lunes, 10 de agosto de 2015

Videopíldora. GTD en 5 pasos – Organizar

Por: David Torné

Tercer post de la serie. El paso de organizar como elemento central del sistema con el que distribuimos cada una de las acciones entre las diferentes listas según su estado.

Lo más interesante del video es cómo vamos comentando el flujo de trabajo de GTD resiguiendo el diagrama del sistema. Definimos que no es una acción y que elemento si lo es, y en este último caso qué criterios seguir para clasificarla en cada una de las lista siguiendo un conjunto de preguntas para discernirlo.

Visualiza el vídeo en Youtube

Descárgatelo en formato audio mp3 (Guardar como…)

En el comentario que añadimos al final de cada vídeo explicando cómo ‘organizar’. Hago referencia a los dos momento en que me dedico a reorganizar mis acciones. Cada uno se deriva de una revisión (diaria y semanal).

Durante la revisión diaria punteado mis acciones y las que tengo en espera (muy reducidas), cambiando el estado/lista de aquellas que lo requieran. En este caso por un cambio de última hora que me obliga a dejar para más adelante una acción que debía realizar durante esta semana o recibir feedback por parte de un col • colaborador que me devuelve una acción delegada que puedo continuar yo. ..

… Pero el momento en que haya una reorganización de ámbito global es durante mi revisión semanal. Es entonces donde decido en que trabajaré la próxima semana, poniendo en marcha proyectos y deteniendo otros, escogiendo acciones enviadas a la lista Algún día / Tal vez y ajustando el conjunto de la actividad a lo que debo hacer de verdad.

En cuanto a la experiencia de Jordi (OrganizacionPersonal.com) introduce el concepto de separar determinadas listas para mejorar la eficiencia de aspectos muy concretos del sistema. Separar la lista de Algún día / Tal vez en dos listas, una para la actividad más inmediata y la otra por cuestiones sin prioridad o a largo plazo. Algo similar para la lista En espera, dividirla en dos sub-listas una de revisión diaria y la otra de revisión semanal.

Ambos temas propuestos en el libro de José Miguel Bolívar sobre Productividad sin estrés. Siempre decimos que no hay que ir contra la ortodoxia del sistema pero en este caso no rompemos la lista y en mejoramos la gestión … y porque tiene de engañar, porque lo propone el experto más grande del país en este tema, la credibilidad del que puede más que las dudas que me genera la propuesta.

Un vídeo algo más largo por la extensión del tema, pero creo que se lo vale. Lo más interesante ver como se organizan otras personas, lo más curioso ver como para algunos es más fácil escribir que contarlo frente a una cámara :-)


✓ Soy demasiado optimista - Informe mensual de julio de 2015

Por: Jeroen Sangers
Texel

Soy demasiado optimista - Informe mensual de julio de 2015

El mes pasado fue el primer mes en que hizo publico mis objetivos y… falló. Falló porque soy demasiado optimista y no había planificado bien.

Julio es un mes excepcional para mi en el sentido de que en realidad no es un mes, sino solo una semana debido a mis tres semanas de vacaciones. Cada año caigo en la trampa de pensar que puedo hacer el trabajo de un mes normal en la única semana laboral de julio—además de tener que preparar las vacaciones.

Una manera en que espero poder evitar este problema en el futuro es justo estos informes mensuales.

El Canasto en julio de 2015

¿Qué he completado en julio que me hace sentir orgulloso?

  • Mis vacaciones en Holanda han sido excepcionales. He podido estar con mi familia y mis amigos y además he disfrutado mucho de la naturaleza.
    Como es habitual en mis vacaciones, he estado desconectado del mundo: sin televisión, sin diario, sin twitter ni Facebook, sin WhatsApp… La única excepción es el correo electrónico: cada mañana he dedicado unos cinco minutos a hacer una scan de emergencias. Verificando rápidamente que mi negocio está bien me ayuda a desconectar durante el resto del día. Sólo un día había un asunto que no podía esperar hasta el final de mi estancia y que requería mi atención inmediata.

¿Cuáles eran mis objetivos para julio?

  • Lanzar el curso sobre objetivos. He estado trabajando un poco para preparar la página de este nuevo curso y he acabado de montar algunos vídeos, pero todavía no está listo para su lanzamiento. Este objetivo queda pendiente para el mes de agosto.
  • Desconectar. ¡Objetivo conseguido!
  • Mejorar el plan de 21 días. Igual al curso sobre objetivos, no he podido dedicar tiempo a este objetivo. En este momento es mi prioridad nº 1.

Posts publicados en julio

Cada año en mis vacaciones invito los otros bloggers de productividad personal a escribir un post como autor invitado en el Canasto. El resultado es que hay más posts (y en mi opinion de mejor calidad) cuando no estoy presente.

Posts

Enlaces

Objetivos para agosto

  • Lanzar el nuevo curso online sobre la planificación de tus objetivos. Seguramente dejaré este objetivo para el final del mes, porque agosto es un mal mes para lanzar productos nuevos.
  • Mejorar el plan de 21 días (ahora sí)
  • Lanzar la nueva web en que he estado trabajando en los últimos meses.

Hábito a desarrollar en agosto

  • Irme a dormir a la hora. Últimamente he notado que dormir menos que siete horas al día afecta mi eficacia y capacidad de concentrarme. En agosto quiero intentar conseguir al menos ocho horas de descanso por día.

jueves, 6 de agosto de 2015

✓ Fluir, algo más que controlar la actividad

Por: David Torné
Michael Jordan

De los creadores de la frase ‘productividad personal no es hacer más sino hacer mejor’ llega la nueva frase con la que explicar a los que te rodean lo que intentas hacer en tu día a día sin que te tomen por un enajenado: ‘El secreto de tu productividad es saber fluir’. Ok, estoy listo para dejarme arrastrar por la masa que desea hacer suyo el lema e imprimir pegatinas con él o para recibir el desprecio más absoluto por parte de los escépticos…

Si dejas de nadar te hundes y si no reaccionas te acabas ahogando. Seguir adelante aprendiendo de lo que dejas atrás para no tropezar con lo mismo una y otra vez, pero seamos realistas, la cosa no es tan sencilla como parece. Para fluir hacen falta ciertas condiciones, de entorno y generadas por el propio individuo, o sea que despídete de ideas mágicas sobre la gracia natural de ciertas personas para implementar sus ideas u objetivos, hablemos sobre algunas de ellas…

Orden e intendencia

Hay que saber trabajar, tener una forma de hacer las cosas ya sea a través de un método rector como GTD o de metodologías más simples cómo autofocus, ambas base para el desarrollo de hábitos sobre los que asentar la eficiencia y eficacia.

Si desarrollo una forma de hacer las cosas apoyado en un método bien pautado no tendré que preocuparme de pensar en lo que tengo que hacer, frente a cada situación tienes un cómo actuar. Aunque no te apetezca aprender un sistema y aplicarlo es la forma más básica para fluir.

Una vez plantada la semilla a través del método y el hábitos nace una fuerza para desarrollar nuestra actividad. Debemos enfocarla hacia algún sitio, un destino. El tant recurrido para llegar debemos saber donde ir. Hay que saber que queremos y cómo queremos conseguirlo, hay que crear una perspectiva de objetivos a años vista. Una de las pruebas más duras consiste en sumergirse en uno mismo, en sus necesidades y deseos, convirtiéndolos en un propósito.

Al conseguirlo dispones de unos criterios para dirigir esa fuerza surgida del control de tu actividad a una vía para convertir esas ideas, esos planes de futuro, en algo más que deseos, en objetivos realizables. Entiendo que resulta un proceso complejo y duro pero puedes experimentar a pequeña escala a través de la resolución de objetivos a ejecutar a meses vista.

Ver como complementamos los proyectos relativos a un objetivo nos motiva, refuerza la convicción para fijar unos niveles de perspectiva que nos permitan fluir.

También es una cuestión de cuidar la intendencia, de no dejar cabos sueltos. Siguiendo el precepto de no dedicar nuestra atención dos veces a la misma cosa, preocuparse de ciertas cuestiones subsidiarias de la actividad evitarán miradas atrás, frenazos en proyectos, reducirán problemas generados por uno mismo y en consecuencia la frustración generada. Crea el hábito de preparar el material de consulta de tus proyectos o actividades es otra forma de allanar el camino de tu capacidad de resolución.

Entorno y mindset

Del mismo modo que uno influye en su entorno, su entorno influye en él. Crea un entorno de trabajo ordenado, sin ruido a tu alrededor. Despeja tu mesa, ordena tu material de consulta y tu archivo. Menos distracciones, menos interrupciones.

Llévalo al entorno virtual. Ordena tu material de consulta digital, preocúpate del estado de tus equipos informáticos, crea un plan de mantenimiento para que no detengan tu trabajo con sus problemas y por el amor de dios recuerda que las copias de seguridad son una obligación no una sugerencia.

Fluir también depende de las personas que te rodean. Busca gente que se alinee con tu propósito, que te ayude a consolidar tu mindset. No hay nada tan potente como rodearse de personas con los mismos intereses, compartir experiencias y proyectos. Espacios de coworking, grupos de interés que propicien reuniones cara a cara, sesiones de networking… pueden ser los primeros pasos para empezar a sumar a medio plazo.

Una cuestión emocional

Fluir requiere de una base emocional. La base se encuentra en como debes gestionar atención, saber donde centrar tu foco en cada momento. A través de tu sistema de trabajo sabes que hacer durante el día, si le sumas un trabajo para dibujar tu visión de futuro estructurándola a través de objetivos realizables apoyas esa respuesta con convicción. Fundamental para navegar hacia más allá del horizonte pero también para lidiar la tormenta diaria en forma de urgencias, interrupciones e imprevistos:

Tu perspectiva en el medio largo plazo te da el criterio y la fuerza para aplazar o delegar los inputs no esperados sin caer en el estrés.

El otro gran enemigo es la fustración generada por las fricciones habituales del día a día y de la basura emocional arrastrada. Controlarla, descargarla es una de las bases para dinamizar tu acción y mantenerte en la zona con un rendimiento óptimo y sin el dispendio adicional de energía que produce un estado de enfado continuado.

Inteligencia emocional o mindfulness están en boga y no es para menos. Ser educado en como desconectarse en un mal momento, como dejar ir las afrendas y no recrearse en las situaciones de dramas ordinarios son imprescindibles para la supervivencia del hombre/mujer moderno.

Heroes modernos como Michael Jordan desplegaban su mágia al entrar en el flow algo que está al alcance de todos si sabemos encajar los componentes de nuestra actividad y armonizar nuestro ecosistema, si le damos continuidad consolidando aprendizajes, experiencia y momentum.

Imagen «Michael Jordan» cortesía de Basket Streaming

David Torné

Desarrollador y analista de software. Apasionado por la productividad como herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas y vehículo para crear valor añadido en las organizaciones. En mi blog escribo sobre GTD, productividad, y todo lo que les rodea. Sí­gueme en el blog o en mi cuenta de twitter @davidtorne


7 consejos para ser productivo cuando viajas ↦

Por: Jeroen Sangers

Estamos en medio de la época de verano y seguramente tu atención principal está en las vacaciones.

La productividad personal no solo se aplica en el trabajo, sino también es muy útil en tu vida personal. Si quieres tener menos problemas en tu viaje, lee estos consejos de Francisco Sáez.

[…] dispones de recursos limitados, tienes horarios irregulares, comes de manera diferente, sueles dormir peor, haces poco ejercicio, estás lejos de tus seres queridos, tienes más estrés, etc.

Planificar es fundamental. Introduce en tu calendario todos los horarios que necesitas tener a mano (vuelos, reuniones, eventos, etc.) junto con la información relativa a cada cosa (números de vuelo, reservas de hotel, contactos, direcciones, números de teléfono, etc.).

Lea el artículo en El Canasto ↦


miércoles, 5 de agosto de 2015

Así fue cómo me convertí en una persona de mañana

Por: Berto Pena

No siempre fui una persona de mañana. De hecho he sido lo contrario. Antes “rendía” más por la tarde y alargaba las jornadas todo lo que podía; a menudo hasta la noche. Pero un día decidí concentrarme más en la mañana, levantándome antes. ¡Madre mía cómo cambiaron las cosas!

Pierde una hora por la mañana y la estarás buscando todo el día.

No recuerdo el día que escuché esta cita de Richard Whatel por primera vez. Lo que sí recuerdo es que empecé a darle vueltas muy en serio a la posibilidad de “cambiar mis horarios” y convertirme en una persona de mañana. Todo dentro de la revolución personal que inicié hace años, y a la que llegué harto de trabajar y vivir a medias.

Desconocía si eso de la mañana me iba a funcionar. Ni siquiera sabía si lograría modificar mis horarios y mis férreos hábitos. Pero quería intentarlo a toda costa. Hoy, años después de aquello, escribo sobre ello con cierta ternura y una sonrisa en la boca. ¡Vaya si ha funcionado!

¿Cómo lo conseguí? ¿Qué fórmulas, pautas o pasos seguí?

Voy a recoger a continuación mis propias claves, pero vaya por delante la más importante: hay que hacerlo despacio, paulatinamente. Uno no modifica hábitos y de rebote horarios pulsando un botón. Más que tiempo o determinación, se necesita paciencia y control para no cagarla por el camino (lo que con hábitos es relativamente fácil).

Ten claro el porqué, tus motivos
¿De verdad quieres y necesitas esto? ¿Tienes MOTIVOS? Decir «tengo que empezar madrugar para hacer muchas cosas» no me parece muy motivante. Cada hábito tiene que tener un porqué claro y sobre todo ilusionante. ¿Por qué es importante para ti? ¿Qué quieres conseguir? Dale un sentido que “tire” de ti… o de lo contrario sólo servirá para frustrarte.

Todo esto no va de “madrugones”
No lo veas en clave de horarios. Si te concentras sólo en cosas como «lograr salir de la cama», «vaya madrugón», «voy a tener que poner tres alarmas» y cosas así, déjalo. Mi hábito no es el de madrugar, sino el de empezar antes porque así puedo hacer mejor y más. Porque a primera hora soy más eficaz y efectivo. Porque tengo más claridad. Porque hay menos interrupciones… por mil razones más. Esto va de ser más efectivo y eficaz. (Te hablo al menos de mi caso.)

No empieces por la mañana, sino por la noche
Yo empecé a adelantar la hora en la que empezaba a trabajar, no poniendo el despertador antes, sino yéndome antes a la cama. Es cierto que luego me levantaba antes, pero en lugar de empezar el cambio por la mañana lo hice de noche. Cada día me acostaba 10 minutos antes. (Recuerda, hazlo progresivo y será menos traumático.)

Al terminar hoy planifica lo de mañana
El hecho de tener un plan claro de trabajo para mañana, me motivaba a empezar antes. Sobre todo tener bien identificadas mis tareas clave. El tener claro qué voy a hacer, por dónde voy a empezar, y qué tengo que conseguir, fue un inusitado estimulante para empezar antes.

Cuida el cierre del día, la noche
Cenas copiosas, bebidas estimulantes, cine/TV hasta última hora… Todo eso contribuía, no ya a que yo me acostara más tarde, sino a tardar en dormir y descansar peor. Ajustando un par de mis tornillos empecé a tener mejores mañanas, porque tenía mejores noches.

No te lo saltes los fines de semana
Cuando empecé, yo hacía esto de lunes a viernes. Como si fuera un hábito puramente laboral. Lo hacía mal por dos razones: 1) descontrolaba los horarios y mi cuerpo (el lunes me costaba horrores empezar); 2) no entendí que esto es un hábito para hacer tareas profesionales, sino un hábito vital. Así que el sábado-domingo seguí con horarios parecidos (un pelín más suaves) y los completé con una siesta.

Disfrútalo, porque se puede disfrutar
Hay pocas sensaciones comparables a verse a uno mismo empezando el día enchufado y, en una hora y pico, haber hecho ya varias cosas. Te motiva, te da confianza, te da energía e impulso para decir «dame la siguiente». Creo que es algo que merece la pena saborear.

No soy de los que cree que esto vale para todo el mundo… pero se lo recomiendo a todo el mundo :-) Al menos en mi caso, el ser una persona de mañana ha revolucionado para siempre la manera en la que hago las cosas. Y no sólo en el trabajo, también en las cosas personales y de casa.


No son las herramientas, son tus hábitos ↦

Por: Jeroen Sangers

En toda mi vida (incluyendo el periodo antes de conocer GTD) sólo he utilizado tres aplicaciones para gestionar mis tareas: Microsoft Outlook, Palm Desktop y OmniFocus. Por mi profesión siempre estoy evaluando otras herramientas, pero nunca con el objetivo de cambiar mi gestor de tareas. Mi solución actual no está perfecta, pero tiene una cosa que ninguna otra herramienta tiene: mi confianza.

Igual a Jordi Fortuny creo que es mes importante desarrollar buenos hábitos que buscar la herramienta perfecta, porque la efectividad de verdad no depende de ninguna aplicación.

yo siempre he creído que lo último no siempre es lo mejor, de hecho no hay nada que me dé más rabia que una vez ya has superado la curva de aprendizaje de una aplicación, y por lo tanto vas como una flecha, te cambien la versión y ¡ala! a empezar de nuevo.

Lea el artículo en El Canasto ↦


✓ Eres a lo que te habitúas

Por: Cruz Guijarro
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La primera vez que aprendes a montar en bicicleta es como cuando aprendes a conducir. Todas las cosas que has de realizar al mismo tiempo mientras montas en bicicleta o conduces un coche te parecen un mundo cuando no las dominas. Es muy complicado al principio realizar todo de una manera natural y sin algo de ese estrés que surge cuando realizas cosas que no controlas. El paso del tiempo y la practica genera el hábito de conducir y de montar en bicicleta.

Sin entrar a discutir el tiempo que supone el alcanzar un hábito, que es variable, lo cierto es que, lo que eres es el resultado de todo aquello a lo que te has habituado. Mientras mas tiempo haya pasado desde que adquiriste un hábito, con mas naturalidad y facilidad lo realizas, pero también es mas difícil modificarlo, puesto que esa tarea significa romper con el hábito que adquiriste, que es con el que te sientes mas cómodo.

Es mucho más difícil aún si pretendes adquirir un hábito contrario al que ya tenías, puesto que tendrás que luchar contra aquello a lo que estas habituado en un doble sentido, por un lado para romper tu hábito, y por otro, para conseguir adquirir el nuevo.

Por este motivo, con el paso del tiempo nos vamos convirtiendo en la suma de todos aquellos hábitos que, de una forma u otra hemos ido adquiriendo con el paso del tiempo, y el tiempo va transformándonos en aquello que un día de una manera voluntaria, o no, fuimos decidiendo ir asimilando como nuestro comportamiento. La persona que se habitúa a llegar tarde a los sitios, tarde o temprano, acaba asimilando como normal llegar tarde.

¿Quiere esto decir que los hábitos no se pueden cambiar? Ni mucho menos, sin embargo para cambiar los hábitos adquiridos a lo largo de mucho tiempo es necesario una labor proactiva para cambiarlos, ya que hemos de romper la inercia de mucho tiempo, con otros hábitos.

En la productividad, exactamente igual que en cualquier otro ámbito, es necesario adquirir una serie de hábitos, previa destrucción de otros hábitos y creencias que hemos ido acumulando a lo largo de los años, y necesitamos una labor consciente de nuestros hábitos productivos, junto con un compromiso firme de destrucción de los hábitos, o creencias, como bien dice mi compañero y amigo Antonio José Masiá. Por este motivo, si quieres ser mas productivo, o cualquier otra cosa que quieras ser, lo primero que debes hacer es identificar aquellos hábitos que no están alineados con tu propósito para, a continuación plantearte cuales son los hábitos a adquirir que te acercarán al objetivo que te haya marcado. Recuerda que debes marcarte la consecución de hábitos que sean Smart (específicos, medibles, alcanzables, realistas, y acotados en el tiempo).

¿Que hábitos crees que necesitas adquirir para alcanzar tus objetivos?

Cruz Guijarro

Cruz Guijarro es Consultor Artesano en efectividad centrada en las personas. Forma parte de la Comunidad de Práctica sobre innovación en productividad personal y organizativa OPTIMA LAB. Escribe en su blog Experiencia Productiva sobre productividad con GTD® , y como conectar personas, para crear experiencias innovadoras de transformación.


martes, 4 de agosto de 2015

Videopíldoras. GTD en 5 pasos – Procesar

Por: David Torné

Segunda píldora de la serie de vídeos sobre los 5 pasos de GTD. En este vídeo con Jordi Sánchez de OrganizacionPersonal.com hablamos sobre el paso de procesar/aclarar. Cómo transformamos las ‘cosas’  depositadas en las bandejas de entrada durante la recopilación en actividades gestionables desde GTD.

El trabajo ha cambiado, ya no se trata solo de controlar tus compromisos y llevarlos a cabo.  Entre el registrar una nueva labor y realizarla aparece un nuevo espacio destinado a tratar la actividad recogida, pensar que debemos hacer, cómo debemos hacerlo, para cuándo y para quien. Se trata de definir nuestro trabajo para detallar con concreción que debemos hacer, con sus límites y características.

El hábito de procesar los ítems de las bandejas de entrada es un buen ejemplo de ello. En el vídeo se trata de la necesidad de convertir cada elemento en una pieza que podamos encajar dentro del sistema de listas de GTD, convirtiéndolo en una acción o proyecto y clasificándolo con el sistema de contexto, tiempo y energía.

Visualizar el vídeo en Youtube

Descargar la versión audio en MP3

Después de una breve definición,  Jordi y yo repasamos nuestra forma de procesar. Aunque GTD marque unas pautas estrictas de cómo realizar cada uno de los pasos – que ambos llevamos a cabo – los puntos de vista difieren según las particularidades de la actividad de cada uno.

 Una mención especial al uso de los contextos cómo secreto para remplazar a los sistemas de prioridades subjetivas marcadas por el propio usuario y una fugaz mención a la regla de los dos minutos para resolver pequeñas cuestiones. Demasiado controvertido y complejo para tratarlo con garantias, necesitamos una capsula solo para este tema.

Os adjuntamos el vídeo junto con los enlaces a mi canal de Youtube, donde encontrarás todos las píldoras de la serie, su versión audio en mp3 para su descarga o reproducción.

Te animo a subscribirte a mi canal de Youtube – Productividad Inteligente, para que no te pierdas ninguna de las publicaciones de la serie o de futuras producciones.


lunes, 3 de agosto de 2015

La regla de las 3I´s y otras técnicas de narrativa para crear posts que enganchen desde el primer minuto

Por: Franck Scipion
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¿Te encantaría que tus lectores se volvieran locos con tus textos? ¿Que hubiera decenas de comentarios en tus posts?

Si lo que buscas es enganchar desde el minuto cero a tus visitas al estilo Gabriel García Márquez o Arturo Pérez Reverte puedes hacerlo.

Y no, no es necesario que seas un escritor reputado para dejar tan ensimismado al lector que se olvide de lo que tiene a su alrededor.

La clave está en usar la técnica principal de los novelistas para atraparte con su historia: dominar el arte de la narrativa.

Prepárate, porque en las próximas líneas vas a ver cómo dejar de ser un blogger sin gracia a convertirte un escritor con gancho.

El primer paso es encontrar tu “voz de escritor”

Vas a sacar a la luz tu estilo narrativo y para ello es fundamental que consigas “tu propia voz”.

Encontrar tu estilo no sólo te va a facilitar el escribir de forma fluida, sino que va a ayudarte a diferenciarte del resto de bloggers que hay en el mercado.

Es el mismo efecto que tienen los escritores de éxito. En cuanto empiezas a leer uno de sus relatos ya  piensas “¡cómo escribe este tío!”.

Y una vez tengas tu sitio, tu capital de fidelización se disparará por las nubes: de un día para otro ya tienes tu propio hueco en el mercado, y la gente conecta con tu estilo y reconoce tus artículos al instante.

No es algo por lo que debas tener prisa (esto no es nada genético y no está escrito en tu ADN).

Te llevará tiempo encontrar tu propia voz.  Pero con práctica se consigue.


Escribir en tu blog es increíblemente más sencillo cuando dejas de intentar escribir como otros
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Estás aquí para contar historias memorables.

Desde pequeños nos cuentan muchas historias porque son la forma más entretenida de enseñarnos valores.

Si te das cuenta de que la mayoría de las cosas que te han enseñado ha sido a través de historias, serás consciente del valor que tienen.

Piensa en cuentos, películas, libros, documentales, anécdotas, y biografías de otras personas. Algunas historias tienen un punto más artístico que otras, pero siempre están compartiendo un mensaje.

Ahora te toca narrar a ti.

La primera historia que debes contar es tu propia historia.

La gente no solo conecta con tu blog por el contenido, sino que también conectan con el autor que está detrás de cada post.

Probablemente ya hay información en Internet sobre casi todo lo que se pueda contar, pero los lectores conectan mejor con unas personas que con otras.

Es lo más habitual: te sientes más atraído por gente con la que te sientes afín.

Por eso mismo, las historias son fundamentales y la tuya, aún más.

Tienes muchas historias que compartir

En realidad, tienes ya muchas historias para escribir en tu blog.

#1 Habla sobre tu proyecto.

Cuenta por qué estás haciendo lo que estás haciendo, y las razones que te hicieron estar donde estás.

También puedes hablar de historias sobre los productos que has creado. Y de paso, les sugieres a los nuevos clientes cómo les puedes ayudar.

#2 Comparte casos de éxito

Contar historias de personas a las que has ayudado es más elegante que ponerse en plan profesor o gurú diciendo “tienes que hacer esto o lo otro”.

Queda bastante más cercano decir “Hoy te voy a contar la historia de Pepa Fernández que siguiendo mis consejos ha logrado 15.000 visitas en dos meses en su blog”.

Además de que generarás mucha curiosidad (mucho más que grandes dogmas sobre lo que “tienes que hacer”)

Las historias ayudan a empatizar, y es una tendencia humana el que nos interesemos por historias de otras personas.

Haz tu blog más humano y personal.

Una clave fundamental del Copywriting es que en tu plataforma utilices un tono muy cercano al de una conversación.

Ten en cuenta que tu papel no es que te consideren como un médico o un doctor universitario sino, más bien, como un amigo experto.

Por eso, el punto informal en tus textos te va a hacer conectar mejor con tu lector.

En cuanto cambies el tono, notarás que comentan más tus artículos y contactan también más en redes.

Diviértete escribiendo; diviérteles leyendo.

No tiene por qué ser aburrido ayudar a la gente a mejorar su vida. Puedes hacer que tus artículos sean útiles y también que tengan un punto divertido.

Y lo mismo para ti.

Nunca te olvides escribir con pasiónSi redactas sin ponerle cariño, sin dedicarle ningún empeño, sin pasión… tu lector lo notará.

Así que no te escondas y quítate cualquier máscara que tengas: ser tú mismo en tu blog es muy positivo para ambas partes.

Utiliza las “regla de las 3 I” para crear artículos que fascinen

Darren Rowse, que está detrás de Problogger , siempre suele utilizar las tres ‘I’ para hacer posts memorables:

  1. Informar. Educa y ayuda a la gente  a conseguir cosas a través de tus conocimientos, experiencias y noticias de interés.
  2. Inspirar. Inspírales con historias que provoquen emociones. Ayúdales a abrir los ojos sobre temas esenciales que necesitan conocer para llegar a sus objetivos.
  3. Interactuar. Haz preguntas para introducirles en esa “conversación” que viene siendo el post de tu blog.  Con ello les implicarás y se darán por aludidos.

Estos puntos ayudarán a que tus lectores se sientan dentro de “tu tribu”. Y necesitas una tribu implicada para dar sentido a tu blog y asegurar tu continuidad. Sonará muy tribal, pero esa es la realidad.

Mantener tu proyecto de blog es una maratón, no un sprint.

Es poco probable que un único post te haga famoso de la noche a la mañana, así que no esperes milagros.

Centra tus esfuerzos en hacer contenidos épicos, ya que un blog que funciona es aquel en el que hay una creación de contenidos útiles para un target muy concreto.

Sin olvidar, claro está, que tendrás que hacer estos contenidos de forma sistemática y consistente en el tiempo.

Porque todas esas píldoras van sumando. Haciendo un efecto bola de nieve. Consiguiendo que los lectores perciban un valor tremendo.

Y sólo entonces te etiquetarán como un blog épico, en el que se engancharán a leer sin parar como si de una novela se tratara.

Así que ya tienes las ideas para poner la primera piedra de lo que será un blog por el que te recuerden.

¿Cuál va a ser la próxima historia que contarás en tu blog?

Cuéntame cuál va a ser la próxima historia que contarás en tu blog en los comentarios de Facebook y Google+.

Y no te olvides de compartir este artículo en la red ¡Gracias!

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✓ Dos maneras productivas de procrastinar

Por: Rubén Alzola
Cajas

El que no sabe qué cosas atender, y de cuáles hacer caso omiso, tiende a lo que no tiene importancia y hace caso omiso de lo esencial.
— Buda

No siempre dejar algo para más tarde es negativo. De hecho, procrastinar voluntariamente (o, si lo prefieres, ‘incubar’ o ‘hibernar’) puede llevar a evitar consecuencias indeseadas. Tiene que ver, sin duda, con la capacidad de autocontrol, de no ceder a los deseos inmediatos o vencer las resistencias que surgen inconscientemente.

Dos situaciones interesantes:

1. Aprende a diferir tus compras.

Vivimos en una sociedad consumista, excesivamente consumista; y, aunque tú estés un poco de vuelta de todo esto, seguro que tienes algún punto débil: una temática o afición a las que te resulta complicado resistirte.

Mi consejo: antes de comprar cualquier cosa, anótalo y déjalo ahí un tiempo; de una semana a un mes. Esto aplica a cualquier cosa: un libro, ropa, gadgets electrónicos, etc. Ya tienes una nueva lista: “Compras”.

Por ejemplo, si somos aficionados a la lectura, como es mi caso, solemos acabar comprando muchos más libros de los que leemos. El hecho de no actuar en caliente, nos va a ahorrar dinero y nos va a evitar tener una tarea pendiente (leer el libro) que no deja de implicar un cierto grado de agobio.

Esta sencilla acción nos da un poco más de perspectiva y ayuda a aclarar si la necesidad es genuina o se trata de un simple capricho.

Por cierto, si detectas muchos artículos del tipo que sea que han sido adquiridos de esta manera regálalos, dónalos o tíralos a la basura. Recuerda ese principio de la productividad personal que indica que todo eso no es más que basura y fuente de estrés para nuestra mente ya que, aun inconscientemente, está ocupada por todos estos “temas `pendientes”; adicionalmente tus armarios, estanterías y cajones también te lo agradecerán.

2. Aprende a hacer limpieza.

Al hilo de qué hacer con todo lo que te sobra, voy con un sencillo método que puede ayudar a librarte de cosas, algo a lo que, en principio, puede que no estés muy dispuesto. Hay gente que roza casi en el Diógenes y a la que le cuesta un mundo deshacerse de cualquier cosa, sea un objeto o un documento de trabajo.

Es sencillo: consigue una caja, mete ahí los objetos que te resistes a tirar, ciérrala y ponle una fecha. No le pongas nada que describa lo que contiene. Si dentro de un año no has abierto esta caja, tírala a la basura directamente, sin abrirla.

Este método tiene un par de ventajas: por un lado nos dolerá menos librarnos de la caja ya que nos habremos olvidado de su contenido y, por otro, el plazo de un año es más que suficiente para demostrarte que no has echado en falta el contenido (como ya sospechabas, reconócelo, en el momento de la limpieza inicial).

No te cortes y aplica este método a tus archivos digitales, a tus carpetas o .pst de correo en las que almacenas miles de mails, correos o documentos que:

  1. No consultas nunca.
  2. Convierten tu sistema de archivado en ineficiente.

Crea un directorio o carpeta, nómbralo únicamente con la fecha del día y mete un recordatorio para su revisión dentro de un año. Si no lo has usado en ese periodo, no te cortes en darle al borrar.

Recuerda que un sistema de archivado eficiente es aquel en el que puedes encontrar lo que buscas en menos de dos minutos. No confundas un sistema de archivado con un mero contenedor.

Dos sencillas acciones que optimizarán tu productividad personal, simplificarán tu vida y mejorarán incluso tu cartera; en cualquier caso, harán que te sientas mejor.

En ambos casos, lo que subyace es, en mi opinión, ese principio de la productividad personal que dice que es necesario disponer de tiempo para pensar y el lógico corolario: “si no disponemos de tiempo para pensar, es nuestra responsabilidad crearlo”.

Imagen «Cajas» cortesía de Shutterstock

Rubén Alzola

Rubén Alzola escribe en su blog sobre productividad personal, GTD, comunicación y liderazgo. Aboga por la diferenciación, personal y profesional, como camino único y sin retorno hacia la excelencia. Ha estudiado Ingeniería Informática, Postgrado en Coaching y Liderazgo Organizacional y MBA. Actualmente trabaja como Consultor de Servicio al Cliente.