jueves, 23 de noviembre de 2017

Las 7 claves de productividad para emprendedores digitales que quieren duplicar resultados, recuperar tiempo y disfrutar de su libertad

Por: Juanmi Olivares Merlos
claves productividad para emprendedores

Hoy nos visita en el blog un gran amigo. La mitad de Más y Mejor: Juanmi Olivares. Ya sabes que no hay pareja en internet más productiva que estos chicos, así que le he pedido a Juanmi que nos dé sus mejores consejos para no perder el foco y conseguir que al final del día nuestra lista de tareas se quede vacía. ¡Te dejo con él!

Hemos oído a Franck decir en alguna ocasión que la productividad personal para emprendedores es un engañabobos.

Y tiene razón.

Porque mucha gente entiende la productividad como la habilidad de hacer muchas cosas y estar muy ocupado.

Hacer más. Y rápido, para hacer más aún.

Este concepto es un error, porque estar ocupado no tiene nada que ver con ser productivo.

La realidad es que ser productivo, sobre todo cuando estás emprendiendo y tienes un negocio, consiste en tener resultados. Punto.

Así que si tu forma de trabajar y tu sistema de productividad te mantiene ocupado todo el día, pero no avanzas ni cumples objetivos, algo falla.

Por eso, la clave de la productividad para emprendedores no está en tener ocupado cada minuto del día, sino en centrarte en las tareas correctas.

Fíjate en la frase de nuevo. Céntrarte. Tareas correctas.

Es decir, hay que tener foco y saber en qué ponerlo para conseguir resultados.

Pero ¡qué difícil es centrarse hoy en día!

La tecnología, la gran aliada de los emprendedores, puede ser al mismo tiempo nuestra peor enemiga. Y si nos dejamos llevar por la cantidad de impactos a los que estamos sometidos quienes tenemos un negocio online, las consecuencias inmediatas serán:

  • Dispersión.
  • Agobio.
  • Frustración.

¿Te suena de algo? Entonces, es muy posible que estés sufriendo el Síndrome del Objeto Brillante.


¿Sufres el síndrome del objeto brillante? #Productividad
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1. El Síndrome del Objeto Brillante y cómo combatirlo

El Síndrome del Objeto Brillante (llamado Shiny Object Syndrome o SOS en inglés) también podríamos llamarlo “la enfermedad de la distracción” y es un mal que afecta especialmente a los emprendedores digitales por 2 motivos.

sindrome del objeto brillantePor un lado, tendemos a ser creativos, solemos tener nuevas ideas constantemente y no nos asusta empezar nuevos proyectos o explorar terrenos desconocidos (Isa me dice que soy un “creativo loco”) 😀

Esto es algo positivo porque nos saca de la zona de confort y nos motiva a seguir innovando en nuestros negocios.

Sin embargo, también es un riesgo, porque todos esos intereses reclaman nuestra atención y es más difícil mantenerse concentrado en una sola tarea.

Por otro lado, al trabajar en internet, estamos tentados por múltiples posibles distracciones: las redes sociales, el correo electrónico, los artículos de blogs que sigues…

Por lo tanto, lo normal es que abras el navegador con la intención de buscar algún dato para redactar tu próximo post o desarrollar tu próximo producto y por el camino atiendas las notificaciones de Facebook (total, solo es un minuto), respondas algunos emails (total, son solo 5 minutos), te entretengas en un artículo que ha despertado tu interés (total, leerlo solo te llevará 15 minutos) o acabes perdido entre vídeos de gatitos (son tan graciosos…).

A cada paso que das aparece algo que llama tu atención. O lo que es lo mismo: aparecen constantes objetos brillantes ante los que sientes que tienes que dejar de hacer lo que estés haciendo.

Sin saberlo, has caído en el Síndrome del Objeto Brillante.

Y cuando por fin dejas las distracciones a un lado, todas las tareas que podrías realizar te motivan y saltas de una a otra sin control…

¿Cuál es el resultado?

Has perdido toda la mañana (o el día entero) y no has hecho NADA productivo.

Las horas han pasado y no has terminado ninguna de las tareas que te habías propuesto al comenzar tu jornada.

A pesar de tu intención (porque sí, la intención la tienes), te has dejado deslumbrar por mil historias, pero ninguna de ellas te ha ayudado a avanzar a conseguir objetivos que hagan crecer tu negocio.

¿Recuerdas la historia de La Odisea? En su viaje de regreso a Ítaca, Ulises también tuvo que enfrentarse a sus propios objetos brillantes: los cantos de sirena.

El poder de atracción era tan fuerte que para evitar la tentación y no perder de vista su objetivo, pidió a su tripulación que lo amarraran con cuerdas al mástil de su barco.

Él encontró el modo de combatir el Síndrome del Objeto Brillante, pero ¿qué puedes hacer tú para luchar contra él?

Vamos a descubrir las 3 claves de la productividad para emprendedores digitales que te ayudarán a resistir los cantos de sirena de internet, mantenerte enfocado y conseguir resultados.

#1 Define un plan de acción

Todos podemos caer en el Síndrome del Objeto Brillante un día. El problema es cuando te atrapa y ser improductivo se convierte en tu rutina habitual. 😉


¿Tu rutina habitual se resume en ser improductivo? #Productividad
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Así que para cambiar la tendencia y conseguir foco, lo primero que necesitas es un plan de acción.

¿Por qué?

Sencillamente porque es la herramienta que te ayudará a saber en todo momento cuál es el siguiente paso, cuál es la siguiente tarea que tienes que hacer para evitar procrastinar o acabar desviándote de tu objetivo principal.

Pero claro, para saber cuál es tu objetivo principal, primero tienes que decidir qué quieres conseguir.

Seguramente tengas en mente desarrollar varios proyectos (un nuevo servicio, un nuevo producto, un nuevo lead magnet…).

Pues en lugar de trabajar en varios de forma paralela, céntrate en uno solo y conviértelo en tu principal objetivo.

Ahora, define qué acciones concretas tienes que hacer para llevarlo a cabo, empieza a trabajar en ello y NO pases al siguiente objetivo hasta que este no lo hayas terminado.

Si intentas realizar 5 proyectos a la vez, tardarás 5 veces más en terminar cada uno de ellos y acabarás desmotivado porque no ves resultados.

Y si el objetivo es ambicioso y llevará mucho tiempo acabarlo, divídelo en subobjetivos que puedas alcanzar en menos de 3 meses.


Divide los objetivos grandes en varios más pequeños #Productividad
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#2 Planifica en bloques de tiempo

Esto del plan de acción suena muy bien, pero la verdad es que llevarlo a la práctica y ser capaz de resistir a las distracciones no es tan fácil como decirlo.

Sentarte a trabajar en una sola tarea y mantener la concentración cuesta.

Por eso, te recomiendo que trabajes en bloques de tiempo.

La técnica más conocida es la de Pomodoro, que consiste en trabajar durante 25 minutos y descansar durante 5.

Puedes usar el temporizador del móvil o alguna herramienta, como Kanban Flow, Focus Booster o Pomo Done.

Cuando lo pruebes te darás cuenta de que los bloques de tiempo son una extraordinaria manera de mejorar la productividad y el rendimiento.

Por otro lado, cuando planifiques las tareas en las que trabajarás al día siguiente, bloquea en tu agenda los intervalos de tiempo que necesitarás para ejecutarlas.

Es decir, establece un inicio y un final para cada acción, de modo que sabrás en cada momento qué deberías estar haciendo (y será más sencillo mantener a raya los objetos brillantes tentadores).

A medida que practiques, te resultará cada vez más fácil trabajar concentrado en una tarea sin distraerte, porque habrás creado el hábito.

#3 Ten un lugar para anotar todas tus nuevas ideas

La mente de los emprendedores es un hervidero de ideas. Cada día se te ocurre algo nuevo.

Y al día siguiente, más.

Y suma y sigue.

¿Esto es malo? ¡En absoluto!

Lo malo es dejarse llevar por el entusiasmo creativo y rendirte a los brazos de un nuevo objeto brillante.


La creatividad es positiva, pero sin control puedes acabar sucumbiendo al caos #Productividad
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Por eso, el tercer consejo para mejorar la productividad para emprendedores digitales es anotar todas tus ideas.

Lo importante es que las registres, para sacarlas de tu cabeza y que no te distraigan ni te hagan perder el foco.

Cuando termines tus tareas prioritarias podrás revisar tu lista de ideas y valorar si merece la pena invertir tiempo y esfuerzo en ellas o en realidad no están alineadas con tus objetivos.

Para anotarlas, puedes usar papel y boli o alguna aplicación, como Evernote (es la que usamos en Más y Mejor).

Eso sí, guarda todas las ideas en un único lugar, para no perder tiempo buscando dónde las apuntaste. Tecnología o libreta de toda la vida; tú eliges, pero siempre el mismo sitio.

2. Consejos de productividad para emprendedores digitales

Ahora que sabes cómo combatir el Síndrome del Objeto Brillante, conseguir tus objetivos es un poco más fácil.

Y como hemos dicho que ser productivo significa tener resultados, voy a contarte los mejores consejos de productividad para emprendedores digitales que te ayudarán a disparar tu rendimiento y hacer crecer tu negocio.

#1 Piensa como si ya tuvieras equipo

Que estés al frente de un negocio unipersonal y no tengas un equipo de colaboradores no significa que tengas que encargarte personalmente de toooooodas las tareas que requiere tu negocio para funcionar.

Si crees que tú debes ser la mano ejecutora que mueve cada pieza del engranaje de tu negocio, seguramente vivas en un estado de estrés y agobio bastante intenso que acabará pasando factura a tu salud.

Por eso, si quieres construir un negocio estable a largo plazo, aunque ahora no tengas equipo, debes pensar como si ya trabajaras con uno.

Es decir, necesitas empezar a delegar.

Porque delegar, aunque ahora no lo veas, te permitirá ser más productivo y concentrarte en aquello en lo que de verdad debes centrarte.

Y para ayudarte, aquí te dejo algunos consejos:

  • Aprovecha la tecnología: utiliza herramientas (gratuitas o de pago) que te faciliten la ejecución de tus tareas y supongan un ahorro de tiempo.
  • Contrata profesionales para las áreas que no dominas: dependiendo de tu negocio tus necesidades serán unas u otras. Por ejemplo, cuenta con un diseñador para las labores de diseño, con un asistente virtual si la gestión de las redes sociales y la atención al cliente por email te desborda o no te gusta, una gestoría para desentenderte del papeleo burocrático con Hacienda o un redactor para producir contenidos.
  • Establece alianzas: en tu competencia puedes encontrar a tus mejores aliados, así que deja de percibirla como una amenaza.
  • Forma equipo: quizá ha llegado el momento de trabajar mano a mano con personas que remen en tu mismo barco para que tú puedas ejercer de capitán. Esto te permitirá reducir el estrés, tener más tiempo y poder centrarte en las tareas estratégicas.

#2 Pon fecha a tus sueños

Siempre que hablamos de productividad para emprendedores digitales, una de las dudas que más nos preguntan a Isa y a mí es cómo conseguimos enfocarnos y terminar todos los proyectos que nos proponemos.

No hay una fórmula mágica ni necesitas un don. Solo hay un secreto: poner fechas límite.

Cuando marcas un plazo, un día concreto en el que una tarea debe estar terminada, sentirás una presión interna que se convertirá en el motor que te anime a avanzar y evitar procrastinar.

Lo ideal es establecer una fecha límite en el calendario que indique el momento en el que deberás haber cumplido un objetivo y, a continuación, preparar tu plan de acción para ejecutar cada tarea necesaria.

Si eres valiente, puedes incluso compartir públicamente (con tu tribu, en Facebook o donde quieras) la fecha en la que te has propuesto acabar X proyecto.

Ese compromiso público aumentará la presión y te costará menos trabajo mantener a raya la (maldita) procrastinación.

#3 Entrena tus hábitos y no te quemes

Por mucho que te guste tu trabajo, si no mantienes un equilibrio entre vida laboral, familiar, personal y de ocio, acabarás quemado.

Por eso, compaginar todas las facetas de tu vida no solo aumentará tu felicidad y motivación en el trabajo, sino que es una manera de mejorar la productividad, la concentración y conseguir resultados.

Y como los grandes cambios no se producen de la noche a la mañana, para encontrar ese equilibrio es imprescindible entrenar los hábitos.


No esperes cambios de la noche a la mañana. Cultiva hábitos #Productividad
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Así que voy a compartir contigo los 7 mejores hábitos que mejoran la productividad de los emprendedores digitales y evitarán que acabes quemado.

Toma nota.

  1. Organiza el tiempo: la planificación es básica para saber de cuánto tiempo dispones realmente al día y no sobrecargarte de tareas. Y no solo hablo de tareas profesionales, sino también de las personales (como ir al gimnasio, por ejemplo). Cualquier actividad importante para ti debes incluirla en tu horario diario para no descuidar ningún área.
  2. Haz ejercicio: estar sentado todo el día no es sano. Esto ya lo sabes. Tus músculos necesitan moverse y tu mente oxigenarse. Practicar deporte no solo es un buen hábito para cuidar la salud física, sino también mental. El ejercicio hace que liberes endorfinas, así que este hábito aumentará tu motivación y concentración.
  3. Cuida tu alimentación: la productividad y la concentración también dependen en gran medida de los nutrientes que le aportes a tu organismo. Por eso, es importante cuidar los alimentos que tomas cada día y darle al cuerpo el combustible que necesita. Como recomendación, planifica tus comidas de forma semanal para evitar tener que pensar cada día qué vas a comer y acabar cogiendo cualquier cosa que pilles en la cocina.
  4. Aprende a decir no: los compromisos (personales o profesionales) pueden suponer un gran lastre y alejarte de tus objetivos principales. Por eso, debes tener siempre claras tus prioridades y rechazar las oportunidades que no estén alineadas con tus objetivos. Si lo piensas, cuando dices que no a algo, en realidad estás diciendo sí a elegir tú qué quieres hacer en tu día a día.
  5. Rompe con la rutina: aunque Isa y yo somos grandes defensores de las rutinas y los hábitos para mejorar el crecimiento, reconocemos que de vez en cuando conviene saltarse las normas. Salir de la rutina diaria hace que sientas libertad y alimenta tu pasión por el emprendimiento. Nosotros, por ejemplo, los miércoles nos lo tomamos libre. Es el día en el que hacemos lo que nos da la gana. ¿Por qué un miércoles? ¡Porque para eso somos dueños de nuestro tiempo! 😀
  6. Desconecta: emprendes para tener libertad y resulta que acabas sin libertad porque te pasas el día trabajando. Paradójico, pero real. Si no quieres acabar quemado, pon una hora límite para cerrar el ordenador y dedicar tiempo a cualquier actividad que no tenga nada que ver con tu negocio. Es imprescindible que reserves tiempo para el ocio y para ti mismo.
  7. Sé optimista: emprender es una especie de montaña rusa, en la que pasas por momentos de euforia y por etapas duras. Levantar y hacer crecer un negocio no es fácil, pero con una actitud positiva todo es posible. Recuerda que los pensamientos negativos nunca generan resultados positivos, así que por muchos nubarrones que tengas ante los ojos, saca tu mejor sonrisa y recuerda que el cielo siempre es azul, aunque haya momentos en los que no lo veas.

#4 Enamórate del timer y pon precio a tu hora

Hace 2 años, Más y Mejor era un proyecto recién nacido. Hoy, somos un equipo de 6 personas, cada una dedicada a un área de negocio concreta.

¿Cuál ha sido la clave de nuestro crecimiento?

Saber el tiempo que dedicábamos a cada tarea.

Dime una cosa: ¿sabes cuántas horas dedicas a la semana a responder emails? ¿Cuántas a crear contenido para el blog? ¿Y las que pasas en las redes sociales?

Trackear cada tarea que realizas a diario y saber exactamente cuánto tiempo inviertes en ellas es vital para crecer y ser más libre. También para saber cuánto dinero estás dejando de ganar.

Pero para esto último primero es necesario saber cuánto cuesta tu hora de trabajo.

¿No lo sabes? ¿No lo has definido? Pues mal hecho.

Tu tiempo vale dinero, así que te animo a que HOY dediques un rato a establecer un precio a tu hora.

Ahora hagamos un ejercicio.

Imagina que tu precio/hora es de 20 euros.

Y ahora supongamos que dedicas 5 horas a la semana a gestionar las redes sociales; otras 5 a responder emails y 3 a crear el artículo semanal de tu blog. En total, son 13 horas. Si multiplicas 20 euros x 13 horas… Has dejado de ingresar 260 euros a la semana. Son 1040 euros al mes.

Vaya, vaya…

Trackear el tiempo que dedicas a cada tarea te ayuda a ser consciente a qué dedicas tu tiempo realmente y a ver con claridad cuándo necesitas delegar en alguien para tú aprovechar esas horas en otras áreas que tengan un impacto directo en el crecimiento de tu negocio.

Sin informes de tiempo de horas incurridas, sin estimadores y sin ni planificación, te estancarás. O fracasarás, que es otra opción bastante habitual.

Debes medir todo: trabajo con clientes, diseño de nuevas vías de negocio, formación, networking… Y por supuesto, email y redes sociales.

¿Por qué estas dos especialmente?

Porque son sin duda los grandes agujeros de tiempo de los emprendedores digitales.

Y ¿cómo mides el tiempo? Con timers como Kanban Flow, Toggl o Tracking Time.

Mi favorito es Kanban Flow 🙂

Además, acostúmbrate a poner el móvil en modo avión cuando estés trabajando en una tarea prioritaria y a desactivar las notificaciones tanto del correo electrónico como de las redes sociales.


Medir tus tiempos hará que no te conviertas en el freno de tu propio crecimiento #Productividad
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#5 Crea sistemas y procesos siempre que puedas

Si alguna vez has tenido que buscar cómo hacer algo porque la primera vez que lo hiciste no lo apuntaste en ningún sitio o si hay tareas que repites de forma habitual en tu negocio, quiere decir que necesitas sistematizar.

Al pensar en productividad para emprendedores digitales, no suele hablarse de la importancia de crear procesos, cuando son una clara palanca de crecimiento en cualquier negocio.

Pero ¿qué es son los sistemas y procesos?

Un sistema es el conjunto de herramientas y recursos necesarios para que funcione correctamente un área concreta del negocio en la que se procede siempre de la misma manera.

Y un proceso es el paso a paso para ejecutar un sistema.

Pongamos un ejemplo: la gestión de los nuevos clientes.

Imagino que después de un primer contacto, tienes una reunión con él, se produce un intercambio de emails más o menos siempre iguales, envías un presupuesto, cierras la venta y comienza el proceso de trabajo.

Bueno, pues aquí tienes un sistema.

Y cada paso que das (email para enviar información de servicios, concertar la reunión —y el lugar— envío de propuesta, etc.) forma un eslabón del proceso completo.

Sistemas hay tantos como áreas incluya tu negocio: publicaciones en redes sociales, redacción y maquetación de posts, gestión administrativa…

Crear sistemas y procesos te sirve para automatizar tareas recurrentes y para documentar el funcionamiento interno de tu negocio. Con ello, no solo ahorras tiempo a la hora de realizar cada tarea, sino que en el momento en el que formes equipo y delegues un área, no tendrás que explicar cómo quieres que se haga, porque ya estará documentado.

¿Cómo se hacen los sistemas y procesos?

Es tan sencillo como redactar en un documento cada paso, o grabarlo en un vídeo. Da igual el formato. Lo importante es que quede registrado.

Para ello, puedes usar alguna herramienta como:

#6 Usa las mejores herramientas, pero no te vuelvas loco

Vivimos en la era de la tecnología y como emprendedores digitales, nuestro entorno de trabajo está en internet, así que es lógico que usemos a diario herramientas de productividad que nos ayuden a agilizar nuestro trabajo.

Sin embargo, a pesar de que te recomiendo utilizar aplicaciones que te ahorren tiempo y dolores de cabeza, no te vuelvas loco y utiliza solo las que de verdad necesitas.


Herramientas, sí; pero solo si las necesitas #Productividad
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Lo digo porque con las herramientas ocurre algo similar a lo que comentábamos del objeto brillante: cada día descubres una nueva y las quieres todas.

No.

Céntrate, decide en qué área te vendría bien un apoyo tecnológico e incorpora un nuevo recurso solo si es necesario.

#7 Ser productivo requiere fuerza de voluntad

Ser más productivo es posible. Pero necesitas un elemento clave: fuerza de voluntad.

¿Por qué a pesar de querer algo con todas tus fuerzas a veces no eres capaz de mantener la motivación y te cuesta seguir adelante?

La fuerza de voluntad es como un músculo y necesita entrenamiento. Por eso, aunque seas una persona de naturaleza disciplinada, si no la cultivas, se debilita.


La fuerza de voluntad es como un músculo. ¡Necesita entrenamiento! #Productividad
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Ten en cuenta que la motivación es una emoción inconstante, por lo que tu fuerza de voluntad no debe depender únicamente de las ganas y el ímpetu anímico que sientas cada día para afrontar tus retos.

Como seguro que estás imaginando, para mantener en niveles altos tu fuerza de voluntad es mucho más efectivo desarrollar hábitos saludables con los que construir rutinas.

Ya hemos mencionado algunos de estos buenos hábitos, pero te resumo ahora 6 maneras de hackear tu fuerza de voluntad y conseguir todo lo que te propongas:

  1. Cuidar la alimentación: somos lo que comemos, así que cuida tus comidas para darle al cuerpo la energía que necesita.
  2. Entrenar la mente: el cerebro también se puede entrenar. ¿Sabías que la meditación incrementa la masa gris? ¿Y que aumenta tu capacidad de concentración?
  3. Eliminar las tentaciones: puesto que somos débiles, lo mejor es evitar las tentaciones para que no nos cueste mantener nuestros compromisos.
  4. Descansar: el cansancio prolongado pasa factura. Descansa y duerme las horas necesarias para reponer energías.
  5. Dividir tareas grandes en otras más pequeñas: en lugar de afrontar un gran objetivo, divídelo en miniobjetivos que sean fáciles de alcanzar para alimentar tu motivación.
  6. Rodearte de la gente correcta: estar en contacto con otros emprendedores con tus mismas inquietudes para motivaros y animaros a avanzar. Los grupos de mastermind para esto son perfectos.

3. Fases del negocio

Ahora que ya sabes cómo combatir el síndrome del objeto brillante y mantenerte enfocado en tus prioridades, la duda es saber cuáles deberían ser tus prioridades.

¿EN QUÉ TE TIENES QUE CENTRAR SEGÚN LA FASE DE TU NEGOCIO?

Cuando empiezas un proyecto nuevo, un negocio, es muy normal sentirte perdido al principio y no saber dónde poner el foco.

En parte la culpa la tiene que dedicamos mucho tiempo a leer otros blogs y eso hace que nos comparemos continuamente, nos paralicemos y no tomemos acción.

Sin embargo, no nos damos cuenta de que comparamos peras con manzanas.

¿Por qué?

Primero, porque si estás empezando, no te puedes comparar con alguien que va 5 o 10 años por delante de ti. Sería injusto.

Y en segundo lugar, porque los negocios, al igual que las personas, avanzan por distintas fases y etapas que tienen necesidades diferentes.

Vamos a ver un resumen de las fases por las que pasa cualquier negocio y en qué actividades hay que poner el foco en cada una de ellas.

#1 Fase 1: IDEA

Aquí estás empezando.

Tienes una idea de lo que te gustaría hacer, pero antes de empezar a darle forma y construir algo, necesitas validarla.

No tienes sentido que te tires 3 meses creando un blog sobre un tema que a nadie le interesa o diseñar un servicio o producto por el que nadie está dispuesto a pagar.

Porque no es lo mismo tener un blog o una página web que un negocio.

Cualquiera puede tener un blog y escribir, pero lo que no es tan fácil es tener un modelo de negocio rentable detrás.

Así que primero necesitas saber cuál va a ser tu modelo de negocio y validar tu idea.

Y para hacerlo, hay varias maneras.

  • Networking

Céntrate en hacer networking, ir a eventos, hablar con la gente, contar tu idea y encontrar personas a las que puedas ayudar.

Hablar con la gente te hará ir dándole forma o incluso te ayudará a saber en qué dirección debes pivotar. En definitiva, tendrás claridad.

Y no tengas miedo de preguntar a la gente si pagarían por eso. Ya verás como te responderán encantados.

  • Ofrece contenido gratuito sobre la temática para ver cómo funciona

Charlas, consultorias 1 a 1, webinars, videos en directo…

De nuevo, esto te permitirá interactuar con otras personas y conocer mejor las necesidades de tu cliente ideal.

  • Tráfico pagado

El tráfico pagado es la manera más rápida para validar una idea. Pero, claro, cuesta dinero.

No obstante, es muy eficaz, así que si tienes un blog, crea un lead magnet y testéalo en el mercado. Saldrás de dudas y podrás trabajar con certezas.

  • Investiga la competencia

Analiza las webs y redes sociales de tu competencia.

No se trata de copiar lo que hacen, sino de ver hacia dónde van y qué es lo que mejor les está funcionando.

A partir de ahí, tú podrás adaptar las soluciones que ves que tienen respuesta en el mercado a tu propia personalidad.

#2 Fase 2: ARRANQUE

Ya has arrancado y validado tu idea.

En este punto deberías tener ya feedback real de la gente que te permita saber que tu modelo de negocio tiene sentido y recorrido en el tiempo.

Ahora tienes que empezar a crear, vender y llegar a más gente.

  • Crear

Dependiendo de tu modelo de negocio, te deberías centrar en crear, ya sean servicios, infoproductos o cursos.

En este punto, es muy importante que tengas en cuenta la estrategia MVP, producto mínimo viable, para que lances cuanto antes y tengas feedback real de tu cliente potencial.

No busques la perfección. Lo que quieres es saber si tu idea tiene recorrido real o no merece la pena invertir tiempo y esfuerzo en ello.

Después, obviamente, tienes que darte a conocer.

Por muy buena que sea tu solución, si tus clientes potenciales no saben que existes, mal vamos.

Así que el networking y el tráfico pagado van a seguir siendo las patas indispensables para ganar visibilidad rápidamente.

  • Céntrate en establecer colaboraciones con otros emprendedores de tu sector

Otra forma de conseguir visibilidad es escribir en otros medios y blogs donde está tu cliente potencial.

Si tu blog acaba de nacer, es mucho más efectivo para tu crecimiento escribir en sitios donde ya existe audiencia que en el tuyo, que no lo conoce nadie.

Recuerda, en la fase de arranque tienes que hacer viable el negocio, asi que no lo compliques mucho porque no tienes muchos recursos.

#3 Fase 3: CONSOLIDAR

Ya estás generando ingresos con tus productos o servicios, pero probablemente dediques mucho tiempo.

La mayoría de emprendedores caen en el error de pensar que este es el final del camino y sin embargo, aunque estás siendo tu propio jefe, eres esclavo de tu propio negocio y realmente no tienes el estilo de vida que te gustaria.

Necesitas organizarte, automatizar y crear sistemas para tener más libertad.

Si te encuentras en esta fase, tienes que empezar a identificar los procesos que se repiten e invertir en herramientas que te ayuden a ahorrar tiempo.

Por ejemplo, aplicaciones que te permitan:

  • Automatizar tu estrategia en redes sociales.
  • Hacer webinars automatizados que vendan por ti.
  • Crear embudos de email marketing que segmenten a tu audiencia y les vendan tus productos o servicios de forma automática.

En la fase de CONSOLIDACIÓN deberías poner el foco en todo esto, para llegar a sentir que no tienes que estar tu encima del negocio y puedes dedicar tiempo a pasar al siguiente nivel.

Si no lo haces así, te estancarás y no llegarás a la siguiente fase.

#4 Fase 4: ESCALAR

Ahora quieres escalar, pasar al siguiente nivel, pero esto puede entenderse de diversas maneras, según tu objetivo.

Puede ser:

  • Facturar más.
  • Diversificar o innovar creando otros negocios y vías de ingresos.
  • Tener más tiempo libre. Aquí una buena gestión del tiempo será tu mejor aliada.

En cualquier caso, lo más normal es que necesites contar con un equipo o colaboradores para que te ayuden a ir más rápido y a hacer más cosas.

Así que céntrate en buscar profesionales y delegar tareas para tú poder dedicarte a otras actividades de más alto nivel para tu negocio.

Conociendo lo que es necesario en cada fase, es más fácil centrarse en lo importante e ir dejando lo demás para después.

Así que tenlo en cuenta a la hora de planificar tus próximos 3 meses.

Tomar acción, revisar y ajustar

Como ves, cada fase de negocio tiene unas necesidades concretas, por lo que es fundamental identificar en cuál estás para saber en qué debes enfocarte en cada momento y cuál debe ser el siguiente paso que debes priorizar para avanzar.

Pero acecha un peligro… Un peligro que paraliza, bloquea y puede dar al traste con tus sueños: el perfeccionismo.

Si en cada acción que haces persigues la perfección, no terminarás nada, acabarás desmotivado y te frustrarás.

Por eso, en Más y Mejor defendemos lo que llamamos “la acción imperfecta”.

No importa que algo no sea perfecto. Lo importante es avanzar y estar en movimiento.


Huye del perfeccionismo paralizante si quieres crecer como emprendedor #Productividad
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Primero, crea; aunque no sea perfecto. Después mide, revisa los resultados y ajusta si es necesario para acercarte a tus objetivos.

Si eres capaz de:

  • Enfocarte en lo importante en cada momento.
  • Probar y crear cosas sin paralizarte por el perfeccionismo.
  • Medir los resultados para ver si vas por buen camino o hay que cambiar algo.
  • Aprender continuamente para volver a empezar…

Conseguir tus objetivos, es inevitable.

Y eso es la productividad.

¿Te gustaría tener consejos PRO para disparar tu productividad y conseguir tus metas en tiempo récord?

Mi intención con este artículo es que tengas las claves básicas que necesitas para que la gestión del tiempo no sea un estrés continuo y puedas avanzar en tu proyecto emprendedor de una forma óptima.

Pero ¿imaginas tener un sistema probado de gestión y consecución de objetivos que te permita mantenerte enfocado en lo importante, tomar acción y te ayude a dar pasos consistentes para conquistar tus sueños?

Entonces, apúntate al training gratuito de productividad que hemos preparado para ti. En una serie de de 4 vídeos vas a descubrir, entre otras cosas:

  1. Por qué estás siempre agobiado y perdido sin saber cuál es el siguiente paso para avanzar en tus objetivos (y cómo cambiarlo).
  2. Las 2 leyes más importantes de la productividad y cómo hacer que jueguen a tu favor.
  3. En qué pierdes el 80% de tu tiempo al día y un cambio de paradigma que te hará multiplicar tus resultados.

Esto es solo un aperitivo de lo que te espera dentro del training gratuito.

training productividad para emprendedores

Después de apuntarte, cuéntame: ¿te cuesta mantener el foco y te dispersas con facilidad? ¿Cuál es tu mayor obstáculo para mantener tu productividad cada día? ¡Te espero en los comentarios!

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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Lecciones productivas aprendidas organizando un Startup Weekend

Por: Iago Fraga
Atrás queda una de las semanas más cargadas probablemente para mí en este 2017 tan llenísimo de proyectos y de acción. Si me he ausentado un poco en lo digital es porque he estado organizando un Startup Weekend en Lyon, Francia (ciudad en la que vivo actualmente) y en el que aparte de llevar a […]

Esto es lo que te pasa cuando vives en el Correo

Por: Berto Pena
Artículo de la Serie VIVIR SIN RELOJ, ¡apúntate ya a mi Programa Intensivo!

Se puede vivir en el Correo. Sin ningún problema. Uno se llega a convencer que es vital estar ahí, y que más horas ahí te da una ventaja como profesional o directivo que no se puede desaprovechar. Que ahí, con ese «leo-y-contesto correos a la velocidad del rayo», uno puede llegar a ser más productivo que siguiendo hábitos y fórmulas chorras. Lo piensa desde el director general hasta el último becario en incorporarse al equipo. Pero vivir en el Correo es una pésima forma de vida.

Vivir en el Correo

Ocurre una cosa curiosa con las personas que viven en el Correo: lo defienden a muerte. En cuanto sugieres la posibilidad de que “tal vez” lo podrían hacer de otro modo, reaccionan de forma feroz argumentando que «si no hacen eso no pueden hacer su trabajo… o cierran o les echan». Yo no sé si será para tanto, pero sí sé esto: todos tendemos a creer que tenemos que estar (bastante) más en el Correo de lo que de verdad necesitamos. Es una cuestión de hábitos, de prejuicios y de falsas creencias acumuladas durante años.

Un precio alto. Muy alto…

El problema de “vivir en el Correo” no es ya confundir una herramienta con tu trabajo, o que le regales un Tiempo, una Energía y una Atención que necesitas para otras cosas mucho más importantes. Es que además de todo eso, que se repite a diario y crece de un modo incontrolado, tiene otras muchas consecuencias. Y gordas. Fíjate…

Solo haces lo que dice la Bandeja de Entrada

Claro que hay muchas tareas pendientes, muchas de ellas importantes, y cosas que requieren pensar, estrategia y colaboración. Pero la incesante actividad de la Bandeja de Entrada, con encargos y microtareas que no paran de llegar, te hace mirar solo en una dirección: «tengo que hacer lo que me piden aquí, esto es lo que está pendiente».

Confundes Actividad con Productividad

Verdad de oro: Estar ocupado NO es ser productivo. Pero… eh, cuando uno vive en el Correo leyendo, contestando, escribiendo, archivando, adjuntando, reenviando y buscando, uno siempre está muy muy muy ocupado. Y claro, la mente tiende a creer que eso significa trabajar bien, avanzar y conseguir resultados.

Objetivos cada vez más pequeños y menos importantes

Como te estás acostumbrando a responder y hacer principalmente lo que te piden ahí, también estás acostumbrando a tu mente a no mirar más allá del último mensaje que ha llegado. Cada vez apuntas más bajo, con objetivos menos ambiciosos, buscando resultados más mediocres. Y es que para muchísimas personas uno de los grandes objetivos del día es «vaciar la Bandeja de Entrada». ¿En serio crees que así vas a brillar y aportar todo lo que tú tienes?

Ser más Reactivo y cada vez menos Proactivo

Como dejas de mirar hacia arriba, como solo miras lo más inmediato, como “te conformas” con ir sacando correos a medida llegan, poco a poco te conviertes en alguien más reactivo. Dicho de otro modo: estás ahí para verlas venir… tienes menos inciativa, menos anticipación, menos creatividad y capacidad de liderazgo. Aunque suene un tanto exagerado: «si no entra en la Bandeja de Entrada, ni lo hago ni preocupo por ello».

Uno se llega a convencer que es vital estar ahí, y que más horas ahí te da una ventaja que no se puede desaprovechar.

Más correos = más falsas urgencias y confusión

El Correo es uno de los lugares donde peor entiendes que el “ya” de los demás no siempre tiene que ser el “ya” tuyo. Que alguien te pida algo para “ya”, no implica necesariamente que tengas que parar en el acto lo que estás haciendo tú. Puedes esperar a terminarlo (o pausarlo en un buen punto), y luego por supuesto atender lo que te han pedido. Pero esa inmediatez, prisas e impulsividad a la que te acostumbra tu Bandeja de Entrada, hace que cada vez trabajes confundiendo las cosas.

Menos claridad y pausa para pensar

Es difícil pensar con claridad en un campo de minas. Sobre todo si no miras más allá de lo último que te ha entrado y tu mente está enredada con notificaciones y el «tengo que responder ya». Es cierto que en el Correo se pueden tomar rápidas deciciones pero, ¿crees que es un buen lugar para analizar, innovar o pensar de forma creativa? ¿Y para coordinar, liderar y transformar en serio?

Menos nivel como profesional o directivo

Esto, en el fondo, es una consecuencia de todo lo anterior… Como el tono de tus acciones y elecciones diarias lo marcan principalmente los mensajes que llegan a tu Bandeja, ese es el nivel que empiezas a dar cada día. El que menos lo notas eres tú, pero se empieza a ver en tu trabajo, aportaciones, soluciones, propuestas… Y por supuesto lo ven los demás.

Prioridades menos prioritarias

Cuando decides vivir en el Correo… ¿dónde quedan tus verdaderas prioridades? ¿Cuánto Tiempo, Energía y Atención vas a dedicar a lo más importante de tu trabajo? ¿Cuándo vas a encontrar la pausa, claridad e intensidad que tú sabes que exigen las cosas importantes? ¿Vas a recurrir a lo que hice yo de “buscar huecos” en el día? Las prioridades de verdad, o van delante de lo demás, o solo son palabras. ¿Y sabes qué les pasa a las palabras? Que se las lleva el Correo.

¡Viva el Correo! Pero con Hábitos. Marca tú las reglas, toma el control y utilízalo tú a él… O será él el que te utilice a ti.

La entrada Esto es lo que te pasa cuando vives en el Correo aparece primero en ThinkWasabi.


domingo, 19 de noviembre de 2017

5 principios básicos de la eficacia personal

Por: David Torné

No te voy a engañar. Aplicar GTD al 100% es complejo. Necesitamos tiempo para asentar los nuevos hábitos que impone el sistema.

Nos impone una nueva forma de trabajar. Nos cambia en muchos aspectos y a veces hasta nos desborda.

¿Necesitas dar un giro tan profundo?

En “Organízate con eficacia” el mismo David Allen nos dice que aunque no consigamos implementar el sistema al 100%, aunque sólo nos quedemos con una o dos ideas, mejoraremos nuestra productividad.


Detrás #GTD se esconden una serie de principios básicos para la productividad personal
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Te diré que sin esfuerzo no hay premio, lo de “no pain no gain”. Hace falta una inversión mínima de energía y compromiso para conseguir algo tangible. Invierte este capital inicial en entender y aplicar a tu propio sistema los principios básicos.

Quiero mejorar mi efectividad, mi forma de hacer las cosas. Hacerlas mejor o simple-
mente conseguir hacerlas.

He intentado seguir los consejos que das en tu blog para trabajar con GTD pero ha sido 
imposible. Anoto el que surge y trabajo con el sistema de listas pero hay cosas que me 
cuestan mucho como procesar al final del día o hacer las revisiones.

He conseguido trabajar durante unas semanas así pero lo he acabado dejando. Dedico más 
tiempo a organizarme que a hacer las cosas que tengo pendientes.

¿Soy un desastre o este sistema no es para mí?

¿Te suena esta historia?

No eres un desastre, créeme. Todos nos hemos sentido sobrepasados siguiendo al pie de la letra la metodología del señor Allen. Quizá no necesitas todo lo que ofrece o quizás puedes empezar con algo menos ambicioso …

Puedes dejar de lado GTD pero tu sistema debe seguir unas pautas para que eviten los componentes erráticos de siempre:

1. Evitar la reacción y la toma de decisiones en caliente

Cuando te llega cualquier asunto y tomas una decisión al momento interrumpes tu actividad. Dedicas energía a cambiar el foco de atención. Una pequeña fuga en tu eficacia personal.

“Al final del día todos los pequeños dispendios quedan más de lo que parece”

Si además no dispones de la serenidad adecuada… Estás enfadado, triste o simplemente cansado… Es probable que tomes una mala decisión.

Si te proponen participar en un proyecto personal o profesional en un momento de euforia es probable que tomes la decisión sin tener en cuenta todo lo que implica:

El tiempo real de lo que dispondrás, a lo que vas a tener que renunciar o los beneficios indirectos (oportunidades, contactos y buenos momentos) que te puede proporcionar…

Demorar la decisión unas horas o unos días ayuda a decidir de forma más asertiva.

Por eso son tan importantes los hábitos de capturar y transformar todo lo que tengas en tus bandejas de entrada.

Dispones de una vía para evitar las interrupciones y sabes que al procesar  vas a dedicar toda tu atención a tomar las decisiones oportunas en las condiciones adecuadas.

2. Revisar/reflexionar sobre tus asuntos

Necesitas revisar de forma sistemática tus asuntos.

Revisar siempre el mismo momento y con los mismos criterios. Crear un proceso sencillo y funcional:

  • Una revisión diaria de 10 minutos para revisar que has hecho hoy y que harás mañana.
  • Una revisión semanal para revisar el sistema de listas, decidir en qué trabajarás la próxima semana y revisar la agenda 4-6 semanas vista.

Realizándose las siempre en el mismo momento (del día y la semana) y siguiendo siempre los mismos puntos (crea una checklist).

Renunciar a revisar significa perder la perspectiva de lo que tienes que hacer a continuación y aceptar la degradación de tu sistema de listas.

3. Listas de acciones ajustadas a la realidad

No pierdas el tiempo pensando y repensando tu sistema de listas. Crear un sistema de listas que se ajuste a tu realidad y céntrate en tu actividad.

“Trabajar en tu sistema de listas da sensación de control pero no te aporta nada en concreto”

Aquí tienes unas ideas sobre cómo montar tu sistema de listas con GTD, Autofocus, o uno personalizado según las necesidades.

Busca un soporte/herramienta para implementarlo sencillo y directo: Papel y bolígrafo, una herramienta sencilla o algo específico para tu método.


Quién soluciona tus problemas eres tú, la tecnología sólo es un medio
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4. Saber que hacer según el momento

Cambias la forma como te relacionas con tu actividad y esto incluye como la llevas a cabo. Según tu energía -capacidad de atención y concentración – en un momento concreto puedes asumir unas u otras tareas.

Divide tu lista de acciones según su exigencia (alta, media, baja) para que te sirva de guía sobre que hacer según tu estado actual.

Crea una lista de pequeñas acciones que puedas hacer en cualquier momento, para llenar huecos en tu jornada.

5. Establece límites

Mi último consejo está fuera del sistema de productividad.

Establece límites a tu actividad. No dejes que el trabajo invada todo lo demás ni caigas en la trampa de mantenerte ocupado desperdiciando tiempo de calidad para el esparcimiento.

Fija señales para dejar de trabajar. Pueden ser alarmas, la revisión al final del día… Un punto que te indique que debes parar ya.

Saber despegarse de la actividad cada día y descansar durante el fin de semana es tan importante como darlo todo cuando te centras en la actividad en sí.

Photo by valor kopeny on Unsplash


viernes, 17 de noviembre de 2017

«Brechas atencionales»: Qué son y cómo gestionarlas

Por: José Miguel Bolívar

En la metodología de efectividad personal OPTIMA3®, una «brecha atencional» es la situación que se produce cuando cualquier elemento imprevisto interfiere con un estado de atención efectiva, es decir, con un estado de atención receptiva o de atención proactiva.

Ya sabemos que la efectividad está estrechamente ligada a la gestión de la atención o, mejor dicho, a la gestión de los tres tipos de atención. En este sentido, decimos que una persona es efectiva cuando es capaz de prestar el tipo de atención adecuado, a las cosas correctas, según las circunstancias.

La definición anterior integra los dos componentes de la efectividad: eficacia y eficiencia. Eficacia porque se trata de prestar atención a las cosas correctas; eficiencia porque se trata de prestar el tipo de atención adecuado según las circunstancias.

La efectividad sigue alejada de las organizaciones

Como bien dice mi amigo David Sánchezla efectividad sigue alejada de las organizaciones, lo que se refleja en que la mayoría de profesionales, en la mayoría de las organizaciones, presta – la mayoría del tiempo – el tipo de atención inadecuado a las cosas incorrectas.

En concreto, prestar el tipo de atención inadecuado a las cosas incorrectas significa prestar atención reactiva a cosas distintas de las que aportan el máximo valor añadido. Esta es la explicación de por qué sensaciones como la de «no ha parado de hacer cosas en todo el día y no he hecho nada» son tan habituales.

La atención reactiva tiene casi tan poca utilidad a día de hoy como las muelas del juicio. Ambas cosas siguen estando ahí, pero su razón de ser prácticamente ha desaparecido.

La atención reactiva, característica del «sistema de alerta» gestionado por el Sistema 1 del que habla Kahneman, jugaba un papel clave para la supervivencia en la era de las cavernas, pero carece de sentido en el día a día actual de cualquier profesional del conocimiento.

Casi nada es «urgente»

Como afirmaba Peter Drucker, en el trabajo del conocimiento no existe ninguna «emergencia» que no resista al menos noventa minutos. Yo me atrevo a ir un paso más allá y afirmo que, a no ser que trabajes en las urgencias de un hospital o en algo similar, las «emergencias» en el trabajo del conocimiento simplemente no existen.

Existen cosas que requieren un tiempo de respuesta breve, pero en ningún caso una respuesta inmediata, entendiendo como respuesta inmediata la que obliga a abandonar de forma instantánea todo lo que estás haciendo para hacer lo que exige la «emergencia».

A la mayoría de las personas nos gusta considerarnos imprescindibles y creer que salvamos al mundo varias veces al día, todos los días. Lo único malo de esas supuestas emergencias es que rara vez lo son en el mundo real y que únicamente existen en nuestra mente y en nuestras creencias.

Las «emergencias» son atractivas porque aumentan la adrenalina en nuestro circuito sanguíneo. Además, tienen la enorme «ventaja» de que no requieren «pensar» sino únicamente «hacer». Y, por si todo esto fuera poco, nos sirven como excusa perfecta para justificar por qué no hacemos lo que realmente tendríamos que estar haciendo.

La realidad es que, analizadas objetivamente, una gran parte de esas supuestas «emergencias» podría gestionarse sin problema unas horas, o incluso unos días, más tarde y que otra gran parte de ellas ni siquiera debería ser gestionada en absoluto, sino que tendría que ser directamente ignorada.

La atención reactiva es una concesión a la inefectividad

La efectividad de los profesionales del conocimiento puede evaluarse fácilmente analizando qué porcentaje de su atención es injustificadamente reactiva. Para que quede claro, la atención reactiva únicamente está justificada ante «emergencias» reales: un terremoto, un incendio en la oficina, un compañero que sufre un accidente…

La máxima efectividad se alcanza cuando la atención reactiva injustificada es nula. En consecuencia, cualquier concesión a la atención reactiva injustificada es una concesión a la inefectividad.

En el entorno VUCA actual, sufrir múltiples «brechas atencionales» a lo largo del día es un riesgo que afecta a cualquier profesional del conocimiento. Las causas de algunas de estas «brechas atencionales» serán de origen externo (colegas de trabajo, llamadas telefónicas…) y otras serán de origen interno (cosas de las que te acuerdas de repente, ideas que se te ocurren…).

Cuando aparece una «brecha atencional», lo primero que hay que hacer es evaluarla, a fin de identificar cuál es el tipo de atención adecuado para gestionarla. Si se trata de una «emergencia objetiva», entonces está justificado aplicar la «atención reactiva» para gestionarla. Esto solo debería ocurrir en el 1 por ciento, o menos, de las situaciones.

Cómo gestionar una «brecha atencional»

Cuando no se trata de una «emergencia objetiva», es decir, en el 99 por ciento restante de las situaciones, hay tres formas posibles de gestionar la «brecha atencional»: dos de estas tres formas son efectivas y una de ellas es inefectiva.

La forma inefectiva de gestionar una «brecha atencional» es atenderla.

Cuando decidimos atender una «brecha atencional» injustificada, lo que estamos haciendo es gestionarla de manera inefectiva, ya que dejamos que sea la «brecha atencional» quien gestione nuestra atención en lugar de ser nosotros quienes la gestionamos.

Una forma efectiva de gestionar una «brecha atencional» es «registrarla».

«Registrar» es uno de los hábitos de OPTIMA3® sobre el que escribiré en breve (y cuando lo haga editaré este post e incluiré el enlace correspondiente). Por ahora, podemos decir que «registrar» tiene que ver con asegurarnos de que cualquier elemento que ha causado una «brecha atencional» entre en un sistema externo de confianza para ser gestionado más adelante aplicando la atención proactiva.

La forma más efectiva de gestionar una «brecha atencional» es evitarla.

La mejor efectividad siempre es la proactiva. Muchas de las «brechas atencionales» que minan nuestra efectividad serían fácilmente evitables adoptando unos pocos hábitos sencillos. Porque, independientemente de lo imprescindibles que nos creamos, lo cierto es que es completamente innecesario vivir pendiente del email y del teléfono.

Conclusión

En un entorno hiperconectado en el que todo cambia rápidamente, las «brechas atencionales» suponen unos de los principales retos a los que se enfrenta cualquier profesional del conocimiento.

Aunque gestionar una «brecha atencional» de manera efectiva es algo muy sencillo (tan simple como registrarla o, mejor aún, evitarla), la falta de hábitos adecuados y el pensamiento de grupo hace que muchas personas estén convencidas de que el «estado permanente de emergencia» que padecen es algo inevitable y con lo que tienen que aprender a vivir.

Afortunadamente, cada día son más las personas que saben que otra realidad es posible, porque es en la que viven. Tú también puedes decidir, porque está en tu mano, si quieres aprender a gestionar las «brechas atencionales» o ser víctima de ellas.


lunes, 13 de noviembre de 2017

Check list de un profesional del marketing digital para estar al día

Por: Carlos Carbellido Monzó

Un profesional del marketing digital siempre ha de estar al tanto de qué ocurre en un sector tan cambiante como es el online. Cada día las redes sociales presentan nuevas funcionalidades, aparecen nuevas APPs y surgen nuevos modelos de negocio digital. Estar al tanto de todo ello es clave para integrar este conocimiento en las estrategias digitales de nuestros proyectos. Pero las obligaciones laborales o personales del día a día y el poco tiempo del que disponemos hace que esto no sea tarea fácil. Por ello, en este artículo explico 10 consejos que nos ayudarán a estar al tanto de todas las novedades del mundo digital y así, mejorar nuestra competitividad profesional.

Digital Marketing

10 consejos para ser un excelente profesional del marketing digital.

  1. Haz networking con otros profesionales. Asistir a un curso o máster de marketing digital, participar en afterworks o acudir a congresos como el organizado por Marketing and Web o eventos sectoriales son una excelente oportunidad para conocer gente de tu profesión, intercambiar ideas, opiniones, formas de trabajar y de estar al tanto de cuanto sucede en tu profesión, tanto a nivel social como en cuanto tendencias. Organiza tu agenda, comprueba que llevas suficientes tarjetas de visita en la cartera y… ¡Y a conocer gente!
  2. Cursa formación especializada. Pero ojo, no cualquier curso sirve. En su momento, en el artículo Consejos para ser un excelente community manager cité la importancia de tener formación en marketing y comunicación si somos profesionales de esta rama del marketing. Mi consejo es apostar por másters o postgrados de marketing digital y ampliar conocimientos en seminarios o talleres más especializados. Un profesional del marketing digital siempre ha de estar en contínuo reciclaje, por lo que jamás debe abandonar las aulas.
    Cuando alguien me pregunta por algún máster o programa superior siempre recomiendo aquellos que yo he cursado. En este caso, mi apuesta es ICEMD. Sus aulas son una oportunidad para hacer networking, conocer otros profesionales del marketing y la comunicación y mejorar nuestros conocimientos en marketing digital, analítica web, e-commerce, social media manager o posicionamiento web.
    Esta semana comienza en Valencia y en Gandia su Programa Superior en Marketing Digital. Una oportunidad para conocer las estrategias de marketing y publicidad específicas para el mundo online, fundamentales para triunfar en un mercado que opera dada día más en el entorno digital. Si quieres más información sobre este curso, consulta su programa. Comienza en noviembre.

    “Un profesional del marketing digital nunca debe abandonar las aulas”
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  3. Pero no debemos descuidar otro aspecto, el autoaprendizaje. El trabajo del día a día es clave. Importante es la teoría, pero mucho más es la práctica. La mejor escuela es el trabajo diario, el aprender probando nuevas fórmulas y analizando resultados. Sólo así logremos saber qué nos funciona mejor y que no.
  4. Suscribirte a blogs de marketing online. Existen infinidad de bitacoras de marketing online y social media, pero no todos aportan contenido de valor. Saber cuáles son las mejores fuentes te ahorrará mucho tiempo y te aportará conocimientos. Los buenos blogs son aquellos que exponen novedades, te ayudan o te resuelven un problema. El resto, aquellos que cuentan lo mismo que otros ya contaron, es mejor pasarlos por alto. Yo te aconsejo estos 10 blogs de marketing digital, aunque no son los únicos. Y si me lo permites, también te sugiero suscribirte a éste.
  5. Sigue en Twitter a influencers o suscribirte a listas. Twitter, la red social que tantas veces han anunciado su muerte, es clave a la hora de estar al tanto de todo lo que ocurre en tu sector. Sigue a usuarios que realmente compartan tweets de interés, con links a artículos de gran valor, tanto propios como de terceros, que difundan novedades y que publiquen con frecuencia. Mi consejo es seleccionar muy bien a quién seguimos, y no hacerlo sin ningún criterio con el único objetivo aumentar el número de seguidores.
    También aconsejo crear listas temáticas (Mejores SEOs, TOP Bloggers Marketing Digital…) para así tener ordenadas las cuentas que seguimos. Nos resultará luego mucho más fácil encontrar contenido de valor.

    En Twitter, sigue a usuarios que realmente compartan tweets de interés
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  6. Lee libros de marketing digital. Seguro que si eres un apasionado del marketing digital tu despacho está lleno de libros de social media, estrategia de marketing digital, analítica web… Aunque muchos de estos libros tienen el handicap de quedar desactualizados al poco tiempo. En este artículo que escribí en su día recomiendo estos cinco. Todos ellos de obligada lectura.
  7. Lee e-books e inscribete en webinars. Internet nos pone al alcance infinidad de material formativo, aunque no siempre todo es de la calidad deseada. En función de su valor – nadie da duros a cuatro pesetas – y de quién firma este material, inscríbete en seminarios online o lee e-books sobre los temas de marketing online que más te interesen.
  8. Visualiza vídeos en Youtube. Hay quien en Internet ve series, videoclips, películas… o quienes como yo, somos tan freakys que aprovechamos los viajes en tren para ver vídeos de ponencias de congresos a los que no pudiste asistir o vídeos de expertos en marketing digital. Posiblemente sea una de las mejores fórmulas más amenas de aprender sobre marketing digital.
  9. Crea alertas por keywords temáticas. Una buena metodología para conocer cualquier novedad sobre un determinado tema es crear alertas en Google Alert. Si quieres estar al tanto de todo lo que acontece alrededor de Facebook, WordPress o Instagram, por citar algún ejemplo, da de alta estos términos en el sistema de alertas de Google. De este modo, con la periodicidad que desees, recibirás un mail a modo de clipping con todos los artículos publicados que contengan esos términos. Te aconsejo gestionar estas alertas o las suscripciones a los distintos blogs con la herramienta Feedly.
  10. Participa de forma activa en foros y grupos. Es importante que participes en grupos de discusión de LinkedIn o Facebook o en otro tipo de foros. Pero no de cualquier forma. No publiques contenido sobre tu empresa sin justificación. Esto es SPAM. Participa resolviendo las dudas de otros usuarios, compartiendo artículos que hayas encontrado y que respondan a algún hilo de discusión. Pregunta las dudas que te surjan en tu día a día o cómo otros resuelven algo que tú no sabes cómo abordar. Así, además de darte a conocer, te ganarás el respeto de otros usuarios.

Con todo ello, lograrás el difícil reto de estar al tanto de todo lo que acontece en el apasionante mundo digital. Como podrás comprobar, además de tiempo, se requiere mucha pasión y entusiasmo. ¿Y tú? ¿Qué haces para mantenerte al día. ¡Cuéntanoslo! Es tu turno.


domingo, 12 de noviembre de 2017

Mindset de éxito: las 6 trampas que debes evitar para conseguir una actitud emprendedora que te lleve a conseguir todo lo que te propongas

Por: Franck Scipion
Actitud emprendedora

Cada día me encuentro con una nueva persona que me dice cosas como estas:

  • “Franck, llevo meses intentando lanzar mi blog pero nunca termino de dar el paso porque…”.
  • “Quiero triunfar con mi blog, pero tengo prisa y necesito hacerlo ya o…”.
  • “Siempre dejo tareas por hacer, los to do’s se me amontonan y al final nunca lanzo…”
  • Etc, etc, etc.

Todo este tipo de frases, que se resumen en tareas sin terminar y planificaciones interminables, se resumen en una sola cosa: una actitud emprendedora nula y un desconocimiento del mindset de éxito.

Ellos, tú y yo hemos caído en las trampas que tu cerebro procrastinador te presenta a diario. Ahora que has decidido lanzarte y montar tu blog de una vez, esa procrastinación es todavía más potente y no te deja avanzar.

Por este motivo pienso que, antes de dedicarte a pensar en qué temática debe tener tu blog, cómo debes estructurarlo, el diseño que vas a utilizar, sobre qué vas a hablar, etc, etc es importante abordar el propio mindset del éxito y tu actitud emprendedora.

Si no conoces las trampas que te va a presentar tu cerebro, acabarás cayendo en ellas sin remedio y tu actitud acabará por hundirte. Te retrasarás, no avanzarás y puede que te quedes en la casilla de salida para siempre.

Aun así, si caes en alguna trampa… no pasa nada. Yo he caído, tú caerás y no conozco nadie que haya llegado alto sin haber caído alguna vez en ellas.

Lo importante es que, si estás pensando en lanzarte a la piscina ya, leas este post y conozcas las trampas. Una vez las conozcas, podrás ver si aparecen, identificarlas, reaccionar a tiempo y no dejar que te impidan despegar.

¿Preparado para recorrer este camino lleno de trampas?

Trampa Nº 1: no soy suficiente experto

A menudo el primer miedo que tienes a la hora de emprender es creer que no sabes lo suficiente sobre tu temática como para poder enseñar a nadie.

Te diré qué es lo que pienso yo: no necesitas aprender más cosas sobre tu temática, ya eres experto suficiente hoy.

Una de las preguntas más comunes que me hacen los novatos es básicamente “no me siento experto suficiente para tener un blog, ¿quién soy yo para poder tener un blog en la temática X?”.

expertise en el blogging

En este gráfico creo que queda muy clara la situación del mercado. Por si no lo entiendes, te lo explico fácilmente.

El eje Y (vertical) representa el tamaño del mercado y el eje X (horizontal) representa el nivel de expertise, experiencia o conocimiento que tiene ese mercado. Y cuando me refiero a mercado me refiero a cualquiera casi sin excepción.

Veamos qué actores tenemos en él:

  1. Cracks de EE.UU: son los que inventan en tu mercado. Figuras visibles a nivel mundial que, en un 90% de las ocasiones, provienen de Yankeelandia.
  2. Cracks en español: gente que está replicando lo que están haciendo estos 2 o 3 cracks en Estados Unidos y que se han hecho dueños de esta temática en España o en el país de habla hispana que te corresponda. Tienen un nivel de expertise importante y probablemente superior al tuyo, pero se pueden contar con prácticamente los dedos de las manos.
  3. Tú: te he puesto un poco más a la izquierda en esta curva, donde claramente no llegas a estas figuras visibles en español ni a estos cracks en Estados Unidos -ojalá algún día los superes-, pero ahí estás tú. Llevas tiempo, sabes muchas cosas y estás por encima de casi todo el mercado… pero estás obsesionado con esas pocas figuras visibles en español y en Estados Unidos. Sufres una comparación destructiva y sin sentido, ya que si llevas 2 años y ellos 10 no tiene ni pies ni cabeza hacerlo. Estás comparando peras con manzanas y no deberías hacerlo, céntrate en ti y en las personas que tienes detrás.
  4. Novatos: el 98% del mercado. Todos saben menos que tú, están dispuestos a comprar tus cursos y servicios si los ofreces de la forma adecuada y son posibles consumidores de todo tu conocimiento y expertise. Esta es la gran mayoría que te debe obsesionar y no la de la derecha.

Hay una metáfora muy simple de todo esto.

Piensa en una carrera popular. Cuando te pones a correr siempre miras a ese montón de personas que llevas delante y piensas “estoy muy atrás, debería ir más rápido”. La cosa se pone difícil y puedes llegar a desesperarte.

Yo te recomiendo que te des la vuelta. Mira atrás y observa ese montón (mucho más grande) de personas que están detrás de ti.

No hay tantas diferencias entre la carrera popular y este gráfico. No tienes que ser el más rápido ni el experto Nº en la temática ni tienes que compararte con las figuras visibles.

Date la vuelta, disfruta viendo que el 98% del mercado son novatos que no han leído ni un libro sobre la temática y relájate.

Piensa que, hoy en día, con que hayas leído un par de libros sobre tu temática ya eres un experto.

Pero, ¿un experto para quién? Pues para todos esos novatos que no han arrancado su camino todavía.

Con ese conocimiento ya eres capaz de aportar valor y conseguir esos ansiados fans y clientes.

Obviamente, no te puedes equiparar a las figuras visibles en español o en habla inglesa, pero ya tienes la capacidad de aportar valor para los que están arrancando con tu temática y es ahí donde quiero que te obsesiones.

Con el paso del tiempo, a medida que vayas blogueando, irás también haciéndote más experto y la comparación no será tan odiosa con estas figuras visibles. Y en 5 años, que no habrás visto pasar, te habrás hecho un experto muy, muy experto en tu temática.

Por favor, deja de mirar a las personas que están más adelantadas que tú en el camino y céntrate en las que ya puedes ayudar hoy.

No necesitas aprender más sobre tu temática.

No necesitas una acreditación ni un diploma más para poder empezar a ayudar desde ya a la gente que tiene interés en tus temas.

ACTITUD EMPRENDEDORA Nº 1: deja de obsesionarte con intentar ser igual de bueno que otros profesionales que te llevan años o décadas de ventaja y obsesiónate con satisfacer las necesidades del 98% de posibles clientes que tienes en tu mercado.

Trampa Nº 2: la sobrepreparación es una ilusión

Ningún plan aguanta más de 5 minutos en el mercado.

Dilo alto conmigo: no a la sobrepreparación.

Cada vez que organizo un evento presencial suele haber una o varias personas que me dicen que me están siguiendo desde años (algunos desde el año 2010) y que todavía no han lanzado su proyecto.

Siguen estudiando, haciendo cálculos de no sé qué y al final han caído en la trampa de siempre estar buscando y estudiando más cosas, haciendo más números para, al final, nunca lanzarse.

Yo suelo hacer planes, planes sencillos que pueden caber en un par de hojas A4 como mucho y que se pueden hacer en un par de días.

Hago estos planes porque me ayudan a mentalizarme para el reto que me está esperando y porque me tengo que preparar a nivel mental para estas actividades.

Pero luego me lanzo y ajusto con los inputs reales del mercado.

Después de más de 20 años de experiencia en negocios sigo equivocándome de forma sistemática con todas mis previsiones de ventas. Hasta que no tengo ventas reales no puedo hacer previsiones con criterios, así que no creo que necesites más de 7 días para lanzarte en tu aventura de Extreme Blogging.

Este es el período de tiempo que necesitas para prepararte, pero la mayoría de las respuestas no las vas a tener ni las vas a conseguir alargando esta fase de preparación porque ningún plan resiste el paso del papel a la realidad.

Puedes tener un montón de ideas, pero hace falta lanzar tu idea en el mercado y empezar a trabajar con datos reales, lectores reales, clientes reales que rechacen tu oferta y ahí sí empiezas el camino hacia el éxito.

Pero hasta que lanzas tu blog no tienes absolutamente nada, así que ojo con alargar al infinito tu fase de preparación de lanzamiento de tu proyecto.

ACTITUD EMPRENDEDORA Nº 2: lánzate al mercado con un Blog Mínimo Viable y valida todas tus hipótesis sobre la marcha trabajando en la vida real y no en un papel.

Trampa Nº 3: la perfección es nociva

Te animo a rechazar todo afán de perfección. La perfección es pérfida, es realmente nociva y te impide disfrutar de tus avances porque siempre va a haber un detalle que hace que no estés contento.

Esto es muy triste porque no vas a disfrutar de lo que aprendes y del camino que estás recorriendo. Odio la perfección y creo que no te servirá de (casi) nada en tu camino.

Pero sobre todo el afán de perfección es la excusa perfecta para retrasar las cosas una y otra vez:

  • “No tengo suficientes posts escritos en el blog”.
  • “No tengo el diseño que quiero”.
  • “Todavía no he instalado el plugin X o Y”.
  • “No puedo medir las visitas en Google Analytics“.
  • “Bla, bla, bla”.

Siempre va a haber una excusa para no lanzarte, no avanzar y no empezar a trabajar con datos reales. Con lo cual, di que no a la perfección. La perfección es una excusa para no hacer.

Es un elemento que te impide disfrutar de todo lo que vas aprendiendo y de las pequeñas victorias que estás cosechando cuando lanzas tu blog por vez primera. Cuando empiezas es totalmente normal sentir vergüenza con lo que estás haciendo. Yo también la he tenido.

Recuerdo mi primer blog y era un blog muy feo. Recuerdo también mis primeros artículos o mi primer vídeo y me da una auténtica vergüenza tenerlos ahora.

Siguen publicados ahí y me sirvo de estos ejemplos en algunos de mis talleres presenciales para enseñarle a la gente que todos hemos empezado algún día y que con la práctica mejoramos muy rápido.

El secreto del éxito y de dominar una técnica, sea cual sea esta técnica, pasa por la repetición y al principio las cosas que hacemos son muy aproximadas.

¿O acaso nacimos músico de élite? ¿O de la noche a la mañana nos transformamos en un concertista o deportista de élite?

Pues no, no es así.

No te exijas a ti en el mundo del blogging cosas que nunca te exigirías en otras temáticas como pueden ser el deporte o la música.

No te preocupes, con la práctica vas a mejorar muy rápido y sobre todo te animo a centrarte en los progresos que estás haciendo, escuchar a tus clientes en tu blog y ponerte a trabajar bajo demanda para ellos resolviendo sus dudas.

¿Por qué? Porque ellos entienden mucho más de perfección que tú y saben qué esperan de ti.

No intuyas, tu intuición se equivoca. Escucha lo que te dicen tus lectores y tus clientes. Ellos te van a guiar hacia el producto perfecto.

En definitiva, “hecho” siempre es mejor que “perfecto” y tienes que integrar este hábito en tu rutina de trabajo.

ACTITUD EMPRENDEDORA Nº 3: olvídate de la perfección y busca siempre la acción. Es mejor avanzar con algo imperfecto que quedarte para siempre estancado en la nada por querer hacerlo todo 100% perfecto.

Trampa Nº 4: el síndrome del soberbio durmiente

Sintoma Nº 1: “Esto ya me lo sé”. Una y otra vez frente a muchos temas que intentan enseñarte.

Es fundamental que tengas una mente abierta. Si no la abres, te cerrarás a los nuevos conceptos que te presenta un formador y te estarás haciendo un flaco favor, ya que no aprenderás. Y además, con aprender no es suficiente.

Hace falta validar estos conocimientos con experimentos. A veces me topo con alumnos que me dicen que ya se saben lo que les enseño. Puede que sea verdad o no, da un poco igual. Pero la soberbia, en todas sus formas, mata.

Aunque hayas escuchado, aunque hayas leído muchos blogs o muchos libros y quizás hayas aprendido alguna estrategia en un taller presencial o en una Masterclass en la que escuchas a un experto contarte su propia experiencia, si no has implementado lo que te han enseñado en tu propio proyecto la verdad es que no sabes nada. No has validado estos conocimientos.

La sabiduría de los ancianos nace de 2 cosas inseparables: conocimientos -por un lado- y experimentación para consolidar estos conocimientos con el objetivo de que entren a formar parte del ADN de tu cerebro y forma de pensar.

Sin experimentación no terminas de validar tus conocimientos. Esto que te estoy comentando nos pasa a todos, todos pecamos en algún momento de soberbia. Sí, somos todos un poco soberbios. Yo el primero.

Por ejemplo, llevo años, literalmente años, leyendo y formándome en diagonal -como digo yo- sobre webinars. De paso, me he gastado miles de dólares en el camino porque sabes que las formaciones en la blogosfera inglesa son muy buenas, pero son muy caras.

Tan solo me he puesto a experimentar en serio con los webinars en 2016. Los he implementado de verdad en mi negocio y enseguida todo aquello que he leído empieza a tomar forma.

Cuando yo creía, a veces, por soberbia que me estaban contando cosas que ya sabía, al ponerme en marcha e implementar estos webinars en mi propio negocio mi perspectiva ha cambiado por completo.

Por fin entiendo cosas que me estaban comentando los mentores sobre estos temas. Ahora lo entiendo porque trabajo de forma activa con estas herramientas y las ventas se están disparando por arte de magia.

Para aprovechar los conocimientos y esa formación de la que te hablo te voy a dar 2 claves fundamentales:

  1. Céntrate en una única cosa a la vez: no te metas en 17 trainings con 17 objetivos distintos. Si entras en uno, tu objetivo es completarlo antes de pasar al siguiente. Si tu training es de cómo crear un blog, cosas como autoresponders, funnels, webinars automatizados y demás te sobran. Además, que siempre este training sea exactamente el que necesitas ahora mismo para progresar y no uno que esté varios pasos por delante.
  2. Implementa todo lo que leas: da igual que te formes con trainings, cursos de pago, blogs o lo que quieras. Implementa lo que aprendes y no te quedes solo leyendo. Implementa esa única cosa en la que te has centrado, avanza y consigue los objetivos marcados.

No colecciones cursos, te quedes siempre a medias y seas un soberbio durmiente. Apaga las distracciones, trabaja en esa formación que tienes y cumple los objetivos.

ACTITUD EMPRENDEDORA Nº 4: no te cierres a lo que te cuenten tus mentores y formadores y aplica todo lo que aprendas. Si no pasas a la práctica no aprenderás nada y tendrás mucho conocimiento vacío en el cerebro.

Trampa Nº 5: el agobio del objeto que brilla

Siempre habrá una herramienta nueva que probar.

Siempre habrá una nueva táctica increíble que le ha funcionado a ese blogger y que deberías aplicar en tu blog.

Siempre habrá un post impresionante que debes de leer sí o sí si no quieres quedarte atrás.

Y siempre habrá mil cosas que “debes hacer”. Y luego dirás que estás agobiado.

Simplemente ese agobio está unido a la perfección. Al querer esa perfección siempre descubres nuevas cosas que estudiar y, con el paso del tiempo, en 30 días te encuentras con una lista interminable de tareas.

Te reto a hacer una cosa: coge esa lista de tareas y elimina el 99% de lo que tienes en menos de 60 segundos.

No necesitas ese plugin, no necesitas esa táctica ni necesitas leerte ese maldito post.

Si eres novato es normal que no tengas criterios para saber qué es relevante o por dónde ir, pero para eso están los mentores que funcionan como guías a corto plazo.

Acepta que aprender puede ser lento. No tengas prisa. Te agobias porque te centras en el resultado: ya quieres ser libre, ya quieres viajar por el mundo, ya quieres obtener ingresos automatizados a los 30 días y esto no puede ser, esto no funciona de esta forma.

Tan solo deberías disfrutar con el proceso. Si tan solo quieres crecer como persona, siendo un mejor blogger cada día del año, te garantizo que terminarás ganando mucho dinero y que no tendrás esta sensación de estar agobiado.

No te exijas demasiado a corto plazo. Lo fundamental es el viaje, no tanto el destino.

ACTITUD EMPRENDEDORA Nº 5: deja de probar todo lo nuevo que sale al mercado y céntrate en avanzar con lo que ya tienes. Y si quieres probar algo nuevo, hazlo en orden trabajando con una sola cosa a la vez.

Trampa Nº 6: la procrastinación como consecuencia de las trampas anteriores

Última trampa: procrastinar como el que más.

Para vencer la procrastinación hay que proyectarse a ámbitos temporales muy, muy cortos.

La procrastinación es el tercer amigo de la banda, por decirlo de alguna forma, ya que siempre va unido con la perfección y el agobio.

Empiezas con ganas de perfección, te agobias enseguida y al final, por culpa de este agobio, te das cuenta que no puedes atender a todo lo que te has marcado en el planning y empiezas a procrastinar.

La motivación baja, y a partir de ahí, entramos en un círculo vicioso negativo descendente que te conduce al abandono del blog a los pocos meses.

Este es el círculo vicioso que hay que romper: perfección-agobio, agobio-procrastinación.

La motivación es fundamental en un proyecto que se está lanzando y tienes que poder nutrirte de las pequeñas victorias. Mi secreto para resolver este tema de la procrastinación presupone trabajar los ámbitos de la perfección y del agobio -por un lado- y también trabajar a una escala temporal muy corta.

Si trabajas de forma muy intensa pero corta, tendrás todo el derecho de descansar después.

Hay que vivir la vida de forma peligrosa, salir de la zona de confort, apuntar a la luna, anunciarlo a tu audiencia, dar la cara de forma pública. Puede que al final no llegues a la luna, pero sin darte cuenta tu proyecto habrá despegado, estarás volando y te parecerá normal.

Hay que tener ambición para las cosas, porque si al final no te marcas objetivos ambiciosos no terminarás de dar pasos de gigante.

Y sobre todo tienes que exigirte a muy corto plazo, no proyectarte en proyectos que pueden durar semanas o meses, porque es ahí donde la procrastinación suele hacer daño.

Si trabajas en proyectos en ámbitos de unos días, una semana como mucho, vas a darte cuenta de que estás avanzando muchísimo más. Además, obviamente, tendrás que plantearte objetivos más razonables.

En una semana no puedes pasar de tener un blog que no genera ingresos a un blog que genera 10.000 euros al mes. Esto no funciona así.

ACTITUD EMPRENDEDORA Nº 6: ponte plazos temporales muy cortos y objetivos fáciles de alcanzar para no procrastinar. Cuanto menos tiempo necesites y menos dificultad tengan esas tareas, más fácil será conseguir pequeñas victorias.

¿Qué actitudes ganadoras deberías trabajar?

Conoces las 6 trampas que pueden destruir tu negocio incluso antes de lanzarlo. Y bien, ¿cuáles son las actitudes que debes trabajar para superar estas trampas? ¿Qué puedes hacer para caer en ellas?

Muy simple: deberías trabajar estas 6 actitudes ganadoras para emprender de forma rápida, sana y productiva.

#1 Me gusta fracasar

El fracaso es la antesala del éxito.

Nadie consigue algo sin haber fracasado antes. Y si lo hace, tarde o temprano fracasará antes de conseguir su próximo éxito.

No tienes que buscar la perfección y el éxito. Simplemente debes fracasar mucho, barato y rápido para aprender qué es lo que no hay que hacer y cómo hacerlo bien.

Si fracasas rápido y barato encontrarás la forma de triunfar al mismo “precio”.


Si fracasas rápido y barato encontrarás la forma de triunfar al mismo precio
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#2 Pensar a muy largo plazo

El blogging NO es una carrera de velocidad. Es una semi-maratón semanal o un entrenamiento por intervalos.

Si haces 10 kilómetros en 70 minutos no tendrás un buen tiempo, pero si sales 3 veces a la semana habrás corrido 1.560 kilómetros en un año. 15.600 en 10 años. Y es probable que ya bajes de la hora para correr esos 10 km sin sufrimiento.

La clave no está en correr, querer llegar el primero y agobiarte. La clave está en disfrutar del camino, de los hábitos y de todo lo que lo rodea.

Planea a corto plazo, proyéctate a largo plazo.


Planea a corto plazo, proyéctate a largo plazo
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#3 Ayudar es más importante que ingresar

Si tu objetivo Nº 1 a la hora de crear tu blog es ganar dinero sea como sea, intentando dar un pelotazo y sin “escrúpulos” tengo una noticia para ti: vas a fracasar.

No te obsesiones con ingresar, obsesiónate con ayudar a tu target. Hazlo de forma genuina, no pienses en el dinero y piensa en todo el valor que vas a aportar.

Si construyes una audiencia que te quiere y responde a lo que le pides sabrás monetizar esta audiencia sin problemas.

Si te presionas por el dinero a corto plazo, espantarás a tus lectores y te quedarás solo.


Si construyes una audiencia que te quiere y responde a lo que le pides sabrás monetizar esta…
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#4 Hecho está mejor que perfecto

Deja de ser un perfeccionista y conviértete en un “hazlatán”.

Haz un par de cosas todos los días y, sobre todo, termínalas.

No importa que esa cosa suponga 30 minutos, 1 hora o 2. Lo importante es que no encares el final de ningún día sin haber completado una tarea.

Cada día debe ser un día resuelto lleno de tareas terminadas.

Menos perfección, más acción.


Haz un par de cosas todos los días y, sobre todo, termínalas
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#5 Alégrate del éxito de los demás

En el mundo del blogging no existen islas.

Hay muy pocos bloggers que hayan triunfado sin tejer una red de bloggers amigos potentes.

No son tu competencia, son coopetencia. Son compañeros. Son tus aliados en el camino que vas a recorrer.

Colabora con tus competidores, ponte a su servicio y trátalos bien.

Si lo haces el crecimiento de tu proyecto se acelerará y, a largo plazo, conseguirás cientos de cosas que en solitario son imposibles.


Colabora con tus competidores, ponte a su servicio y trátalos bien
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#6 No hay días sin placeres

Sí, así es. O más bien, así debería ser.

Elige los placeres que más te gusten y disfruta de ellos cada día.

Si tu premio al trabajo duro es tomarte una cerveza viendo una serie de televisión, hazlo.

Si tu premio diario es salir a correr con tu música preferida o un episodio de un podcast, hazlo.

No te acuestes sin tu dosis de placeres cotidianos.

Si trabajas duro y sabes disfrutar de estos placeres, ¡nadie podrá pararte!


No te acuestes sin tu dosis de placeres cotidianos
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¿Cuál es la trampa Nº 1 que evita que lances tu blog de una vez?

En este post te he detallado todas las claves para tener una actitud emprendedora y mindset de éxito adecuada para lanzar un blog en poco tiempo y de forma 100% accionable.

Aun así, sé que caerás en muchas trampas y que probablemente ahora mismo andes metido en alguna de ellas. Por eso quiero preguntarte esto: ¿cuál de estas trampas te está impidiendo conseguir tus objetivos y por qué?

Compártelo en los comentarios. Te ayudará a analizar tu situación y descubrir el problema Nº 1 que evita que cumplas con tus objetivos.

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