martes, 7 de enero de 2014

✓ Calendarista, el calendario para todo el equipo

Por: Jeroen Sangers

Calendarista


Desde que publico el calendario compacto he recibido peticiones de lectores que quieren una versión más grande para poder colgar en la pared. Es algo difícil de hacer, porque el calendario compacto ha sido diseñado específicamente para usar y tirar, es decir para crear un borrador rápido de la planificación a medio plazo. Aunque hay mucho espacio para anotaciones, no es fácil crear notas por día.


La semana pasada recibí por sorpresa un calendario enorme, que es, en mi opinión, más apto para colgar en la pared: el calendarista. Este calendario sigue un poco la filosofía del calendario compacto en el sentido de poder planificar fácilmente por semanas y con mucho espacio para tomar tus notas. Además han cuidado el diseño del calendario.


En mi pequeño despacho no tengo suficiente espacio para un calendario tan grande, así que he regalado mi calendarista a una ONG local para que sus técnicos pueden coordinar el trabajo del año 2014.



martes, 31 de diciembre de 2013

∞ Los fundamentos de la autogestión en GTD

Por: Jeroen Sangers

No es posible aprender GTD y ser productivo desde entonces. Ni el propio David Allen tiene siempre un alto nivel de control y perspectiva. Ser productivo es un ejercicio de buscar el equilibrio y a veces fallamos. La solución es ser consciente de dónde estás en la matriz de autogestión:



En GTD existen cinco pasos o etapas para lograr y mantener el control. Por su parte, la perspectiva se trabaja desde seis niveles distintos que permiten cubrir con garantÍas el corto, medio y largo plazo. Saber cuáles son estas etapas y niveles y, sobre todo, qué significan realmente y cómo utilizarlos adecuadamente, es la clave para gestionar de forma eficaz nuestros esfuerzos y poder así avanzar en la consecución de los resultados que buscamos.



∞ Lea el artículo en El Canasto



lunes, 30 de diciembre de 2013

Propósitos de año nuevo, ¿en serio?

Por: Berto Pena

En estas fechas mucha gente habla de los propósitos de año nuevo: cómo conseguirlos sin esfuerzo, cómo tener éxito en tiempo récord, “10 trucos esenciales” y esas cosas. Yo también quiero aportar mi granito de arena: olvídate de ellos.



Aquí yo sólo te puedo hablar de mi experiencia personal: todo lo grande y pequeño que he conseguido a título personal y profesional a lo largo de mi carrera, nunca salió de un “propósito de año nuevo”. Sino de retos, hábitos o proyectos que me propuse el 11 de mayo, el 23 de agosto o el 19 de noviembre.


No digo con esto que vea estas resoluciones como algo malo. Son geniales… si te las tomas en serio, si estás preparado para ello, si sabes hacerlo.


Para mí hay tres grandes problemas con estos propósitos o resoluciones:


Primer problema


¿Lo quieres de verdad? (no, en serio).


Mucha gente empieza con ellos sin tener la suficiente convicción. En otras palabras: en el fondo no lo quiere. Por eso al primer envite flaquea o directamente lo deja.


Y es que tendemos a confundir “deseos” con objetivos y metas. Y aunque muchos objetivos empiezan como deseos, son dos cosas distintas. En los deseos se piensa de vez en cuando, y tal vez se suspira por ellos. Mientras que por los objetivos y metas “mueres”. Son cosas que de verdad QUIERES. Desde dentro.


Y si es así, no necesitas esperar a una fecha concreta para encontrar motivos. Por los objetivos y metas (un reto, un hábito, un proyecto) se pelea a cualquier hora en cualquier momento del año. Los deseos, en cambio, se formulan mientras se comen las uvas: «este año…»


Creo que es bueno tener deseos. Y creo que es bueno tener objetivos y metas. Pero cada uno en su sitio. Si te mueves sólo por deseos, la resolución de año nuevo no durará ni quince días.


Segundo problema


No hay que querer, hay que empezar.


La persona cree que con haberlo decidido, con haberse motivado con cuatro frases en Twitter, o con una conversación frente al espejo, ya se ha puesto en marcha. Ni de coña. Has dado medio paso, pero nada más. Es como esa gente que compra mi libro, lo pone en la estantería y creen que ya han hecho algo por su productividad (!).


Estamos capacitados para construir un hábito, alcanzar un reto o culminar un proyecto. Pero hay que ser conscientes de todo el camino. Empezar estando dispuestos a terminar.


Y es que los humanos somos muy buenos empezando las cosas pero no tan buenos terminándolas. La pregunta no es si quieres empezar ese hábito, reto o proyecto, sino empezarlo y acabarlo.


Tercer problema


No sabemos cómo hacerlo.


Estamos más capacitados de lo que creemos para ese hábito, reto o proyecto. Pero no se puede construir, alcanzar o culminar de forma chapucera. Necesitamos rutinas y disciplina. También planificación. También método. También decir “no” a otras cosas”. También evaluar y medir. Y también otros ingredientes.


Tienes un punto de salida y otro de destino. El camino puede ser largo y complejo. Y desde luego estás capacitado para llegar. Pero ¿tienes un mapa? ¿Conoces el rumbo? Lanzarte a la carretera a correr sin más, por mucho que lo quieras, puede no ser suficiente.


Y dicho todo esto, te digo: si de verdad-de verdad-de verdad lo quieres, si estás dispuesto a recorrer todo el difícil camino de principio a fin, y si cuentas con un plan, disciplina y método, ¡a por ello! Ni lo dudes. Porque sólo haciendo cosas nuevas se consiguen cosas mejores.


¡Feliz año amigo! Y gracias de corazón por estar ahí acompañándome.




✓ Cómo tener éxito con tus buenos propósitos

Por: Jeroen Sangers

Cómo tener éxito con tus buenos propósitos


En estos días, muchos de nosotros estamos pensando en las mejoras que queremos implementar durante el año nuevo: Este año voy a hacer deporte, este año quiero perder peso, este año me gustaría dar más atención a las personas cercanas, este año voy a leer más, este año…


Está bien hacerte buenos propósitos, pero conseguirlos no es tan fácil. Cambiar tus hábitos es muy complicado. Creo que gran parte de los buenos propósitos no se cumplen por falta de motivación o por la incapacidad de convertir un objetivo en acciones concretas.


Durante las primeras semanas no habrá ningún problema, porque aún estás motivado. Pero luego vienen los problemas, las excusas, la disminución de la motivación, las dudas, etc. Es en este instante que necesitas un poco de ayuda.


Esta ayuda puede ser el videocurso que he preparado especialmente para ayudarte con tus buenos propósitos. El curso cuenta con su propio workspace — tu espacio de trabajo que puedes acceder desde tu PC, Mac, tablet, o smartphone, dónde puedes consultar el programa y ver un video de una hora en que comparto todos mis consejos, trucos y consideraciones para alcanzar tus objetivos para el año nuevo.


Además, desde el workspace podrás descargar los materiales adicionales (artículos, la presentación, un mapa mental), plantearme tus preguntas y dudas (servicio de tutelaje personalizado), participar en las conversaciones del muro con el resto de alumnos que siguen este curso, enviándoles mensajes y haciéndoles partícipes de tus opiniones. Al finalizar el curso, podrás también descargar el certificado de participación, que te acredita haber seguido el curso.


Más información & inscripción


NB: Consulta también los otros videocursos de El Canasto



viernes, 27 de diciembre de 2013

∞ 3 claves para la motivación

Por: Jeroen Sangers

Una persona motivado no necesita trucos o consejos de productividad personal. Si realmente es motivado, no puede dejar de pensar en este proyecto. Pero, ¿qué determina la motivación? Francisco Saez lo explica en este artículo:



Según la ciencia, lo que de verdad nos motiva es el deseo de dirigir nuestras propias vidas, de mejorar y ampliar nuestras habilidades y de vivir una vida significativa. Las personas más productivas y satisfechas ligan sus deseos a una causa más importante que ellos mismos. Las empresas que tienen más éxito tienen un propósito que va más allá de sus productos.



Algo para tener en cuenta…


∞ Lea el artículo en El Canasto



✓ Prepárate para el año nuevo (parte 2)

Por: Jeroen Sangers

Planning


Si has seguido las instrucciones en el primer artículo, ahora tienes una buena idea de cómo ha sido el año 2013. Además, seguramente ya has descargado el calendario compacto para planificar los grandes eventos del año que viene. Ahora vamos a ver cuál es la mejor forma de planificar nuestros objetivos para el año nuevo.


Reflexionar


Empezamos con algunas preguntas para reflexionar:



  • ¿Qué éxito personal te gustaría poder celebrar este año?

  • ¿Qué has planeado para mejorar personalmente?

  • ¿Qué podrás hacer en 2014 para ser más feliz?

  • ¿Qué aspecto de tu personalidad te gustaría cambiar?

  • ¿Qué quieres aprender?

  • ¿Cuál será el riesgo más grande que deberás afrontar durante el año que viene?


Definir tus objetivos


Usando las respuestas a estas preguntas puedes empezar a fijar tus objetivos para el año 2014. Reserva 30 minutos en un entorno tranquilo y agradable sin distracciones (¡ni internet!) para elaborar tus objetivos. Primero coges una hoja en blanco y tu bolígrafo favorito. En la parte superior de la hoja apuntas: Grandes cambios en 2014 y luego apuntas todos los grandes cambios que te gustaría implementar en tu vida y en tu trabajo durante el año nuevo.


Después de un cuarto de hora, seguramente notarás que ya no tienes más ideas. No importa, porque ya tienes demasiados cambios para poder implementarlos todo en solo un año. Es hora de hacer una selección, seguramente la parte más difícil de este proceso. De todos los cambios que has apuntado, sólo puedes enfocarte en tres de ellos. Hay que elegir los tres objetivos más importantes de esta lista. Además, hay que asegurarte que no todos son objetivos profesionales o todos personales. Busca la diversidad.


Perfecto, ya tienes tus tres objetivos, aunque seguramente están poco definidos. Ahora, en una hoja de papel nueva vuelves a apuntar estos tres objetivos, pero esta vez definidos siguiendo los criterios de un objetivo SMART. Busca un sitio visible para guardar este documento, porque será tu guía para el año nuevo.


Asegurar la implementación


Igual que la declaración de la misión de muchas empresas, que sólo es visible como un cuadro en la recepción y no ha cambiado nada en la empresa, hay una gran diferencia entre tener definidos tus objetivos para 2014 y realmente lograr estos objetivos. Para asegurar la implementación de tus cambios deseados necesitas un plan. Ya sabes dónde quieres estar al final del año, entonces, ¿cuál es la ruta para llegar allí?


Hay que desglosar los objetivos grandes para el año nuevo en partes más pequeñas. ¿Qué harás concretamente en enero para avanzar hacia tus objetivos? ¿Y en febrero? Lo mejor es definir al principio del año tres mini-objetivos para cada mes, que todos juntos marcan el camino hacia tus objetivos grandes:



  • Enero

    • Objetivo 1

    • Objetivo 2

    • Objetivo 3



  • Febrero

    • Objetivo 1

    • Objetivo 2

    • Objetivo 3



  • Marzo

    • Objetivo 1

    • Objetivo 2

    • Objetivo 3



  • Etc.


Luego al principio del mes — esto ya puedes hacerlo para enero — hay que hacer lo mismo en nivel semanal. Para asegurar que consigues tus tres objetivos del mes tendrás de desglosarlos por semana. ¿Qué parte harás en la primera semana? ¿Y en la segunda semana?:



  • ENERO

    • Objetivo 1

    • Objetivo 2

    • Objetivo 3

    • Semana 1

      • Objetivo 1

      • Objetivo 2

      • Objetivo 3



    • Semana 2

      • Objetivo 1

      • Objetivo 2

      • Objetivo 3



    • Semana 3

      • Objetivo 1

      • Objetivo 2

      • Objetivo 3



    • Semana 4

      • Objetivo 1

      • Objetivo 2

      • Objetivo 3






Al final de cada mes hay que repetir este proceso para el mes siguiente. Al final del mes de enero podrás planificar los objetivos para las semanas de febrero. Lo importante es empezar cada mes con un plan.


Finalmente, también necesitas un plan para la semana. Ya has definido tus tres objetivos para la semana, pero hay que desglosarlos por día. Los objetivos para la semana forman la base para la elección de las tres Tareas Más Importantes de cada día.


Verás que aplicando esta estrategia tendrás más probabilidades de realmente conseguir tus objetivos y hacer que el año 2014 será mejor que al año pasado.



El secreto para avanzar es comenzar. Y el secreto para comenzar es dividir las tareas abrumadoramente grandes en tareas pequeñas y manejables, y abordar la primera.

Mark Twain




martes, 24 de diciembre de 2013

∞ ¿Ayuda la productividad a que seas más feliz?

Por: Jeroen Sangers

Una interesante reflexión de Francisco Saez para estas navidades:



Parece claro que la felicidad ayuda a que la gente sea más productiva. Pero, ¿y al revés? ¿Ayuda la productividad a que la gente sea más feliz?



∞ Lea el artículo en El Canasto



✓ Felices fiestas

¡Feliz navidad y muchas gracias por acompañarme todo el año!

Por: Franck Scipion


No te voy a hacer un gran discurso.


Sólo quiero darte las gracias por leerme y apoyar a mi proyecto cuando puedes.


Esta año ha sido muy intenso. Divertido. Rico en experiencias.



Hoy toca relajarte y disfrutar de los tuyos.


¡Felices fiestas!



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lunes, 23 de diciembre de 2013

✓ Prepárate para el año nuevo (parte 1)

Por: Jeroen Sangers

Fuegos artificiales


El día 31 de diciembre no solo es el fin del año, también es el fin de muchos ciclos de planificación. Con la excepción del sistema educativo, casi todos planificamos en años naturales.


Este año quiero ayudarte un poco con la planificación de 2014. Ya tienes el calendario compacto, dónde puedes apuntar todos los grandes eventos previstos para el año nuevo. Ahora sólo faltan unos objetivos. ¿Cuales son los grandes cambios que te gustaría implementar durante el año que viene?


Antes de poder contestar esta pregunta, hay que saber que los grandes cambios a corto plazo muchas veces son la continuación de los cambios que has hecho últimamente. Por esta razón prefiero siempre primero revisar los resultados del año pasado para tener una buena idea de las mejoras para el año nuevo. A continuación te paso algunas de las preguntas que uso para esta reflexión. ¿Por que no aprovechas los días de navidad para revisar el año pasado?



  • ¿Cuál ha sido tu mayor éxito en 2013?

  • Si describieras el año 2013 con una sola palabra, ¿cuál sería esta palabra?

  • ¿Cuál ha sido tu decisión más inteligente?

  • ¿Qué proyecto empezaste el año pasado y todavía no está finalizado?

  • ¿Cuál es la relación (personal o profesional) que más ha mejorado durante el año pasado?

  • ¿Qué has aprendido?

  • ¿Cuál es el riesgo más grande que has tomado en 2013?

  • ¿Qué proyecto finalizado te ha hecho sentir más feliz?

  • ¿Qué has hecho para mejorar tu entorno?

  • ¿Qué momento del año pasado fue el más memorable y por qué?

  • ¿Quienes son las tres personas que más te han influenciado?

  • ¿Cuál ha sido la mayor sorpresa de este año?

  • ¿Qué más necesitas para poder finalizar el año 2013?


Estos son algunos ejemplos; también revisar tu agenda del año pasado te puede ayudar. Seguramente encuentras muchas ideas para mejorar en el año que viene. ¿Qué has hecho para revisar el año pasado?