lunes, 20 de abril de 2015

¿En cuantas semanas / meses voy a poder recuperar mi inversión en tu training?

Por: Franck Scipion
Retorno de la inversión en una formación
Este post forma parte del lanzamiento del Training Autoridad Ascendente, “Cómo vender online sin esfuerzo con un sistema 24×7″. Te quedan 6 días para darte de alta. 

Esta es una pregunta bastante común que me hace la gente.

Pues voy a tratar de responder a esta pregunta de forma muy clara.

Seamos claro: Es imposible garantizarte unos resultados para una fecha concreta.

Y te digo una cosa, deberías desconfiar de los que si te hacen estas promesas.

“1000€ en 30 días. ¡Garantizado!”

Huye corriendo.

¿Por qué no se puede garantizar resultados para casi nadie?

Sencillamente porque el contexto de cada uno, en el momento de la formación, es muy distinto.

Razón nº 1: No todos partimos del mismo negocio

No es lo mismo, montar una plataforma digital por vez primera, en un primer intento de emprender, que de hacerlo en tu tercer emprendimiento.

Algo de experiencia muy valiosa habrás aprendido en tus 2 primeras tentativas fallidas o terminadas.

Tampoco es lo mismo llevar un negocio offline de toda la vida desde hace 10 años y querer dar el salto digital, que hacerlo sin conocer nada a tu mercado ni a las necesidades de tus clientes.

La gente que lleva un negocio tradicional lleva una ventaja tremenda: saben qué vender y cómo acercarlo a los clientes.

Y luego saben de verdad lo que importa a sus clientes y de esta forma les he mucho más fácil de crear una experiencia superior.

Dicho de otro modo tienen las ideas más claras

Razón nº 2: No todos partimos de la misma base

Otra de las diferencias notables que puede existir entre los mismos alumnos de un curso es su preparación previa:

¿Qué sabes de Marketing y cuanto de mucho o poco se has formado antes?

¿Qué sabes de usar la tecnología de forma inteligente en un negocio digital? ¿Qué experiencia previa han tenido al respecto?

¿Hasta qué punto vas a necesitar y poder desaprender rápido otros modelos ineficientes (ejemplo: la publicidad) antes de poder aplicar este nuevo (ejemplo: vender productos del conocimiento)?

En función de tus respuestas, irás más o menos rápido.

Razón nº 3: No todos aprendemos igual

No hay que esconder la cara en la arena como un avestruz.

Algunos aprenden más rápido que otros.

Las razones puedes ser muy variadas, pero es así.

El ponente tiene su responsabilidad en este proceso. Siempre.

Pero el alumno también.

Tengo 2 hijos, son mellizas, y no están aprendiendo a la misma velocidad.

Me desconcierta.

Es mi sangre.

Reciben la misma educación, en el mismo momento.

Pero es así, cada ser humano lleva su propio ritmo.

Hay que conocerlo y respetarlo.

Sino la gente se te descuelga.

Razón nº 4: No todos nos movemos en los mismos mercados

¡Pues sí!

Hay mercados más propicios a conseguir resultados.

Mercados grandes, dinámicos con muchos actores.

Esto no significa que el método enseñado no funciona. Tan solo que el factor escala es menor, si comparamos los volúmenes de cada mercado.

Razón nº 5: No todos implementamos igual de bien

Una cosa es entender los conceptos presentados, pero luego, si quieres llegar a los resultados, hay que subir un escalón más.

¿Qué capacidad tienes de trabajar en solitario?

¿Qué resiliencia tienes frente a las dificultades o el fracaso?

De organizarse, de ser disciplinado. De ser constante en el esfuerzo.

Y al final, como un auténtico artista, qué habilidades tienes para implementar correctamente  lo aprendido. Es un método DIY. El trabajo lo tienes que hacer tú.

Razón nº 6:No todos le ponemos el mismo corazón

Así es.

Una vez más, no me refiero a las capacidades, sino que las prioridades de cada uno pueden ser muy distintas:

Tan solo quiero aprender, tengo un trabajo

Me la juego todo a una sola carta.

Entenderás que el nivel de motivación puede variar y mucho en una misma promoción de participantes a un mismo programa.

Al final,  no todos tenemos los mismos objetivos.

Garantía de resultados no, pero una promesa de maximizar tu probabilidad de éxito, sí!

Mi papel como mentor es de guiarte y ayudarte a replicar una cosa que ya he logrado.

Escalar una cima que conozco muy bien por haberla coronada centenares de veces.

Te garantizo que te voy a llevar por el mejor camino para llegar a la cima. El más probable, el que comporta menos riesgos, el más rápido también.

Te garantizo que vamos a poner el foco sobre las cosas que realmente importan para hacer despegar tu negocio.

Te garantizo que te voy a exigir lo mejor de ti, durante todo el viaje.

Que no te haré trabajar en vano.

¿Quieres dar un paso importante en tu proyecto?

Aquí me tienes a tu lado, con un plan probado para conseguirlo, y la experiencia previa de centenares de personas que han vivido esta misma experiencia conmigo antes.

Esta es mi promesa: Ayudarte a maximizar tu probabilidad de conseguir resultados.

¿Quieres echarle un ojo a mi programa Autoridad Ascendente? Arrancamos en 6 días

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viernes, 17 de abril de 2015

Mis 4 usos favoritos de la cámara del móvil

Por: Berto Pena

En nuestro bolsillo llevamos una de las herramientas de productividad con más usos y menos explotadas que hay: la cámara del teléfono móvil. Déjame compartir contigo mis usos favoritos para aprovecharla.



En términos de productividad, tengo dos tipos de fotos que saco con móvil: las de corta duración y las que se quedan conmigo porque sé que más adelante las necesitaré (en un proyecto, para un cliente, etc.). Las primeras nunca las llego a sacar del “carrete” de fotos del móvil. Hago la foto, pasan una o dos horas, la utilizo y luego la borro.


Sin embargo, cuando sé que voy a necesitar esa fotografía tiempo después, recurro a una aplicación externa. En mi caso Evernote. Esto me permite añadir las fotos al resto de mis notas y apuntes, acceder a ellas desde cualquier dispositivo, no perderlo nunca, e incluso poder buscar “dentro” del texto de una imagen, gracias a la funcionalidad de reconocimiento de texto en imagen.


Dicho esto, vamos con los usos…


Los que vienen ahora no son todos los usos productivos que se le pueden dar a la cámara del móvil. Tampoco sé si son los más creativos. Pero sí los que yo les doy. Es muy posible que a raíz de lo que aquí te cuente se te ocurran a ti ideas mejores. De eso se trata ;-)



  • Escaneo de papel (documentos, tickets…)

    Los smartphones actuales incluyen unas cámaras que son como un escáner andante. El papel es genial pero impone muchas limitaciones que rompes cuando lo digitalizas. Sobre todo si almacenas la imagen en la nube: consulta en cualquier momento y lugar, copia de seguridad, etc. Las aplicaciones de escáner convierten una foto hecha en perspectiva en una imagen similar a la hecha por una fotocopiadora. Con mi iPhone utilizo Scanner Pro. Cuando utilizaba Android tenía CamScanner.

  • “Apunta-dispara-recuerda”

    La cámara del móvil sirve para capturar cosas que puedas encontrar cuando estás fuera de casa y que quieras recordar despué: un teléfono la fachada de un edificio, la etiqueta de un producto, una valla publicitaria, el nombre de un restaurante… Para qué molestarte si quiera en anotarlo. La foto es mucho más rápida. La mente no nació para cargar con cosas que te ves obligado a recordar. Para eso ya existe la cámara del teléfono, aunque se use menos de lo que se podría.

  • “Adjuntos” a tareas y recados

    Muchas tareas dentro y fuera del trabajo requieren algún archivo adjunto que no está en formato digital. Por ejemplo hace poco hice una foto a una lista en papel con 20 películas que tenía que recopilar en casa. También suelo hacer fotos a cajas de medicamentos o cosas que tengo que recuperar más adelante para completar una tarea; especialmente cuando salgo a la calle “de recados”. El hecho de llevar conmigo la imagen, justo en el momento de hacer la tarea, me lo pone todo facilisímo.

  • Capturador de pizarras y gráficos

    La pizarra (o el papelógrafo) está presente en un montón de lugares: reuniones de trabajo, en casa para organizarte, aulas de colegios y universidades, etc. En todos esos sitios se dibujan diagramas, mapas mentalles, esquemas, anotaciones… Yo por ejemplo pinto mucho en una pizarra que tengo en casa. ¿Para qué perder tiempo reproduciendo algo que está delante de ti cuando puedes invertir ese tiempo en incluir tus propias anotaciones que complementen la imagen?


¿Sabes cuál es el quid de todo esto? El día a día. Un momento cualquiera de un día cualquiera en una situación cualquiera. Porque detrás de estos “sencillitos” usos se esconden centenares de momentos y situaciones donde yo ahorro tiempo, hago las cosas con menos esfuerzo, y con menos dolores de cabeza. En eso consiste la tecnología productiva, ¿verdad?


Y es cuando aligeras y facilitas lo pequeño y lo cotidiano, cuando tienes más tiempo y ganas de hacer cosas grandes.




miércoles, 15 de abril de 2015

El efecto Zeigarnik: el lastre de lo inacabado

Por: Iago Fraga

camareras, zeigarnik


¿Cocinas habitualmente? ¿Sabes ya qué vas a cenar esta noche?


Pues es probable que si efectivamente cocinas y lo tienes decidido ya, el resultado de esa decisión no dure mucho más de medianoche en tu cabeza. En cuanto le des el último mordisco al último tortellini, ese recuerdo en particular va a tener los minutos contados.


Por algún extraño mecanismo, lo más probable es que tu cerebro entierre ese recuerdo para priorizar la información reciente sobre lo antiguo. Así, entre otros, cuando buscas dónde habías dejado las llaves por ejemplo, el último sitio está en tu memoria claramente más fresco que todos los demás sitios en los que has dejado las llaves en tu vida. ¿Pero cómo funciona eso exactamente?


Observando camareras


A principios del siglo XX, a un psicólogo alemán llamado Kurt Lewin se le dio por ponerse a observar camareras. En concreto, su interés se focalizaba en por qué las camareras tenían una memoria tan excelente al recordar los pedidos aún por pagar pero eran prácticamente incapaces de recordar los que habían sido pagados ya.


A Lewin le fascinaba este curioso efecto de memoria y se preguntó a qué factores en concreto podría responder este fenómeno. ¿Era por el dinero? ¿Era porque lo impagado era forzosamente reciente? ¿Era porque para recordar algo se necesita borrar lo previo? ¿Qué era?


Lo que no se acaba, pesa


Sin embargo el efecto del que te hablo no se llama el “efecto Luwin” sino el efecto Zeignarnik porque no fue Luwin, sino una de sus alumnas de psicología quién logró aislarlo y acabó identificando los factores que influían directamente.


Recogiendo los estudios de su profesor, Zeignarnik partió sobre la hipótesis de que al realizar una tarea nuestro cerebro se prepara configurando un entorno de acceso rápido a toda la memoria que va a necesitar. Pasa como con las vías de tren. Los raíles se desplazan y se configuran para que cuando llegue el tren éste continúe a toda velocidad sin notar para nada que acaba de pasar de una vía a otra. Nuestras neuronas harían lo mismo según Zeigarnik.


El cerebro se estanca en lo inacabado


La psicóloga soviética demostró en 1927 mediante un experimento que si mientras haces una tarea te interrumpen, tu cerebro se queda configurado para hacer la tarea que aún no has terminado.


Esto implicaría a la vez que recuerdas muy bien ciertas cosas como lo que han pedido los clientes de una mesa que aún no ha pagado, pero también implicaría que vas sobrecargando tu cerebro con recuerdos que te lastran hasta que no acabes tus tareas. Es como si fueses dejando cada vez más papeles en tu escritorio de tareas que crees que harás pronto aún a riesgo de quedarte sin espacio.


¿Y qué hacer enconces con todo esto?


El primer aprendizaje que podemos sacar de esto es que no puedes liberar información de tu mente o enterrarla en un segundo plano hasta que no hayas dado por zanjada la tarea. Por lo que es conveniente que cierres al máximo lo que abres y evites ir acumulando tareas como si fueses a volver a ellas pronto.


Esto no implica forzosamente que tengas que acabar todo lo que empiezas, pero sí que adquieras el hábito de no dejar las tareas constantemente abiertas como si fueses a volver a ellas a corto plazo.


Así que resumiendo: cierra todo lo que puedas. Vacía tu mente regularmente, apunta lo que te ocupe la cabeza y para que no te aceche la idea, libérate lo que opinas ahora mismo dejando un comentario.


En mi opinión es sobre todo un principio que debemos tener presente. Para cuando te entren ganas de ir acumulando cosas sin zanjar, recuerda la sobrecarga que le vas a generar a tu cerebro. Tratemoslo bien, que es no deja de ser nuestra mejor herramienta.




» Ver el artículo en el blog



Tecnicas de Organizacion

De Iago Fraga en Técnicas de Organización





martes, 14 de abril de 2015

✓ Cómo decidir con eficiencia y eficacia: 10 minutos, 10 meses, 10 años de Suzy Welch

Por: Jordi Sánchez

Tomar decisiones para el futuro

Cada día de nuestras vidas tenemos que decidir decenas o centenares de cosas. Muchas de estas decisiones las tomamos de forma casi involuntaria: levantarnos a las 7.15h, ducharnos por la mañana, sentarnos en el sofá cuando llegamos a casa después de trabajar... Son decisiones que muchas veces tomamos de forma inconsciente, seguramente porque siempre las hemos hecho así y no nos planteamos ni siquiera si hay otra forma de hacerlas.


Sin embargo, muchas otras decisiones sí las tenemos que tomar de forma consciente: desde qué es lo que contaremos en la próxima reunión con nuestros superiores hasta qué haremos este fin de semana, pasando por decisiones trascendentales como si queremos casarnos o queremos tener hijos.


Optimizar el proceso de decisión es fundamental si queremos tomar buenas decisiones sin dedicar demasiado tiempo antes de pasar a la acción. En ese sentido, para mi hay dos tipos de decisiones:



  1. Aquellas que pueden tener una afectación importante en nuestra vida, en nuestro futuro.

  2. Aquellas que son decisiones momentáneas, decisiones del momento actual.


Hoy quiero centrarme en las primeras, aquellas que tienen una gran importancia en nuestras vidas. Si lo que quieres es sobre las segundas, te recomiendo leer el artículo de Jeroen sobre Cómo decidir qué hacer u otro titulado ¿Que vas a hacer ahora?, que trata especialmente sobre las decisiones del momento, de cómo escoger qué tienes que hacer en el momento actual.


Así que vamos a hablar sobre las decisiones que realmente son importantes para nosotros. En ese sentido, mi recomendación es usar la técnica 10 minutos, 10 meses, 10 años, que Suzy Welch explica en su libro titulado de la misma forma. El libro se puede resumir de forma rápida: antes de tomar cualquier decisión, proyéctate en el futuro. Si tienes claras tus metas, el método 10 minutos, 10 meses, 10 años te ayudará a vivir de acuerdo a tus valores personales y a tu visión de la vida.


Delante de cualquier decisión que tengamos que tomar en nuestras vidas, Suzy Welch nos recomienda siempre lo mismo: imagínate tomando la decisión, y piensa en cómo cambiará tu vida.


Si tomas esta decisión...


¿Cómo estarás dentro de 10 minutos?


¿Tendrá algún tipo de efecto en tu forma de sentirte, en tu forma de estar, en tu forma de ver la vida en este mismo instante? Una vez hayas tomado esta decisión, justo después, ¿cómo te sentirás? ¿Qué habrás conseguido?


A veces tomamos decisiones que a corto plazo no tienen ningún tipo de repercusión, pero que a largo plazo sí la tendrán. Por lo tanto, tras este primer paso es importante seguir analizando.


¿Cómo estarás dentro de 10 meses?


Y si dejas pasar un tiempo, varios meses, ¿qué repercusión tendrá esta decisión en tu vida? ¿Cómo hará que sea mejor, o peor, haber tomado esta decisión?


Muchas decisiones afectan nuestras vidas a medio plazo. De lo que hagas hoy puede depender cómo estés dentro de pocos meses, así que para mi esta es de las tres preguntas la más importante y a la que es necesario dedicar más tiempo.


¿Cómo estarás dentro de 10 años?


Y si nos vamos al largo plazo, si dejas pasar varios años, ¿cómo afectará la decisión que estás a punto de tomar en tu futuro? ¿Tendrá algún tipo de repercusión? Si es así, ¿será algo significativo en tu vida? ¿Mejorará tu vida?


En ese sentido, a veces hay decisiones que no tienen por qué tener repercusiones a medio y largo plazo. Si es así, no le des más vueltas: toma la decisión que más feliz te haga en este preciso momento.


Al principio puede parecerte difícil tener que pensar todo esto cada vez que realizas una decisión, pero verás como la costumbre te ayudará a que todo sea mucho más fácil y rápido de lo que puedas imaginar.


En ese sentido, las tres preguntas nos ayudarán a vernos en el corto, medio y largo plazo, para poder tomar la decisión de forma consciente y sabiendo cómo afectará esa decisión en nuestras vidas. Y tú, ¿te has planteado alguna vez cómo tomas las decisiones en tu vida?


Jordi Sánchez


Apasionado productivo, me encanta el mundo de los negocios e Internet. Si quieres mejorar tu productividad y no sabes por dónde empezar, déjame ayudarte: OrganizacionPersonal.com



viernes, 10 de abril de 2015

✓ Revisitando Todoist, el gestor de tareas de moda

Por: Jeroen Sangers

Todoist

Últimamente hay una aplicación que aparece cada vez más en las conversaciones en los blog de productividad: Todoist. He escrito ya varios artículos sobre esta aplicación, pero los desarrolladores están mejorando la aplicación a una velocidad increíble. Creo que merece la pena volver a echar un vistazo a Todoist.


Gestionar tareas


El centro de la aplicación se encuentra en la barra lateral, donde puedes encontrar la Bandeja de entrada, la vista Hoy con las tareas que vencen hoy, la vista Próximos 7 días con las tareas que debes completar la semana que viene y tres pestañas para ver tus Proyectos, Etiquetas y Filtros. Si sigues la metodología Getting Things Done puedes utilizar las etiquetas para asignar contextos a tus acciones.


Los filtros son como las búsquedas guardadas; por defecto la aplicación viene con filtros para mostrar las tareas asignadas a ti, las tareas asignadas a otras personas, un filtro por cada nivel de prioridad (1—4), un filtro para ver todas las tareas y una para las tareas sin fecha de vencimiento. En un filtro puedes combinar varias propiedades y campos para ver sólo las tareas que cumplen con los criterios. Para crear y modificar etiquetas y filtros necesitas una cuenta Premium.


Las tareas tienen dos campos obligatorios, la descripción y el proyecto, además de campos opcionales para la fecha de vencimiento, recordatorios, etiquetas, la prioridad y sub-tareas. Me ha gustado la idea de tener recordatorios separados de la fecha de vencimiento de la tarea, porque muchas veces cuando llega la fecha final ya es demasiado tarde para poder actuar.


Lenguaje coloquial


Al entrar fechas de vencimiento para las tareas, puedes utilizar lenguaje natural, es decir que simplemente puedes entrar, por ejemplo, “mañana a las 3” o “cada 3 días comienzo prox lun” y Todoist lo convierta automáticamente a la fecha correcta. No hay feedback mientras escribes, así que te aconsejo primero visitar la página de ayuda sobre este tema para aprender las posibilidades.


Colaboración


Otra función clave de Todoist es la posibilidad de compartir proyectos con otros usuarios. Una vez que has compartido un proyecto, tendrás la posibilidad de asignar tareas a un miembro del proyecto. Es una función sencilla de utilizar, pero muy potente, aunque siempre hay que vigilar mucho al abrir tu sistema de confianza con otros.


Karma y objetivos


Una función muy interesante que no sale en la página de la aplicación es el Karma. Básicamente, Karma es una manera de gamificar tu lista de tareas.


Se trata de un sistema de puntos por terminar tus tareas y cumplir tus objetivos diarios y semanales. Por defecto el objetivo está en un nivel muy bajo de 5 tareas completadas por día y 25 tareas por semana, pero lo puedes adaptar a un nivel más desafiador. Además puedes indicar tus días libres y poner el sistema en modo vacaciones para no perder Karma en los días que no trabajas.


Cuando acumulas Karma puedes pasar por 8 niveles diferentes, desde Principiante a Iluminado. Tu nivel de Karma está indicado en la barra superior con un icono y un número. Parece extraño, pero el sistema de Karma realmente motiva a utilizar más la aplicación.


Una versión para ti


Hay una cantidad enorme de versiones de la aplicación, para que puedes instalarlo en todos tus dispositivos. Todoist está disponible desde la web, pero también como aplicación para Android, iOS, Windows y OS X. Además cuenta con extensiones para Chrome, Firefox, Outlook, Thunderbird, Gmail y Postbox.


Premium


La aplicación básica es gratis, pero si realmente quieres aprovechar la aplicación, vale la pena actualizar a la versión Premium por 23 € al año. La versión Premium activa las etiquetas y filtros personalizados, el campo notas en las tareas, copias de seguridad, sincronización con iCal, alertas por localización, plantillas para proyectos, etc.


Características







































































































































FunciónTodoist
Tareas1 Sí
Sub-tareas2 Sí
Listas3 Sí
Buzón de entrada4 Sí
Entrada rápida5 No
Integración con el email6 Sí, mediante extensiones y reenviando email
Proyectos7 Sí
Contextos8 Sí
Próximas Acciones9 No
Mover tareas10 Sí
Ordenar tareas11 Sí, por fecha, prioridad o nombre
Vistas / Perspectivas / Búsquedas guardadas12 Sí
En espera13 No
Delegar14 Sí
Fecha de vencimiento15 Sí
Fecha de inicio16 No
Fecha prevista17 No
Acciones recurrentes18 Sí
Recordatorios19 Sí
Áreas de Responsabilidad / Roles20 Sí, mediante sub-proyectos
Buscador21 Sí
Material de referencia22 Sí, integration con Google Drive y Dropbox. Posibilidad de enlazar con Evernote mediante TaskClone
Offline23 Sí
Sincronizar24 Sí
Windows25 Sí
Mac26 Sí
Web27 Sí
Android28 Sí
iOS29 Sí
Versión de prueba30 Sí
Precio31 23 € por año



  1. Permite crear tareas. Obviamente, todas las aplicaciones en la categoría gestores de tareas cumplen esta función. ↩

  2. La aplicación permite crear sub-tareas para trocear la tarea en partes más pequeñas. ↩

  3. Es posible crear múltiples listas de tareas dentro de la aplicación. ↩

  4. Un lugar dentro de la aplicación para las tareas que aún no han sido clasificadas. ↩

  5. La aplicación cuenta con una manera rápida para añadir tareas nuevas a la bandeja de entrada con un atajo de entrada o un clic. ↩

  6. Hay una manera ágil para convertir mensajes de correo en tareas. ↩

  7. Cada tarea tiene un campo para indicar el proyecto a que pertenece. Además es posible visualizar las tareas por proyectos. ↩

  8. Cada tarea tiene un campo para indicar el contexto de la tarea. Además es posible visualizar las tareas por contextos. ↩

  9. Hay una manera de indicar cuáles son las Próximas Acciones de cada proyecto. ↩

  10. Permite fácilmente mover las tareas del buzón de entrada a un proyecto y/o contexto. ↩

  11. Es posible ordenar las tareas dentro de un proyecto y/o dentro de un contexto. ↩

  12. La aplicación cuenta con una manera de cambiar entre ‘vistas’ basado en filtros por múltiples criterios (fechas, proyecto, contexto, tiempo, energía…). ↩

  13. Permita asignar un estado ‘En Espera’ a tareas o contextos. ↩

  14. Indicar a quien has delegado la tarea. ↩

  15. Hay un campo para especificar la fecha final de la tarea. ↩

  16. El campo ‘fecha de inicio’ permite esconder tareas hasta que llegue la fecha indicada. ↩

  17. Es la fecha en que tienes planificado hacer la tarea. ↩

  18. Al finalizar una tarea, la aplicación crea automáticamente una nueva tarea con otra fecha de vencimiento. ↩

  19. Hay un mecanismo para avisarte en la fecha de vencimiento. ↩

  20. Una forma de organización de proyectos en grupos lógicos (áreas de enfoque o trabajo/personal). ↩

  21. Una función para encontrar tareas. ↩

  22. Integración con aplicaciones como Dropbox y Evernote para gestionar la documentación relacionada a una tarea o proyecto. ↩

  23. La aplicación funciona bien sin conexión a internet. ↩

  24. Es posible sincronizar la información entre diferentes dispositivos. ↩

  25. Existe una aplicación para ordenadores con Windows. ↩

  26. Existe una aplicación para ordenadores con OS X. ↩

  27. Existe una manera de acceder a los datos desde un navegador. ↩

  28. Existe una aplicación para dispositivos Android. ↩

  29. Existe una aplicación para iPhone e iPad. ↩

  30. Hay una manera de probar la aplicación sin coste. ↩

  31. Precio único o cuota mensual/anual de la aplicación. ↩



Imagen «Todoist» cortesía de Todoist



miércoles, 8 de abril de 2015

Guía completa – Cómo establecer prioridades

Por: Iago Fraga

escoger prioridades


Nadie va a venir a llamar a tu puerta a decirte que el definir bien prioridades es algo importante. Es más, hablando estrictamente, las prioridades en productividad personal no son imprescindibles. Eso sí, si no son imprescindibles, ¿por qué nos preocupamos tanto de ellas?


La razón tiene mucho que ver con las decisiones que evocábamos en la guía sobre los objetivos. Tus prioridades estarán más o menos claras según cómo hayas definido tus objetivos y en función de lo meticuloso que hayas sido al definir las interdependencias entre ellos. Claro que como hemos dicho que el no definir al 100% tus objetivos es una posibilidad a tener en cuenta (porque te llevaría años hacerlo perfecto), necesitamos definir las prioridades sin contar únicamente con los objetivos.


Ahí es de donde nace la necesidad original de priorizar pero no es la única ocasión en que este proceso es necesario. La capacidad de gestionar prioridades es una habilidad multinivel que podemos reutilizar de forma transversa en múltiples aspectos de la productividad personal.


Las técnicas de priorización son útiles a todos los niveles porque la productividad personal, cuando actúas correctamente, debería ser fractal. Un fractal es por ejemplo el helecho de la imagen. Da igual cuantas veces hagas zoom a la imagen, la estructura siempre se repite. En el caso del helecho verás triángulos que surgen de triángulos cada vez más pequeñitos.


prioridades, fractal


Por eso priorizar objetivos es igual que priorizar sub-objetivos, que a su vez es igual que priorizar estrategias, que acaba siendo exactamente la misma dinámica que priorizar tareas. Y si tus tareas acabasen siendo en realidad proyectos con sub-tareas dentro la forma de priorizar debería seguir siendo exactamente la misma.


Esa es la razón por la que priorizar es una técnica que necesitamos constantemente.


Primera solución simplificada


La solución más fácil para la priorización de objetivos es no tener criterios de priorización en absoluto. Es decir no solo no priorizar para nada sino ignorar el hecho de que ya solo al escribir cuatro tareas en una agenda puede que les estés dando por defecto una prioridad sin darte cuenta. Piensa que dependiendo de cómo gestiones esas tareas luego, si las haces una tras otra (que es algo bastante común) la prioridad la habrá definido el orden en el las has escrito. Por lo tanto es importante darse cuenta de que el proceso de priorizar debe entra en juego tanto en las prioridades que tú atribuyes como aquellas decisiones en las que no llegamos nunca a participar.


Es posible ser parcialmente productivo aún sin priorizar conscientemente aunque no recomendable. No es como los objetivos (que sin ellos nunca puedes ser productivo) o como las estrategias (que sin ellas no tienes garantía de que las acciones individuales respondan al objetivo). Las prioridades son modificadores de estos y otros conceptos de base. Definen quién se lleva y quién no tu atención. Y como en productividad personal no importa lo que planificas sino lo que acabas haciendo, si no tuvieses ningún criterio de priorización estarías tirando por la borda tus esfuerzos en otros campos. Por eso el método más simple de priorizar es viable pero extremadamente poco productivo. Es más, es incluso nocivo para aquellos aspectos en los que trabajas bien.


Evoluciones posibles, modelos complejos y decisiones


Por definición, cuando te organizas no quieres gastar más tiempo haciéndolo del estrictamente necesario. El tiempo invertido en organizarte está únicamente justificado si gastas menos de lo que ahorras luego. Por eso evocaba antes que la única verdadera justificación de que la capacidad de priorizar bien requiera nuestra atención está en los objetivos. Un pequeño error priorizando tus objetivos puede hacer que tardes 3 años en empezar un gran proyecto en el que deberías estar ahora mismo. Eso es grave. Si fuese solo por priorizar tareas, esta guía no existiría (porque hay cosas más importantes que tratar antes).


Gasta tiempo priorizando sólo donde el precio de priorizar mal sea alto


eficiencia-productividad


Un error priorizando es tanto más grave cuanto mayor es la relevancia de lo que se prioriza. Hay priorizaciones en las que deberás pasar días (para tus objetivos anuales por ejemplo) y priorizaciones en las que está mal pasar más de un par de segundos aún a riesgo de equivocarte (cualquier decisión trivial del día a día). Tu modelo de como priorizas normalmente debe tener eso en cuenta. El parámetro del tiempo que puedes pasar analizando una cuestión es importante para diseñar tu forma de priorizar.


Prioridades otorgadas sin querer


Otra cosa que debe tener en cuenta tu modelo de priorización es que existe a parte de las prioridades que atribuyes directamente, ciertas acciones modifican pasivamente las prioridades de tus proyectos. Por ejemplo, un objetivo que no llega nunca a entrar en tu lista está por defecto recibiendo una prioridad 0 (no lo vas a hacer nunca). No le has dado prioridad 0 tú activamente, pero a través de otras acciones el efecto es el mismo.


Lo mismo le pasa a un objetivo cuyo enunciado no es muy claro (lo anotaste un día pero incluso cuando te pongas a perseguirlo no estarás haciendo exactamente lo que habías planeado), y lo mismo pasa con la procrastinación. Procrastinar, de alguna manera, es ir quitándole prioridad a un objetivo siempre que le vaya a tocar su turno. En este aspecto sé muy cuidadoso porque un objetivo que está siempre de segundo no se afronta nunca.


Priorizar es una habilidad auxiliar


La última cuestión que quiero que interiorices es que la priorización no se puede solventar con una herramienta estática y concreta como hacemos con una “lista de objetivos” para los objetivos. La priorización es más bien una habilidad a entrenar y a desarrollar. Lo que nos interesa no es tener un documento que defina mil cosas perfectas sino tener los buenos reflejos para cuando te intenten interrumpir o aparezca un falso objetivo que amenace con distraerte de lo que realmente deberías hacer para ser productivo.


La posibilidad de priorizar automáticamente por diseño


No obstante, no existe solución única y correcta. Al ser una habilidad transversa todo depende de cómo hayas decidido afrontar los otros aspectos de la productividad. Tu solución será buena si respeta los principios generales que se describen en esta guía y complementa los problemas que puedas tener en otros aspectos.


En el libro La revolución productiva por ejemplo, la gestión de prioridades no se aborda directamente porque intentamos configurar ya nuestros objetivos para que vengan con un criterio de priorización por diseño. Es decir, en te explico un ejemplo de cómo es posible idear un sistema de objetivos más complicado que una simple lista pero que luego se prioricen solos porque existe un criterio evidente (como el criterio que existe en una biblioteca para encontrar un libro).


La limitación que te impones es que no puedes crear objetivos como te dé la gana (igual que en una biblioteca no puedes guardar un libro donde quieras). La ventaja, sin embargo, es que no necesitas pensar las prioridades cada vez (igual que en una biblioteca no necesitas recorrer todos los libros para encontrar uno). Si te interesa aprender en serio a priorizar de manera más automatizada échale un vistazo al libro porque realmente vale la pena.


Si eres principiante, de todos modos, en esta guía ya tienes conceptos que te recomiendo integrar y probar por ti mismo. En el momento en el que quieras subir el nivel de exigencia a cómo priorizas, simplemente ten presente que existen formas más complejas pero notablemente más eficientes.


Principales puntos de atención


Así que priorizar va de dominar conceptos y reducir riesgos al máximo. Eso pasa por tener las ideas claras y para ello te propongo aplicar los conceptos descritos a continuación y las explicaciones en los artículos que cito:


La diferencia entre lo urgente y lo importante


diferencia, urgente, importante


La primera diferencia clave es no mezclar conceptos. Lo prioritario es siempre única y exclusivamente lo más importante que tengas que hacer. Las cosas que se deben hacer son las que tienen importancia y eso implica identificar lo importante y no confundirlo nunca con lo meramente urgente. El concepto de urgencia solo puede venir después de la importancia a reorganizar lo que debes hacer para intentar hacerlo todo a tiempo. Domina bien ambos conceptos para no dejarte engañar por falsas prioridades.


La diferencia entre lo urgente y lo importante


Reduce la complejidad al máximo


complejidad, ordenar prioridades


Priorizar es comparar a fin de cuentas. Priorizar es decir tú primero y tú después porque tengo una buena razón para decirlo. Pero cuando ni la información está clara ni cuando las listas de elementos a ordenar son extensas esto es una tarea que lleve poco tiempo. Perdemos tiempo priorizando todos los días y eso no es bueno por lo que hay que evitarlo al máximo siempre que puedas. Hay formas fáciles de hacerlo y una pasa por métodos de reducción de listas de tareas, objetivos, etc. a comparar. En el artículo citado se te explica bien el por qué y el cuánto esfuerzo te cuesta el no preparar bien los elementos antes de priorizar. Priorizar no es gratis, ¡no caigas en la trampa de menospreciar ese esfuerzo!


El porqué te cuesta tanto ordenar prioridades


Domina el concepto de criterios de orden


orden, organizacion


Antes evocábamos el problema, he aquí una solución posible. Organización y orden no son lo mismo, y los detalles del porqué te los explico en el artículo a continuación. Lo que nos interesa normalmente es estar organizados, pero el orden es un concepto útil. En concreto, los criterios de orden son una joya en lo que respecta a la atribución de prioridades. En una biblioteca puedes encontrar libros rápidamente porque tienen un criterio de orden (el alfabético). Imagínate que pudieses hacer lo mismo con tus objetivos, tareas o lo que sea. Tener un criterio, una llave maestra que te genere automáticamente las prioridades para que las puedas definir como quien busca un libro. ¡Pues es posible! Por eso organizar tu trabajo pensando en esto tiene muchísimas ventajas.


La diferencia entre orden y organización (punto 1)


Gestión de información y decisiones con información parcial


esfuerzo, minimo necesario


Estate alerta porque no siempre tenemos toda la información necesaria para decidir y sin embargo necesitamos producir respuestas. ¿Qué número es mayor 2 o 7? A eso puedes responder porque tienes los dos elementos y el criterio de comparación. ¿Qué es más caro un Porsche o mi coche? A eso es imposible responder con seguridad a menos que sepas con total seguridad cuál es mi coche. Priorizar implica comparar y comparar requiere información explícita (números o cosas objetivas que se comparen directamente). Debes dominar este concepto para, por ejemplo, acotar los riesgos que supone decidir en qué proyecto te embarcas entre dos opciones de las cuáles ni siquiera tienes toda la información. A veces priorizar bien, requiere darse cuenta de esto y empezar por asegurarte de que conoces suficientemente las opciones que comparas.


El problema de recortar esfuerzos donde no debes


Siguientes vías de mejora


siguientes-pasos


Es un poco paradójico y molesto esto de que las prioridades no sean estrictamente necesarias pero que determinen tanto los productivos que somos o dejamos de ser. En cierta parte si las gestionas muy bien trabajarás siempre en lo principal y si no, podrías desgastarte en tonterías.


Por eso hay que actuar como si fuesen imprescindibles y dedicarles el mismo esfuerzo que a los objetivos que perseguimos. Las prioridades no son un fin pero son un medio.


Conforme avance tu productividad te van a seguir poniendo trabas en más puntos que no hemos explorado. Hemos mencionado que es importante reducir al máximo el número de elementos a priorizar pero cuanto más productivo seas, más volumen de información querrás gestionar como es natural. Cuanto más dominas tus objetivos y tus tareas más a fondo quieres entrar en cada uno y ahí de nuevo las prioridades ejercerán un freno porque necesitarás ordenar muchos más elementos.


También hay técnicas de mejora de tu productividad que te van a hacer la tarea de priorizar más difícil. Para reducir interrupciones, por ejemplo, es posible que te acabes imponiendo el no estar constantemente pendiente del teléfono o del email. Como la información te llega más tarde, no tienes realmente la oportunidad de llegar a dejar tu tarea actual para centrarte en la que llega que podría ser más importante. Cuanto más avances en productividad, más complejo se hará el seguir priorizando bien, pero a la vez tendrás más potencial porque cualquier pequeño avance ganado en esos niveles, será prueba de que las cosas están saliendo a años luz de diferencia al como prioriza una persona normal.


Insisto, en materia de las prioridades no esperes nunca salir con algo material acabado como una “lista de objetivos” o una “lista de tareas”. Este aspecto de la productividad personal se cubre clarificando conceptos en tu cabeza, se practica y se entrena porque eso te prepara para reaccionar de manera eficaz y rápida cuando la situación lo requiera (que como hemos visto, es muy frecuente).


Si tienes alguna duda en particular recuerda que puedes preguntarlas aquí mismo en un comentario y para seguir complementando tu productividad en este aspecto tienes a tu disposición toda una categoría entera de artículos dedicada en exclusiva a este tema. Vuelve las veces que necesites a consultar esta guía y ¡cada detalle a su tiempo!




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Tecnicas de Organizacion

De Iago Fraga en Técnicas de Organización





martes, 7 de abril de 2015

5 preguntas clave antes de tu próxima reunión

Por: Berto Pena

¡Ay las reuniones! Las tenemos a diario, cientos y cientos al cabo del año, y aunque decimos que somos buenos en nuestro trabajo y con los años ganamos en experiencia, sigue siendo una asignatura que la mayoría suspendemos.



Es cierto que por mucho que te esfuerces seguirá habiendo malas reuniones. También habrá personas a tu lado que se las seguirán tomando a broma. Pero nada de eso impide que tú te las tomes en serio y que, al menos en la parte que te toca a ti, las cuides, prepares y tengas bien enfocadas.


Las reuniones son como un negocio de restauración: detrás de ellas hay mil detalles que cuentan. Es verdad. Pero hay unos pocos que cuentan más, que es más fácil controlar, y donde merece la pena poner el ojo.


Hay que desterrar la idea de que una reunión ocurre dentro de una sala. La reunión empieza días o semanas ANTES.


La clave de todo está en el antes. Ya en el momento de la convocatoria y la preparación muchas reuniones empiezan a torcerse. Así que para evitarlo yo suelo hacerme una serie de preguntas que te animo a incorporar a tu arsenal productivo…


1¿De verdad tengo que asisitir?


Que te haya llegado un email convocándote no significa que irremediablemente tengas que ir. Lo normal es que sea así, pero no aceptes de forma irreflexiva: pregúntate de qué trata, qué se busca con ella, qué vas a aportar tú, si está relacionado con tu actividad, si no hay redudancia con otros asistentes yendo…


Y si ves alguna oportunidad para declinar y escabullirte, hazlo. De hecho utiliza cualquier disculpa. Todo con tal de no ir y poder trabajar de verdad.


2¿Tengo claros la Agenda y Objetivos?


Ojo porque son dos cosas distintas aunque vayan de la mano. Agenda son los puntos a tratar o en los que voy a intervenir yo. Lo que se va a hablar, discutir, planificar o abordar. Objetivos es lo que se busca con ello; el porqué de ese punto y el propósito final de tratarlo. Lo que tenemos que conseguir tras abordarlo.


Si no tienes claro la Agenda y Objetivos, entrarás en la reunión a ciegas. (Normalmente se comunica más o menos bien la agenda, el orden del día, pero la mayoría olvidan los objetivos, que es, si cabe, más importante.)


3¿Qué tengo que preparar YO?


Cada reunión siempre impone deberes, y exige preparar algo antes. Bien puede ser sólo leer un par de correos o revisar las notas de la anterior convocatoria; o bien hacer algo de mayor tamaño. Por ejemplo algo que te comprometiste en la última reunión, una breve presentación, ciertas ideas-soluciones a proponer, un mini estudio, etc.


Cuando preparas la reunión preparas tu intervención. Eso te permite familiarizarte con el tema, aclarar tu postura, fijar tus ideas, definir propuestas, encontrar alternativas y soluciones… sabes de lo que se va a hablar. Y a la hora de intervenir tú eres más directo, más preciso, más eficaz. Si no tienes claro esto, entrarás en la reunión con las manos vacías.


A más tiempo de reunión, menos tiempo de acción.


4¿Cuánto va a durar aproximadamente?


Que alguien te ponga una reunión en un día es el equivalente a darle una dentellada a tu día de trabajo: ese día tienes menos horas para hacer cosas. En la convocatoria se deja clara la hora de entrada pero, ¿y la de salida? A veces se queda en un vago y terrorífico «vamos a estar un buen rato». (Si es así, échate a temblar, ese día ya puedes recortar tu lista de tareas a la mitad…)


Necesitas saber con toda la exactitud posible cuánto te van a robar con esa reunión. Para que la planificación que hagas el día antes sea todo lo realista y coherente posible.


5¿Tengo que hacer alguna tarea antes?


(Cabría pensar que esto forma parte del punto 3, de la Preparación. Pero a mí me gusta separarlo.) La preparación implica familiarizarte con el o los puntos a tratar. Estudiarlos o analizarlos, o bien elaborar algún documento, conclusiones, ideas… todo enfocado a tu intervención dentro de la reunión.


Pero muy a menudo, antes incluso de llegar a preparar la reunión, tienes que hacer algo: acciones y tareas.


De ahí que no sea nada raro tener que elaborar una minilista de tareas previa: a veces hay que telefonear a alguien para confirmar algo, entregar algún informe, obtener feedback de alguien, o incluso tener una minireunión previa con otras personas para fijar una postura. Detrás de todo eso hay tareas que tienes que tener controladas.


¿Hay más claves que estas cinco? Pues seguramente sí. Pero estas son de lejos mis favoritas. Cinco preguntas que yo me haría, no el día anterior a la reunión, sino mucho antes, desde el mismo momento de la convocatoria.


¿De verdad merece la pena tomarse todas estas molestias?


Yo respondo con otra pregunta: ¿por qué contribuir yo a la mediocridad de nuestras reuniones? Los que tengo a mi lado lo pueden hacer fatal, sí, pero, ¿por qué negarme la posibilidad de hacerlo yo bien?


Sí, yo creo que si buscas ser un buen profesional merece la pena tomarse esto muy en serio.




lunes, 6 de abril de 2015

¿Por qué tu negocio digital necesita a 1000 suscriptores cualificados para hacer despegar las ventas?

Por: Franck Scipion

Cómo hacer despegar las ventas?


Te lo han dicho y repetido.


En Internet si no eres visible, no hay ventas.


Y es cierto.


Si nadie visita tu blog, no puedes vender nada.


A no ser que tengas suerte.


Mucha suerte.


Y la suerte en los negocios, va y viene.


Mejor dicho: la mayoría del tiempo, la suerte tiene muy poco que ver con vender.


Ahora bien, existen muchos mitos sobre tráfico web que hoy quiero aclararte


Mito nº1 – No importa tanto las visitas que generes, sino las que retienes


En muchos blogs, el 90% de las visitas nunca volverán.


Por suerte en mi blog, tan sólo un 63% al 75% de las visitas no vuelven nunca. Aún así, es un dato escalofriante.


De 6 a 9 que cada 10 visitas que llegan a tu plataforma digital, no volverán.


¡Nunca!


Así que ya sabes que necesitas visitas.


Y unas cuantas, si tan sólo el 10% del tráfico que llega en tu web es potencialmente útil.


Una visita es como una idea. ¡No vale nada!


Hay un atributo de las visitas que le hace perder mucho valor.


Una visita es una IP es anónima.


No puedes entrar en contacto con la persona detrás de esta IP


No sabes si es mujer u hombre.


Peor aún, no sabes si es humano, ya que existen muchos robots que cargan página por millones.


Google el primero.


Cambia tus modelos de monitorización


Tu trabajo, como emprendedor, empieza con un email.


Porque por lo menos puedes contactar a una persona cuando realmente tengas algo interesante que anunciar.


Así que deberían importarte menos las visitas.


Y deberías centrar tu atención hacia tu lista de correo.


¿Cuál es el valor de un suscriptor?


No soy gallego.


Pero ya sabes que en Internet no existen las recetas universales.


Así que lo que vale un email depende.


Yep.


Depende, del país primero.


En EE.UU. hablamos algo menos1€/mes. O 10€/años de promedio. A veces mucho más.


En un país menos digital-minded, como puede ser el caso de España (frente a EEUU) seguramente valdrá menos, ya que el mercado online del blogging en general está mucho menos desarrollado y la gente no está tan acostumbrada en este tipo de compra online.


Oferta y demanda están totalmente alineados en la blogosfera de habla inglesa. Y se retroalimentan mutuamente para seguir haciendo crecer el mercado.


Depende del sector en el qué te mueves


Sí, hay nichos y nichos.


Un blog para desempleados en busca de trabajo y otro para traders que juegan con decenas de miles de euros al mes son bastante distintos.


Parece razonable asumir que el valor de cada email vale más en el segundo caso que en el primero, a relevancia idéntica de lo que puedes ofrecer a ambos colectivos.


Más de lo mismo si comparamos una lista de correo de cardiólogos con una lista de correo de chavales de 14 años fanáticos de los videojuegos.


Necesitas una métrica


Lo entiendo.


Y te la voy a dar.


Hasta que la vayas afinando en tu propio caso.


En España seguramente rondemos mejor los 5€/año de promedio. O si lo prefieres, 50 céntimos de euro/mes.


¿Cómo pasar de 1000 suscriptores a unos 5.000€ de ingresos al año?


Muy fácil.


¡Vendiendo algo!



  • A una conversión del 1%, estos 1000 suscriptores pueden llegar a ser 10 ventas de un servicio productizado a 499€.

  • A una conversión del 10%, estos 1000 suscriptores pueden llegar a ser 100 ventas a 49€. Un producto digital de entrada de gama.


La conversión es mayor en el segundo caso porque la inversión es mucho menor.


¡Quiero más!


¿Qué pasa?


¿No te bastan 5.000€?


OK.


Lo entiendo.


A mí me gusta la gente ambiciosa.


Comprometida con tu proyecto.


Dispuesta a esforzarse a tope.


Pero antes de ganar 50.000€ con tu plataforma digital, tendrás que ganar primero 5.000€.


Ley nº1 de la hormiguita digital: “En la nube no hay pelotazos”


Así se hacen las cosas.


Etapa a etapa.


¿Cuántos meses te separan de estos 5.000€?


La única pregunta relevante es saber en cuánto tiempo vas a conseguir estos 1000 suscriptores para poder llegar a facturar tus primeros 5.000€.


Si te gustan los retos, crucé la barrera de los 1.000 suscriptores en el séptimo mes de mi proyecto y llegué a estos 5.000€+ en unos 11 meses, cuando lancé mi propio blog en 2010.


Y creo que si tienes las ideas muy claras, puedes lograr generar 5.000€ en unos 6 meses.


De hecho es lo que me he propuesto realizar para el lanzamiento de mi plataforma digital en francés en 2015.


Como ves, objetivos razonables.


Medibles.


Con una escala temporal clara.


Alcanzables.


¡Ojo! Hay suscriptores y suscriptores


No te valen cualquier tipo de suscriptores, quieres emails cualificados para el producto/servicio que vas a vender.


Y es justamente ahí donde muchos bloggers meten la pata.


Regalan un incentivo que no tiene nada que ver con lo que quieren vender, porque es algo que tenían hecho


¿Qué pasa más adelante.?


No hay ventas.


¿Por qué?


Porque has atraído a estos suscriptores con una promesa y ahora quieres transformarles en clientes con otra promesa que no tiene nada que ver.


Un suscriptor confundido es un suscriptor que no comprará nada.


La duda mata el impulso de compra.


Siempre.


Y ni te hablo de marketers dudosos que, en busca a atajos engañosos, se han lanzado a comprar o intercambiar suscriptores.


Un suscriptor que no se ha dado de alta en tu propio blog es mucho más frío y las tasas de conversiones se desploman hasta el subsuelo.


Junto a una explosión de quejas por spam y bajas intempestivas.


El único mapa (minimalista) que vas a necesitar para conseguir visitas que convierten


En el papel, conseguir visitas es súper sencillo


Hay 4 etapas para desarrollar un sistema que vende casi solo.


Etapa nº1 – Producir grandes contenidos


Es la base de todo.


Disponer de contenidos útiles


Pero para acercarte al nirvana de los bloggers, vas a necesitar un algo más.


Contenidos fuera de serie.



  • Gracias a tu experiencia.

  • Por su personalidad.

  • Por su unicidad percibida en el mercado


Cuando arranque en 2010 la aventura de compartirlo todo sobre la ceración de mi blog con mis lectores.


Apenas había bloggers que lo hacían.


Los blogs eran blogs comerciales tipo revista digital.


Y nadie compartía sus resultados como yo lo hago en mis informes mensuales.


Esta transparencia me hizo único en el mercado del blogging.


Y ser un “First Mover” ayuda a triunfar en tu nicho.


Rompe esquemas.


No copies a otros.


Etapa nº2 – Hacer que influyentes relevantes en tu nicho hablen de ello


Todos soñamos con un Tipping Point.


Un evento externo no esperado que hace despegar tu blog de una vez.


¿Qué tipo de eventos?


Mira en mi caso, que Enrique Dans se enamore de mi proyecto y no pare de citarme cada 2 por 3.


Ya


La realidad es otra.


Muchos blogs nunca llegan a tener un Tipping Point.


El crecimiento en un blog es a menudo lineal.


En muchos casos, tristemente plano.


¿Cómo acelerar tu crecimiento y pasar en modo exponencial?


Arréglatelas para que los influyentes en tu nicho – o demás nichos relacionados – hablen todos de ti.


¡En bien!


Ni más ni menos.


Veremos más adelante qué fundamentos necesita tu plataforma para facilitar que se hable bien de ti.


Etapa nº3 – Captar un email con la promesa de resolver un problema importante muy concreto (Lista de correo)


Todas las palabras de esta frase importan.


Tener una lista de correo.


Hacer la promesa de resolver un problema muy concreto.


Problema que preocupa seriamente a tus lectores.


Hacerlo de forma gratuita para conseguir este poder de atracción que andas buscando.


Etapa nº4 – Presentar tu oferta una vez que hayas “calentado” la relación con tus suscriptores con contenidos aún más alucinantes (Autoresponder)


Necesitas construir una relación con tu suscriptor antes de pedirle lo que sea.


Givers Get


Ponte a su servicio.


Ayúdale.


¿Cómo?


Regálale un curso gratis de 3, 5 o más clases.


¿Por qué te compensa hacerlo?


Porque generarás autoridad.


Porque generarás confianza.


Porque generarás simpatía.


Y porque puedes automatizarlo todo con un autoresponder.


Diseña tu plataforma en 4 etapas


Ya está.


Las ventas caerán solas.


Sin tener que parecerte a un vendedor de enciclopedia.


Sin tener que discutir las condiciones de tu oferta.


Te comprarán al instante.


Porque te habrás hecho indispensable en este momento de su vida.


Porque habrán conectado profundamente con tu historia.


Te querrán a ti.


¡Y a nadie más!


Pero… los detalles marcan diferencias abismales


¿Cuál es el problema?


El plan es súper sencillo.


La ejecución del mismo es muy jodida.



  • Los contenidos no suelen ser tan bueno

  • Tu historia no suele ser tan memorable

  • Tu networking con los influencers suele fallar

  • Tu lista de correo es no está cualificada

  • Tu autoresponder cambia cada 2 meses, porque no termina de funcionar

  • Tus ideas sobre las necesidades de tu target no son cristalinas


Ya pasan los meses.


Y no vendes nada


Empiezas a impacientarte.


A frustrarte.


A desmotivarte.


¿Te suena de algo?


Por eso el blogging es una actividad difícil. Y no todos podremos ser bloggers “Full time”


Por eso el blogging es un reto excitante.


Por eso el blogging es un viaje lejano y una introspección dentro de tus deseos y tus miedos más profundos.


No lo cambiaría por nada en el mundo.


¿Y tú?



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