terminar. Si miras en tu Calendario cómo pinta la semana que viene y solo te fijas solo en el tiempo exacto que pone ahí, estarás viendo una foto distorsionada de tu semana de trabajo.

6Anotar las tareas y recordatorios ahí

El Calendario no está pensando para anotar tareas y acciones, sino citas, eventos y acontecimientos que tienen lugar en un día y hora concretos. Son dos herramientas distintas: gestor o aplicación de Tareas + gestor o aplicación de Eventos. Normalmente la gente no hace esa distinción y tiene un caos en su organización personal, con cosas apuntadas aquí y allá, y otras que no sabe dónde las tiene.

7No mirarlo con frecuencia diaria y semanal

El Calendario no solo sirve para saber cuándo tienes tal reunión que acordaste hace un mes, o a qué hora tienes que tomar un próximo vuelo. Es la herramienta que te dice el tiempo que no tienes… y no el tiempo que tienes. Algo vital para dos detalles que cada vez necesitas cuidar más: (1) Poder construir un plan de tareas diario y semanal realista y realizable. (2) Poder distribuirte mejor entre todos los frentes y proyectos que tienes abiertos.

Escucho a mucha gente que quiere mejorar su Gestión Personal y su organización. Y eso es genial. Pero siempre les escucho cosas como: «a ver si dejo de procrastinar», «a ver si organizo mis tareas de una vez», «a ver si dejo de distraerme con el móvil». Pero a casi nadie oigo decir: «a ver si mejoro la forma en la que manejo mi Calendario».

No lo subestimes, porque si creas unas reglas personales claras, si sigues unos hábitos sencillos, tienes muchísimo que ganar.

Es el día a día de tus próximos treinta o cuarenta años.

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domingo, 17 de septiembre de 2017

Cambio. Avanzar en mi proceso de mejora

Por: David Torné

Si estás leyendo este blog te interesa mejorar tu eficacia personal, ¿verdad? Este post va dirigido a aquellas personas que quieren mejorar su forma de hacer las cosas pero se dan cuenta que no avanzan con la velocidad esperada.

Te hablaré de cómo nos condicionamos al enfrentar un proceso de cambio, de los errores que cometemos y de lo que he ido aprendiendo estos años en mi proceso de crecimiento personal centrado en la eficacia y la productividad.

Lo que te quiero explicar es aplicable a la implantación de hábitos, a la consecución de un objetivo o la puesta en marcha de tu sistema de efectividad personal.

Como nos condicionamos

Sabemos que hay algo que no va bien o que queremos que vaya mejor. Identificamos el cambio que queremos realizar, por ejemplo realizar una revisión semanal para poner en orden nuestros asuntos o mejorar nuestra forma física.

Generamos unas expectativas. Mentalmente confeccionamos una historia con los beneficios que nos reportará este cambio. De cómo cambiará nuestra vida. Reforzamos nuestro deseo de dar un giro al estado actual.

Construimos un relato de cómo irá todo el proceso. No suele ser muy elaborado. Si antes de empezar a trabajar esbozamos una planificación, por breve que sea, se incorpora al relato mental cada una de las etapas que en ella se describe.

La dura realidad

Llega la hora de la verdad. Pasamos a la acción. Estamos llenos de convicción y entusiasmo. No hay nada que nos pueda detener, al menos durante los primeros momentos de esta aventura. Al cabo de unos días te das cuenta que seguir ese plan es cada vez más difícil:

Las expectativas. La historia mental que se ha ido elaborando en tu mente sobre cómo iban a ir las cosas no tenía en cuenta las dificultades. Era un relato sin el dolor que se produce cuando algo no sale cómo tú te esperas.

“Aferrarte al relato creado en tu mente sobre cómo deben ir las cosas es un foco de frustración”

Incomodidad. Estamos diseñados para evitar el dolor y el malestar. Dedicar 2 horas a la semana a realizar una revisión de los proyectos abiertos o salir a correr después de un día agotador en el trabajo no represente un riesgo vital pero es suficiente para activar tu voz interior.

Leo Babauta le llama la voz infantil. Se queja de forma sutil pero persistente hasta que no volvemos a una posición de confort.

El día a día. El enemigo más terrible. Todo proceso de cambio se debe compaginarse con la rutina, las responsabilidades diarias, las urgencias, las demandas de tu familia, amigos, compañeros de trabajo… Es una gota malaya que te empuja a dejar en segundo plano lo que quieres alcanzar.

Dinamizar el cambio

  1. Ser consciente de lo que te boicotea. A través de un escrito como este donde has descubierto el peligro de aferrarse a un relato mental como si de un plan real se tratara, o el problema que puede generar la mente infantil. A través de tu experiencia desarrolla un método para batirlos:

                Lleva anotado lo que te motiva a continuar con tu nuevo hábito. Cuando aparecían    detente y tómate unos minutos para releerlo y pensarlo.

  1. Visualizar. Conseguimos que la mente juegue a nuestro favor. Existen técnicas de visualización (basadas en la PNL) para ayudarnos alcanzar las metas que nos proponemos. Si quieres conocer más te dejo este artículo en mi blog de Men’s Health.
  2. Decir no. Eliminar/Incubar la actividad que no tienes que hacer necesariamente en ese momento. Alcanzar algo nuevo significa renunciar a cosas que ya haces o que se te presentan. Alerta! A menudo dar entrada a un nuevo hábito o una actividad que demora lo que tienes que hacer es una forma subconsciente de renunciar a tu meta.
  3. Trabajar lo más pequeño posible. Eres capaz de poner en marcha una pieza de actividad y dedicar toda tu atención en completarla? Llegando al extremo de completar el objetivo final que persigue?

No hace falta llegar al final

Sabes dónde empiezas pero no donde llegarás. Puedes crear un plan y seguirlo, pero en un momento concreto puede ser más eficaz demorarse para profundizar un aspecto o desviarte por un cruce del camino para alcanzar beneficios inesperados. Te hablo de adaptarse a la realidad y disfrutar del proceso.

Muchas veces nos castigamos por no haber alcanzado el hito pero cualquier cambio en positivo debe ser bienvenido.


viernes, 15 de septiembre de 2017

Tres creencias erróneas sobre tecnología y efectividad

Por: José Miguel Bolívar

Dice Wikipedia que tecnología es el conjunto de conocimientos técnicos, científicamente ordenados, que permiten diseñar y crear bienes y servicios que facilitan la adaptación al medio ambiente y la satisfacción de las necesidades esenciales y los deseos de la humanidad.

Por su parte, la competencia a la que llamamos efectividad personal puede definirse como el conjunto de comportamientos observables habituales asociados a la consecución eficaz y eficiente de resultados. A la vista de ambas definiciones, parece evidente que la relación entre tecnología y efectividad es muy amplia.

Sin embargo, a menudo observo lo que parece una tendencia creciente a confundir la tecnología con una fracción mínima, casi anecdótica, de sí misma. Un peligroso proceso de simplificación y desinformación que parece incluso hasta intencionado o, al menos, favorecido por determinados intereses económicos.

Este proceso de desinformación, cada vez más frecuente, está dando lugar a la aparición y consolidación de creencias erróneas muy peligrosas, ya que se están convirtiendo en un freno, cuando no en un obstáculo, para que la tecnología logre su propósito indicado anteriormente. De entre estas creencias erróneas, hay tres cuyo impacto me parece particularmente preocupante y que paso a comentar a continuación.

La tecnología aumenta la efectividad

Esta afirmación es, evidentemente, falsa. La tecnología aumenta la efectividad únicamente cuando se aplica de manera adecuada. Si la tecnología no se aplica, se aplica parcialmente o se aplica de manera inadecuada, la efectividad puede no solo no aumentar, sino incluso disminuir. Un claro ejemplo de esto es el email, una tecnología que, a pesar de su indudable utilidad potencial, se ha convertido a día de hoy en uno de los principales agujeros negros productivos en la mayoría de las organizaciones.

La creencia de que la tecnología por sí misma aumenta la efectividad es tremendamente peligrosa, porque conduce a que el énfasis se ponga en la «disponibilidad» de la tecnología en lugar de en el «uso efectivo» de la misma. Lo que quiero decir con esto es que parece que lo importante es «tener» la tecnología, al margen de que luego se sepa aplicar o utilizar de forma adecuada.

Volviendo al ejemplo anterior, cuando apareció el email, la mayoría de las organizaciones dedicó recursos a formar a sus personas en las características de las aplicaciones de email (qué se podía hacer con él), pero muy pocas dedicaron recursos a formar en el uso efectivo del mismo (buenas prácticas acerca de cómo, cuándo o para qué usarlo o no usarlo).

La tecnología son herramientas

Otra afirmación que es falsa. Las herramientas, o artefactos, suponen tan solo una mínima parte de la tecnología. Sí, es cierto que, posiblemente, sean una de las partes más visibles para el gran público, pero de ahí a creer que la tecnología son solo los artefactos tecnológicos hay una gran diferencia.

La tecnología es esencialmente conocimiento, es decir, intangibles. Las herramientas son uno de los posibles resultados tangibles de la aplicación de dicho conocimiento. De hecho, en muchos casos, los artefactos requieren a su vez una tecnología adicional complementaria (es decir, otro conocimiento) para poder utilizarse de manera efectiva.

Reutilizando el ejemplo del email, la creencia errónea de que la tecnología es la herramienta, es decir, los servidores y los clientes de email, tiene mucho que ver con la deplorable situación que vive esta tecnología en las organizaciones actuales. Al obviarse el resto de la tecnología necesaria para el uso efectivo del email, lo que tenemos es que la herramienta por sí sola, lejos de aumentar la efectividad de los profesionales, la disminuye.

Una de las claves para el aprovechamiento efectivo de cualquier artefacto tecnológico es tener claro que la efectividad procede de «cómo» lo utilizas, no tanto de si lo utilizas o no. De hecho, como decía antes, si utilizas mal las herramientas o artefactos tecnológicos tu efectividad puede ser incluso menor que si no los utilizaras.

La mejor tecnología es digital

En línea con la creencia errónea anterior, son muchas las personas convencidas de que los gadgets, aplicaciones y, en general, todos los artefactos tecnológicos de carácter digital son «lo mejor». El rechazo creciente hacia tecnologías tildadas de «antiguas», «lentas» o «básicas», como el lápiz y el papel, es un buen ejemplo de ello.

La realidad sin embargo es bien distinta. La mejor tecnología es aquella que mejor sirve a su propósito, es decir, la adaptación al medio ambiente y la satisfacción de necesidades y deseos. Un artefacto poco útil para el propósito que persigue puede ser simultáneamente muy entretenido de usar. También es posible lo contrario. La utilidad de una tecnología y lo entretenido que resulta su uso o aplicación son características independientes y a menudo distintas.

La mejor tecnología para la mejora de la efectividad personal casi nunca es digital, ni siquiera analógica. De hecho, la mejor tecnología para mejorar la efectividad personal es intangible, ya que resulta de la aplicación práctica de una serie de conocimientos. Cuando estos conocimientos se aplican de forma consistente y automática, se convierten en hábitos, es decir, comportamientos observables que, a su vez, dan lugar a lo que se conoce como competencias.

Dicho de otro modo, podríamos afirmar que la mejor tecnología para la mejora de la efectividad personal es la «tecnología competencial», es decir, la capacidad de desarrollar los comportamientos efectivos adecuados para cada circunstancia.

Apelando nuevamente al ejemplo del email, una persona con la «tecnología competencial» adecuada logrará un uso incomparablemente más efectivo del mismo que otra con una «tecnología competencial» inferior, por mucho que la primera utilice una versión antigua de un software mediocre de email en un viejo ordenador y la segunda utilice la última versión del software de email más sofisticado en un dispositivo digital de última generación.

Conclusiones

Frente a la tendencia creciente a confundir determinados artefactos tecnológicos con la tecnología, es importante destacar el papel fundamental que juegan los conocimientos que han permitido no solo la aparición de dichos artefactos tecnológicos, sino que son también la llave para un uso efectivo o inefectivo de los mismos.

Aunque las tres creencias erróneas que acabamos de ver parecen indicar lo contrario, lo cierto es que la mejor tecnología para mejorar la efectividad personal es aquella a la que se accede en forma de conocimientos y luego se aplica de forma sistemática y consistente hasta convertirla en hábitos.

Usar modernos artefactos tecnológicos puede hacerte parecer una persona más moderna y sofisticada, pero si careces de la «tecnología competencial» adecuada para sacarles partido, su simple posesión para nada te convierte en una persona más efectiva.


Cómo conseguir Tensión Productiva con estas cuatro Reglas

Por: Berto Pena

La “Tensión Productiva” es ese estado mental en el que tú te exiges a ti mismo, tu mente está afilada, estás alerta y no te dejas llevar, trabajas ágil y eficiente, y enseguida te enchufas a la tarea que tienes delante. El resultado es que haces más tareas y además mejor, y el tiempo que tienes te cunde más. Cada vez rindes más.

Tensión Productiva

No siempre se consigue ese estado mental. Hay días donde se alcanza más fácilmente («Hoy esto inspirado»), y luego hay momentos más propicios que otros (menos distracciones-interrupciones, por ejemplo). Pero cuando consigues alcanzar esa Tensión Productiva…eres imparable: haces más y mejor y además lo ves y los demás lo ven.

Y aquí viene la mejor parte y lo que te quería contar con este artículo: ese estado mental de alto rendimiento se puede conseguir con una serie de detalles. Yo las llamo “las Reglas de la Tensión Productiva”, y son estas cuatro que vienen a continuación…

1No te confíes con el tiempo, empieza YA

Ten mucho cuidado con el lenguaje que utilizas al hablar contigo. Sobre todo cuando te refieras al tiempo que falta o los plazos de entrega. Frases como «hay tiempo de sobra» o «todavía falta mucho» suelen ser preludio de un exceso de relajación, procrastinación o futuras urgencias. Justo lo contrario a esa Tensión Productiva que buscas.

No te relajes con los plazos porque en el trabajo siempre están más cerca de lo que tu mente te hace creer. Ponte en marcha ahora, empieza ya y pon a tu mente en “Modo Hacer-y-Terminar” cuanto antes. Es el primer escalón para alcanzar ese estado de alto rendimiento.

2Enfoca y apunta tu Mente hacia…

Seguro que has visto mil veces a ese atleta que momentos antes de una carrera se concentra y visualiza los primeros metros que le esperan. Quiere empezar a tope porque no puede permitirse empezar a medias. ¿Y por qué no haces tú algo parecido al trabajar? En unos pocos segundos puedes dirigir tu Mente hacia lo que quieres conseguir hoy. Llámalos objetivos, resultados o simplemente «terminar todo lo que tengo pendiente». Pero antes de lanzarte a hacer tienes que fijar y enfocar tus sentidos.

No hay nada rarito ni gratuito en este ejercicio mental. Es la manera de dar rumbo e intención a todas las acciones y esfuerzo que va a venir en las próximas horas. Es uno de esos detalles que distinguen el hacer por hacer del trabajo inteligente.

3Dirige a propósito tu Energía y tu Atención

Tu capacidad para dosificar e invertir bien tu Energía y Atención diarias lo es todo. Esto no se consigue de manera casual. Tiene que haber una intención inicial y un esfuerzo constante para saber decir: «Esta tarea es superimportante, tengo que concentrarme a tope aquí»; o «Esto es algo menor, tengo que hacerlo sin más y saltar a lo siguiente».

Esa lucidez para identificar primero, e intencionalidad después, te permite conseguir dos cosas vitales: (1) Desgastarte lo mínimo con las tareas y actividades que cuentan menos. Y (2) Tener los depósitos de Energía y Atención a tope para las tareas y momentos más importantes. De esa manera te cuesta menos enchufarte y alcanzar ese punto de Tensión Productiva que cada día necesitas más.

4Haz solo UNA tarea y céntrate en terminar

¡Hazte fan de la monotarea! Es el camino para ser más rápido y eficiente, y poner más calidad en todo lo que haces. La multitarea en el fondo te hace trabajar más lento y que se te escapen cosas (errores). Tu capacidad para avanzar y cerrar frentes, y poner calidad en los detalles, viene dada por tu capacidad para centrarte en UNA cosa. El ritmo, intensidad y calidad que buscas lo encuentras cuando haces sólo una cosa a la vez. Una, luego otra, luego otra…

Aunque tengas mil frentes abiertos, céntrate en una sola cosa a la vez, aquí y ahora. Desde luego que por tu trabajo tienes que ser multiproyecto, no te queda otra… pero eso no te impide ser monotarea.

Cuatro reglas que para mí son de oro:

  1. Ser proactivo, ponerte en marcha ya y no confiarte.
  2. Afilar tu Mente y dirigirla hacia lo que quieres conseguir hoy.
  3. Invertir bien tu Energía y Atención para tenerla cuando más las necesitas.
  4. Centrarte en una sola tarea y terminarla.

“Tensión Productiv” es una manera más formal de decir “estar a tope” cuando lo necesitas. No se llega a ese estado mental simplemente pulsando un botón (ojalá), sino haciendo cosas de tu parte. Dando pasos. Y aquí viene lo último bueno que quería compartir contigo hoy: cuanto más lo practicas, más fácil te resulta llegar a ese estado productivo.

Es una práctica diaria. Es un esfuerzo diario. Y cuesta algo. Pero es que ser bueno cuesta…

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miércoles, 13 de septiembre de 2017

Nuevo equipo, nueva etapa.Dejame presentarte los 5 colabores full-time de Lifestyle al Cuadrado.

Por: Franck Scipion
equipo lifestyle al cuadrado

Te lo he anunciado durante meses…

Y por fin es una realidad: Lifestyle al Cuadrado se hace más grande.

Es la primera vez en el proyecto que tengo a mi lado a un equipo de colaboradores full-time. Cinco personas que van a trabajar codo con codo conmigo para construir algo todavía mejor.

¿Y sabes qué?

Estoy disfrutando mucho de este nuevo comienzo.

Tengo la ilusión de los principios y esa satisfacción de reto conseguido que solo conocemos los que hemos creado nuestro propio proyecto de vida.

Estoy feliz. Y también estoy –estamos– trabajando muy duro estas semanas para reorganizar todo.

No te imaginas lo complicado que es explicar cómo funciona la maquinaria a cinco personas que acaban de aterrizar y necesitan conocer a fondo Lifestyle al Cuadrado.

Un desafío que crece con la distancia… Porque sí, voy a continuar trabajando en remoto con mi equipo.

Quiero que todos podamos seguir con nuestra vida desde la ciudad en la que vivimos, felices y sin condicionarlo todo al trabajo.

La verdad es que, más allá de la distancia, para mí este proceso de incorporación ha sido un reto en el que he aprendido muchas cosas. Y no te preocupes: voy a contártelas para que las tengas en cuenta cuando estés en la misma situación.

Pero antes, imagino que debes estar preguntándote quiénes son los integrantes del equipo.

Vale, no te hago esperar más.

Las nuevas caras de Lifestyle al Cuadrado

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Como te decía, a partir de ahora seremos un equipo de seis personas.

Eso significa que por fin podré dedicarme al desarrollo futuro de la empresa. Voy a pasar más tiempo pensando en el largo plazo y en cómo va a crecer este proyecto con el paso del tiempo.

Siempre lo he dicho: para que un negocio funcione es necesario tener una estrategia.

Hay que saber a dónde quieres llegar y cuál es el camino… Esa va a ser mi misión a partir de ahora: dirigir el proyecto.

¿Y qué pasa con los demás?

Javier Santos – Gestión

Javier ha sido la última incorporación y va a desempeñar un papel fundamental que necesitaba en este proyecto desde hacía mucho tiempo.

Él será el encargado de gestionar y planificar el presente de la empresa, algo con lo que, sinceramente, yo no me sentía muy cómodo.

Su objetivo será controlar la productividad, la felicidad de todo el equipo y, en definitiva, su actividad diaria.

Javier entra ahora a tiempo parcial e irá asumiendo mayores responsabilidades y tiempo de aquí a fin de año.

Y aunque no lo ves en la foto, sí que está con nosotros. 😀

Borja Navarro – Formación

Borja ha estado colaborando conmigo desde hace tiempo, como tutor y luego director de mis programas de formación.

Ahora se incorpora de forma full-time al proyecto y va a tener una labor muy importante: la gestión y calidad de todos los trainings actuales y futuros.

Además, también se encargará de la planificación de eventos físicos y estará al lado de los alumnos para escuchar las sugerencias.

Nuria Molina – Comunicación y ventas

Nuria es periodista y aquí será el corazón de las ventas del equipo. Su objetivo es captar más visitas, suscriptores e ingresos con una comunicación eficaz, que enamore a la audiencia.

¿Cuántas veces te he hablado del poder del content marketing? Ella creará contenidos de calidad y se encargará de la gestión editorial y comercial para que continuemos creciendo.

Cristina Carnero – Atención al cliente

Cristina es una mujer todoterreno.

Lo digo porque tiene responsabilidades en diferentes áreas. Por un lado, responderá a las peticiones de nuestros suscriptores y clientes para garantizar su felicidad.

Por otro lado, trabajará en la contabilidad de la empresa, la gestión de las agendas y la edición de archivos multimedia (es una chica tremendamente creativa).

Antonio Ortega – Tecnología

Antonio empezó a colaborar en Lifestyle al Cuadrado desde hace un tiempo como tutor, así que es posible que ya lo tengas fichado. Ahora, al igual que Borja, se une al equipo de forma full-time.

¿Y qué hará?

Será nuestro funnel maker. De él dependen las automatizaciones de venta, la creación de sequeeze pages y páginas web y, en definitiva, toda la ayuda técnica que requiera el equipo.

¿Cómo se ha gestionado la llegada de los colaboradores full-time?

No voy a engañarte: el proceso de incorporación del nuevo equipo ha sido complejo y todavía queda mucho por hacer.

Mi recomendación nº1 si vas a afrontar un salto como este en tu negocio online es que lo planifiques al detalle y con mucho tiempo de antelación.

Para que te hagas una idea, yo publiqué las ofertas de empleo en junio con el objetivo de empezar a trabajar en septiembre.

Estos son los cinco consejos más importantes que puedo darte después de lo que he aprendido:

  1. Haz un buen proceso de selección. En mi caso, creé diferentes fases y pruebas cada vez más especializadas hasta quedarme con las personas adecuadas.Y no lo hice en solitario. Pedí ayuda a mi anterior equipo de colaboradores freelance para que me asesoraran en cada una de las áreas.
  2. Documenta todo lo que ocurre en tu empresa. Este proceso me ha hecho reflexionar mucho sobre quiénes somos, qué hacemos y por qué. La llegada del nuevo equipo me ha abierto los ojos. Lo que quiero decirte con esto es que debes registrar de alguna forma todo lo que ocurre en tu negocio online. Debes tener una “biblia” de empresa para facilitar al máximo la adaptación.
  3. Prepara una incorporación progresiva. Ten paciencia. Cuando alguien llega nuevo tiene mucho que aprender y no va poder volar solo hasta pasado un tiempo. Borja y yo hemos creado un proceso de onboarding para que todos los miembros del equipo vayan asumiendo sus responsabilidades poco a poco.
  4. Comunica, comunica y comunica. Sobre todo si vas a trabajar en remoto como en Lifestyle al Cuadrado. En esto herramientas como Slack te facilitarán mucho la vida, pero a veces es necesario romper las distancias y verte cara a cara con los demás. Hace unas semanas nosotros nos reunimos un par de días en Madrid y aprovechamos también para conocernos mejor, quedar con algunos alumnos y con las tutoras Elsa López y Ana Vico.
  5. Crea un buen sistema de organización. Organiza, planifica y guarda bien los archivos. Quizá tú tengas claro dónde está cada documento, pero cuando se sume alguien a tu proyecto la desorganización va a ser una batalla difícil de lidiar.

Una recomendación para llevar:

Si vas en serio con tu negocio online, pon el foco cuanto antes en tu próximo equipo de colaboradores. No hay nada más importante.

Esto es algo más que un cambio organizativo

Lo verás poco a poco.

Detrás de este cambio está un autentico Reload de LifestyleAlCuadrado.com. Llegan muchas cosas nuevas y algunas otras terminarán pronto.

Eso si, por aquí la ilusión y las ganas están a tope.

Queremos revolucionar el mercado de la formación para emprendedor, y siendo el pez más grande en un acuario pequeño, no iremos a ninguna parte.

Hemos saltado al océano.

Es enorme.

Da miedo.

Pero sabemos a dónde vamos.

Y pretendemos liderar un movimiento.

No somos YouTubers, bloggers, freakies o aficionados.

Somos los nuevos referentes de una generación conectada, ansiosa de librarse del sistema e ir a su bola.

Y hemos venido a recuperar territorios que ocupan fantoches formativos y expertos casposos, que venimos a jubilar.

¿Quienes somos?

Knowmadas Digitales.

Y ahora vamos a construir nuestro imperio en la vida real.

¿Me acompañas en esta aventura?

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lunes, 11 de septiembre de 2017

#TuGTDenMarcha. Hacer. Resolver de forma eficaz

Por: David Torné

Productividad es maximizar tu capacidad para HACER. Hoy hablaré del último paso de Getting Things Done, HACER, resolver lo que has depositado en tu lista de próximas acciones.

Me gustaría que entendieras que todo lo que hemos comentado estas semanas repasando los 5 pasos del sistema (recopilar, procesar, organizar, y hoy hacer) y algunas particularidades del mismo como trabajar con actividad accionable y no en tareas, se enfoca en el propósito final de maximizar tu capacidad de ejecutar.

Con GTD cuando llevas a cabo tu actividad sólo debes preocuparte resolver. Nada más

HACER sin escoger las acciones a dedo

Al escoger la siguiente acción a realizar tenemos tendencia a leernos la lista de todas las acciones pendientes para escoger aquellas que son más urgentes (o más atractivas).

Razonar cada vez que estamos en disposición de hacer una acción es un error. Al revisar cada vez todo el pendiente desperdicias demasiado tiempo y generas dudas…

… Es un dispendio de atención y energía.

Ser ojetivo en lugar de subjetivo

GTD aporta una forma de elegir tu próxima acción a realizar. Hacen falta criterios objetivos para realizar la elección, basados en los recursos que dispones en el momento actual para realizar tu trabajo: Contexto, tiempo y energía.

La otra gran trampa son los criterios para calificar una acción como importante o urgente. Hay un vencimiento objetivo? Una fecha de entrega establecida o acordada con/por una tercera parte?

Es la línea roja que marca la urgencia. Si el vencimiento lo has fijado sólo tú es irreal, puede renegociarse.

Importante

¿Qué marca una acción o un proyecto como Importante? Aquella actividad que tiene que ver con alcanzar tus objetivos. Tuyos o de la organización para quien trabajas.

Por eso trabajar tu perspectiva. Definiendo un propósito, o al menos objetivos a medio plazo, marca que es importante para ti.

La actividad relacionada con tus metas siempre será importante.

Adaptarse al lugar y al momento

Es lo que significa trabajar por contexto. ¿Qué puedes hacer en este lugar? ¿De cuándo tiempo dispones? ¿Cuánta energía te queda?

Un contexto es una herramienta, un recurso o una persona necesaria para realizar una actividad. No disponer de ese recurso te restringe para realizar el trabajo al que está vinculada la acción. Ocultas momentáneamente las acciones que dependen para realizar aquellas que si que puedes hacer.

Ya estás habituado a trabajar estimando el tiempo del que dispones. La clave para usar la magnitud es etiquetar bien la acción con un coste adecuado al procesarla.

Energía. Concepto intuitivo. Menos energía acciones más mecánicas, más energía acciones más complejas.

Tiempo y energía

Son tres coordenadas con las que guio la elección de mi próxima acción. Son criterios objetivos para escoger que sustituyen las tentaciones de hacer cherry picking.

Elegir la mejor acción en cada momento

La clave para cambiar a una forma de trabajo eficaz pasa por ganar destreza en el uso las tres coordenadas (contexto, energía, tiempo).

“Queremos aprovechar el tiempo y la energía de que disponemos de la forma más asertiva posible.”

Las vacilaciones al escoger la siguiente acción se convierte en una puerta a la inacción y la procrastinización.

Elige un contexto y continuar trabajando hasta agotarlo es sencillo pero a menudo no se ajusta a tus necesidades reales. Hay casos en que necesitamos un poco más de astucia.

Elegir la primera acción del día

¿Tengo una fecha de vencimiento objetiva cercana? Son las primeras acciones a resolver. Está en nuestra mano que una acción no se acabe convirtiendo en un problema, en un incendio.

¿Hay acciones que requieran de un nivel de energía alto? Si no hay fechas de vencimiento escoge el contexto al que pertenece la acción con un nivel alto de energía.

Aprovechamos el momento del día donde estamos más pletóricos para afrontar con garantías las acciones más exigentes.

Si no se da ninguna de este caso escoge uno de los contexto disponibles y céntrate en agotar sus acciones.

Cuando cambiar de contexto

Centrarte en agotar sus acciones no significa que no pares de trabajar hasta que no las hayas terminado. Si no hay una prioridad real, al retomar la actividad después de un descanso puedes pasar a otro contexto para no desatenderlo.

¿Qué pasa cuando hay acciones “importantes” en diferentes contextos? Con una fecha de vencimiento cercana, con un nivel de energía alto …

Pues que puedes escoger el contexto y continuar trabajando hasta la próxima pausa y si te ves capaz, pasar a la siguiente acción “importante” atender.

Evita saltar de un contexto a otro para resolver las acciones “importantes”. Desvirtúan la forma de trabajar de GTD. Toda acción y todo contexto encontrará su momento.

Se trata de desaprender a trabajar con prioridades y desarrollar la habilidad para encontrar el momento para cada tarea.

Hacer es el quinto paso de GTD y más que un hábito es una forma diferente resolver. Crear mecanismos para evadir malas prácticas como la elección caprichosa de la próxima acción, evitando que lo que me apetece hacer se imponga a lo que tengo que hacer.

Dejamos de trabajar fijando prioridades subjetivas y por tanto ficticias. Es un modo de encontrar un espacio y un momento cada acción a realizar.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Por qué te equivocas al intentar conseguir visitas, suscriptores y clientes (y cómo puedes solucionarlo a partir de hoy mismo)

Por: Franck Scipion

Hace un año hice una encuesta y descubrí una terrible realidad que, sinceramente, ya conocía.

Un 77% de los blogs en castellano no superan las 100 visitas al día. Estamos hablando de que casi 8 de cada 10 blogs no consiguen ni 3.000 visitas al mes.

Y solo un 3% superan las 1.000 visitas al día. 3 de cada 100 blogs son capaces de conseguir 30.000 o más visitas al mes.

Con estos datos, tampoco me extraña que 9 de cada 10 negocios online (según Forbes, Huffington Post o Spain Startup, entre otros) no lleguen ni a los 4 meses de vida.

Estos datos no están obtenidos preguntando a 10 personas. En mi encuesta obtuve más de 3.000 respuestas, por lo que la cifra es realmente representativa.

Para que te hagas una idea de lo representativa que es, piensa que en España la audiencia de televisión (que está formada por más de 40 millones de personas) se mide a partir de 4.625 audímetros. Y con eso se renuevan y cancelan series, programas y todo tipo de contenido que cuesta millones de euros.

En definitiva: hay un problema de visibilidad en el mundo del blogging.

Y yo he decidido crear algo para ayudarte a solucionar ese problema y evitar que formes parte del 77% que no supera las 100 visitas o el 90% que abandona en menos de 4 meses.

Ese algo es la Unidad de Cuidados Intensivos de Visibilidad Online y está formado por 2 elementos.

Deja que te presente cuáles son.

#1 ¿Sabes qué estás haciendo bien (y mal) ahora mismo a la hora de conseguir visitas, suscriptores y clientes?

Sin visitas no hay suscriptores. Sin suscriptores no hay clientes. Así de sencillo.

Por lo tanto, vamos a dejar muy claro que todo va de la mano: si no te ven, no se suscriben y si no se suscriben no van a comprarte (casi) nunca.

El problema es que seguramente no sabes qué estás haciendo bien o mal. Aunque me atreveré a decir que escribes posts, demasiados posts, y esperas que la gente los lea. Un clásico.

Por eso, para arrancar con esta Unidad de Cuidados Intensivos de Visibilidad Online he creado un cuestionario de autoevaluación. Es un pequeño cuestionario en el que, a partir de varias preguntas muy simples, voy a saber cuál es tu problema nº1.

Descubre qué estás haciendo bien (y mal) con tu blog

No importa si no tienes ni una visita o, por otro lado, tienes muchas visitas y pocos suscriptores o ninguna venta. Tengo una solución para cada uno de los casos.

Dependiendo de tus respuestas recibirás una solución personalizada a través de un vídeo corto en el que intentaremos ponerle solución inmediata a ese gran problema de visibilidad que tiene tu blog.

Tardarás, como mucho, 60 segundos en completar el cuestionario. Te prometo que la respuesta merece la pena y que te ayudará, de forma casi inmediata, a darle una vuelta a tu estrategia de visibilidad online.

#2 Y cuando descubras tu problema nº1… ¿cómo lo vas a solucionar?

Una vez completes el cuestionario, recibirás mi respuesta con el que para mí es tu problema nº1 a la hora de conseguir visitas.

Ahora toca ponerle solución, ¿verdad?

De nada serviría que te dijera que tienes un problema si luego te dejo solo y no te aporto ninguna solución. No soy tan cruel.

Por eso, una vez que recibas tu respuesta personalizada, voy a apuntarte directamente a la nueva edición del training gratuito de Visibilidad Ascendente.

Un training en el que, a través de 3 vídeos, te explicaré:

  1. Cuáles son los peores mitos y errores que cometes a la hora de conseguir visitas y cómo solucionarlos a corto plazo para conseguir un blog de éxito.
  2. Mi sistema de visibilidad (D.A.R.) basado en el descubrimiento, atracción y retención que te ayudará a desbloquear los superpoderes de tu blog.
  3. Cómo conseguir tu primera venta y eliminar las actitudes negativas que te impiden vender tus conocimientos y servicios a un público que está deseando comprarte.

Y, para finalizar, nos veremos en un webinar en vivo en el que juntaremos todas las piezas y crearemos un plan a largo plazo para hacer tu blog visible y memorable.

¿Qué te parece? ¿Quieres sacar a tu blog de esta Unidad de Cuidados Intensivos de Visibilidad Online? Este no sería un mal plan.

Ok, ¿y ahora qué?

Esto es muy sencillo.

He creado todo esto para ti, siempre y cuando tengas un blog y ganas de vivir de él con una audiencia enamorada de tus contenidos y futuros productos y servicios.

Si no tienes blog, no quieres vivir de esto o simplemente no te interesa descubrir un método paso a paso para atraer, convencer y fidelizar a lectores que consumen tus contenidos y te posicionan como un experto, no te unas.

El cuestionario ya está disponible y el training arrancará el 25 de septiembre. Aun así, todo desaparecerá en octubre y no lo volverás a ver más.

Tienes que tomar una decisión y espero que elijas bien.

Accede ahora al cuestionario de autoevaluación y al training gratuito de Visibilidad Ascendente

P.D.: el training y cuestionario son 100% gratuitos. No voy a cobrarte nada por esto y, a cambio, te vas a llevar toda mi estrategia de visibilidad para aplicarla en tu blog. No está mal, ¿no? 

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miércoles, 6 de septiembre de 2017

Comprueba con este test si estás cargando con demasiado

Por: Berto Pena

«¿No estarás cargando con demasiadas piedras?» Esta es una pregunta que suelo hacerle a las personas que me dicen que no les llega el tiempo, antes de proponerles el test que te voy a proponer más abajo.

piedras

Cada cosa en la que decides invertir tu Tiempo, Energía y Atención es una nueva piedra. Y cada una de ellas aumenta el peso que ya llevas encima cada día. Cada vez te cuesta avanzar más, cada vez te cuesta empezar cosas nuevas que de verdad quieres, y cada vez tienes más problemas para disfrutar de las que ya haces.

Además de llevar la carga que ya tienes, hay otro problema mayor: aceptar nuevas cosas. Cada nuevo compromiso, tarea, actividad o proyecto es una nueva hipoteca. Da igual si en apariencia es algo pequeño o incluso insignificante, en el fondo es una nueva microcarga que ayer no tenías y a partir de hoy sí. Y que se suma a todo lo que ya tienes sobre tus espaldas.

El desbordamiento con el que vivimos ya no es una tendencia, sino que lo hemos asumido como inevitable.

Y aquí viene lo más duro: esa saturación está provocada-permitida-fomentada por nosotros mismos. Claro que hay cosas que nos vienen de fuera, muchas veces impuestas por otros o las circunstancias. Pero otras muchas no… Y cuando uno asume (de una vez) esta dolorosa verda, y se da cuenta que quien primero lo paga son las prioridades, es el momento en el que se pone las pilas y empieza a decir “no” a las mil chorradas con las que cargamos.

Peeeeeero, otras muchas personas no reaccionan. Mucha gente sigue encerrada en esa tela de araña sin darse cuenta o sin querer despertar. Cada día, cada día, cada día… Aunque padecen los efectos que además van a más, no hacen mucho por salir de ahí lejos de quejarse. Lo sé y soy así de rotundo porque a mí me pasó. Y así malviví durante muchos años.

Un test para hacer frente al espejo

Bien, vale… vamos con el test que te prometía en el título de esta entrada. Una especie de retrato robot de la persona que está cargando con demasiadas piedras…

[ ] Vives según la agenda que te marcan otros. No eres dueño de tu día y tienes un poco la sensación de ser una especie de marioneta.[ ] En lugar de estar centrado en lo que haces ahora, siempre estás pendiente de lo próximo que hay que hacer.[ ] Vas a todas partes a la carrera. Desde la primera hora del día casi todo es vértigo y estrés.[ ] Te resulta más fácil encontrar huecos en tu agenda para las bobadas que para lo importante de verdad.[ ] Aunque te gustaría, ni se te ocurre poner en marcha cosas nuevas. Tienes tanto ahora, que no te queda ni Tiempo ni Energía para proyectos y actividades que sí te aportarían o que sabes que necesitas.[ ] En tu vocabulario hay más «ojalá pudiera» y «no tengo tiempo» que «lo hago hoy mismo».[ ] No saboreas lo que haces. Sencillamente te limitas a tachar cosas en tu lista de tareas y calendario, y a seguir adelante.[ ] Cada vez tienes menos tiempo para lo importante, y tus verdaderas prioridades se diluyen entre tantas cosas pendientes. [ ] La procrastinación se ha convertido en una desagradable compañera. (Y también en una perfecta excusa.)[ ] Muchos días terminas con sentimiento de “culpa”, por haberte dejado llevar por lo pequeño… pero al día siguiente no haces nada para cambiarlo.

Soltar piedras: vivir diferente

Aceptando que habrá piedras que no vas a poder soltar de golpe, o incluso de las que nunca te podrás librar, puedes y debes empezar a caminar más ligero. No es un tema de “querer ser más productivo”, es que es empezar a vivir y trabajar de un modo totalmente diferente.

Y tranquilo, no tengas vértigo por desprenderte de cosas, porque no hay obligación de sacar el hacha y empezar a eliminar absolutamente todo. Muchas veces bastará con reducir y contener, para así empezar a proteger lo más importante. Y HOY es el mejor momento para empezar.

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